VÍDEO: he probado el Audi E5 Sportback, el menos Audi de todos y que solo verás en China a precio de un Q3 bien equipado

Hasta 773 km de autonomía CLTC, con hasta 776 CV y precios imbatibles.

La primera vez que me planté delante del Audi E5 Sportback en China tuve la sensación de estar viendo un coche de otra marca.

No hay cuatro aros en el frontal, solo el logotipo Audi en letras, en una carrocería tipo shooting brake de casi cinco metros y con un lenguaje de diseño que rompe con todo lo que conocíamos de Ingolstadt.

Este modelo inaugura la nueva marca AUDI (en mayúsculas), dedicada en exclusiva al mercado chino y producida junto a SAIC en la planta de Anting, en Shanghái. 

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Mide 4.881 mm de largo, 1.960 mm de ancho y 1.479 mm de alto, con una batalla de 2.950 mm, proporciones que lo colocan en el segmento de las berlinas ejecutivas, pero con un diseño que roza el familiar deportivo.

Se siente casi como un Avant futurista que hubiera caído de la Vía Láctea directamente sobre el asfalto de Pekín.

En lugar de la sobriedad tecnocrática habitual, me encuentro con una enorme pantalla 4K de lado a lado que integra la instrumentación, la infotainment y las imágenes de los retrovisores por cámara; cuando conecto el intermitente, la vista se amplía para mostrar mejor el ángulo muerto.

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Los materiales de este Audi E5 Sportback también rompen el guion: superficies que imitan la madera de bambú, telas ecológicas en techo y pilares y una atmósfera más lounge que salón alemán clásico. Todo ello sin renunciar a ese ajuste milimétrico que sigue diferenciando a Audi.

El interfaz recuerda más a un Tesla que a un Audi 

Casi no hay botones físicos: un par en el volante, un pad central multifunción flanqueado por dos rodillos y unos cuantos mandos contextuales en la consola. El resto se gestiona mediante voz e inteligencia artificial, concentrada en un módulo táctil que parece un mouse de Apple, donde puedo incluso dibujar iconos o pequeñas animaciones que se proyectan en el coche.

La tapa del buje de las llantas se mantiene siempre alineada, al estilo del “espíritu del éxtasis” de Rolls-Royce, y las puertas pueden cerrarse automáticamente al pisar el freno, como en un BMW Serie 7.

La plataforma es completamente nueva, la Advanced Digitized Platform (ADP), compartida con el IM L6, con arquitectura de 800 V, suspensión neumática adaptativa y dirección en el eje trasero.

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En la práctica, esto se traduce en un comportamiento muy “alemán”: el coche se siente aplomado, preciso y con ese punto de firmeza que echo de menos en muchos eléctricos chinos más blandos.

La gama mecánica del Audi E5 Sportback se articula en cuatro niveles de potencia. Dos versiones de un solo motor trasero, con 220 kW (295 CV) y 300 kW (402 CV), y tres variantes quattro con doble motor que suben a 386 kW (525 CV) y hasta 579 kW (776 CV) en el tope de gama. 

El 0-100 km/h va desde 6,1 s en el modelo de acceso hasta 3,4 s en la versión más potente, con velocidades máximas entre 205 y 230 km/h.

En cuanto a baterías, hay paquetes de 76 kWh (LFP) y 100 kWh (NMC), con una opción intermedia en algunas versiones. 

La autonomía homologada en ciclo CLTC va desde 618 km hasta 773 km, cifras que, incluso aplicando un filtro realista, siguen siendo muy competitivas frente a rivales como el Zeekr 001 o el Nio ET5 Touring.

La carga es uno de los puntos fuertes 

Gracias al sistema de 800 voltios y a la gestión térmica de la batería, el E5 Spotback puede pasar del 10 al 80 % en unos 12-18 minutos según versión, en corriente continua, lo que implica potencias de carga propias de los mejores eléctricos del mercado.

No llega al extremo de algunos chinos radicales, pero mejora claramente lo que Audi ofrece hoy en Europa.

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El maletero es, quizá, su punto flaco. Con 347 litros, se queda por debajo de lo que esperamos en un Avant y de familiares eléctricos como el mencionado Nio ET5 Touring.

Audi ha priorizado el diseño y el espacio para las plazas traseras, donde el hueco para las piernas es realmente generoso, algo clave en un mercado donde muchos clientes viajan con chófer.

Tecnológicamente, el Audi E5 Sportback juega en otra liga.

Estrena un sistema avanzado de conducción asistida con LiDAR y hardware de NVIDIA Orin-X, capaz de ofrecer funciones de nivel 2+ muy evolucionadas: mantenimiento activo de carril, cambios automáticos, gestión de intersecciones y aparcamiento totalmente automatizado una vez seleccionamos destino.

En China lo venden, literalmente, como un “Level 2 plus plus”, y en la práctica el coche casi se conduce solo, aunque sigamos obligados a mantener las manos en el volante.

Todo esto llega a un precio que, visto desde Europa, parece ciencia ficción. Según los datos oficiales chinos, la gama arranca en 235.900 yuanes y llega hasta 319.900 yuanes, lo que al cambio actual supone aproximadamente entre 28.500–29.000 euros y 38.000–39.000 euros por un eléctrico de hasta 776 CV y casi 800 Nm de par.

En otras palabras: en España estaríamos hablando de lo que cuesta hoy un Audi A3 o un Q3 bien equipados, muy lejos de lo que pagamos por un Audi eléctrico grande.

Y todo ello sin que Audi tenga, de momento, la presión de adaptarlo a las normativas europeas: el Audi E5 Sportback está pensado por y para China, y eso se nota en esas decisiones de diseño valientes que difícilmente habrían pasado el filtro de Ingolstadt.

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Kike Ruiz

Responsable de VÍDEO y redactor en AUTO BILD

Kike Ruíz es responsable de la sección de Vídeo y prueba todo tipo de coches, desde los más deportivos a los más prácticos para el día a día, tanto en Print, como en web y RRSS.