Ya he probado el nuevo KGM Musso: "probablemente uno de los coches más honestos que he conducido en 2026"

El KGM Musso es un pick-up que mantiene la tradición de la marca con este tipo de carrocerías. Empezó en 2002 con la aparición del primer integrante de la familia y ahora recibe una imagen muy potente que mantiene el 4x4 y la reductora.
El KGM Musso de 2026 acaba de recibir un importante restyling que ha ido más allá de los típicos ajustes estéticos que suelen hacer las marcas a mitad de la vida comercial de sus vehículos. Aquí, aunque se mantiene el motor diésel 2.2 de 202 CV y todo lo que es la parte del chasis y las suspensiones, lo que cuenta es que parece un pick-up completamente nuevo por fuera, aunque mantiene las entrañas del modelo que ya probamos en 2023.
Lo cual, por otro lado, me parece genial, porque la anterior generación, aunque tampoco es que llevara mucho tiempo en el mercado, no tenía un aspecto que se pudiera definir como moderno o especialmente atractivo… al menos fuera de la versión Aventura, que es el acabado que seguramente te guste y al que llegaremos en un rato.
El KGM Musso tiene dos carrocerías: corta y larga

Con la versión 2026 se mantienen las dos carrocerías del Musso, la corta y la larga, que se llama Grand. La primera mide 5,15 metros de largo, tiene una batalla de 3,1 metros y permite una carga adicional de 865 kilos.
En cuanto al eje trasero, tiene suspensión independiente con muelle y amortiguador. En cuanto al Musso Grand, su longitud sube a los 5,46 metros, la batalla crece hasta los 3,21 (+11 cm) y la carga sube hasta los 1.085 por dos motivos: su bañera es mayor (1.610 mm de largo), y además tiene ballestas que soportan mejor las cargas elevadas.
El interior es espacioso y no engaña a nadie
Por ahora me quedo en su interior. KGM ha echado el resto en la imagen exterior y en el interior apenas han llegado modificaciones. Aun así, me encuentro con un habitáculo amplio y espacioso y un diseño sencillo, pero que no va a provocar rechazo porque los ajustes parecen ser buenos.
Solo el tiempo podrá decir si estoy en lo cierto, pero lo que sí tengo seguro es que los materiales son decentes y encajan perfectamente con la sensación que tengo de que es uno de los coches más honestos que he probado en 2026.
Incluso en la versión Pro, con el volante de plástico, este tiene un tacto agradable y no te llama la atención para mal como ocurre en algún otro coche. Las plazas traseras son amplias: hay espacio para la cabeza y para las piernas, y me gusta que en KGM se acuerden de los pasajeros de atrás añadiendo dos salidas de aireación y dos tomas USB-C (que están cubiertas por una tapa). Sí creo que habría que mejorar la postura de asiento, que es demasiado erguida.
Quizá, avanzando unos centímetros la banqueta se lograrían unas maneras algo más relajadas, aunque a costa de perder algo de espacio para las rodillas. Supongo que en el equipo de desarrollo tuvieron que sopesar los pros y los contras de esto, y ganó el grupo que defendía el espacio y la funcionalidad sobre la comodidad.
Delante, sin embargo, es un pick-up cómodo. Tiene unos asientos grandes con un mullido que no está mal. Me gusta la postura de conducción y el buen control que tienes de todo lo que pasa alrededor, sin duda fruto de una carrocería tan cuadrada que te ayuda a calcular mucho mejor su tamaño en lugares estrechos o a la hora de hacer campo.
Al volante me encuentro la gran novedad del interior: la pantalla de 12,3 pulgadas del centro recibe nuevos gráficos y un acceso directo para silenciar los avisos de exceso de velocidad y el de cansancio. Este último es especialmente intenso, e incluso te puede pitar cuando hablas porque piensa que has bostezado: al final, o lo desactivas, o tienes que jugar a ser ventrílocuo.
Más allá de eso, y de las otras más que molestas alarmas (ya que tienen que ser de serie, ¿por qué no poner sonidos suaves y agradables en lugar de los sonoros y estridentes que lleva?), la conducción se podría definir como agradable, y más si tienes en cuenta que es un pick-up con chasis de largueros.
¿Y cómo va el KGM Musso? En marcha con el pick-up
Es cierto que el KGM Musso de esta prueba no tiene el refinamiento de un Rolls Royce Cullinan, pero tampoco lo esconde. Yo estoy al volante de la versión Grand con cambio manual. Eso quiere decir que llevo ballestas detrás, tengo una batalla de 3,21 metros y una altura libre de 248 mm, algo superior a la de la versión corta. Además, la caja está cubierta con un hard top que multiplica la utilidad y, como añade algo de peso, suaviza los rebotes de la suspensión trasera.
En carretera no es el colmo de la suavidad, pero no está mal. El motor 2.2 turbodiésel sigue siendo el mismo que en los prerestyling y los 202 CV a 3.800 rpm se alían con un par que no está mal, de 400 Nm a partir de 1.400 y hasta 2.800 vueltas (sube a 441 en los automáticos).
Lo que más me chirría es el escalonamiento del cambio: la primera es muy corta, ideal para circular por una pista aprovechando los 1.085 kg de carga útil que tiene el Musso Grand (el corto se queda en 865), pero poco práctica en asfalto. A causa de ello, la segunda se tiene que quedar lejos de la tercera para que no haya tanto salto, por lo que al circular en carreteras de curvas, hay veces en que la segunda se te queda corta y la tercera, larga.
Pero en general tiene una buena calidad de rodadura en asfalto en buen estado y solo cuando aparecen los baches se puede mostrar algo incómodo.
En conducción en campo, nada nuevo, lo que es una buena señal. Durante esta primera prueba pude hacer una breve ruta por un camino para descubrir que las buenas formas del modelo anterior se mantienen. No es un 4x4 extremo, pero como tiene control de descenso (a unos 8 km/h, quizá un poco rápido para según qué situaciones difíciles), reductora y el bloqueo trasero funciona bien, puedes salir de situaciones apuradas con bastante solvencia.
El coche que conducía tenía unos Kumho de asfalto, lo que también pone límite a lo que puede hacer, pero en general diría que te va a ayudar, tanto si utilizas el coche para trabajar como para disfrutarlo en tu ocio al aire libre haciendo rutas off-road.
KGM Musso con Kit Aventura

Es quizá uno de los acabados más simpáticos que te puedes encontrar en el mercado: el KGM Musso se puede convertir en un rival del Ford Ranger Raptor con el kit Aventura. Se trata de un pack en el que brillan especialmente las nuevas suspensiones.
No porque ganen tres centímetros de altura libre al suelo, sino porque se trata de unos amortiguadores Öhlins de botella separada y muelles Eibach que, si se comparan con la versión anterior, se tragan todo. A esto se le unen unas llantas Braid con un desplazamiento positivo de 30 mm por rueda y neumáticos BF Goodrich KO2 265/65 R17 que también ganan algo de altura libre por el diseño de la carcasa. Para rematarlo, también se añade un cubrecárter de aluminio de 8 mm de grosor. El precio del kit Aventura para el KGM Musso es de 9.500 euros (IVA no incluido): 8.600 euros de la preparación, más otros 600 de la mano de obra.
Precio del KGM Musso 2026
Y ya que hablo de euros, vamos a ver el precio del nuevo Musso:
KGM Musso Pro corto manual: 27.000 euros
KGM Musso Pro corto automático: 28.000 euros
KGM Musso Grand manual: 28.500 euros KGM Musso Grand automático: 29.500 euros
KGM Musso Limited corto automático: 33.000 euros
Conclusión
Sin duda KGM ha hecho un trabajo duro para alcanzar un precio bastante decente con un equipamiento que es más que suficiente: climatizador bizona, reductora con bloqueo trasero, cámara trasera HD, sensores de parking y la conectividad inalámbrica habitual en un coche actual. La versión Limited añade además asientos de piel vegana con calefacción (también el volante) y ventilación, aunque será probablemente la que menos se venda.
Como decía un poco más arriba, creo que el KGM Musso es uno de los coches más honestos que he probado en 2026. No es un coche de 10, pero tampoco lo oculta. Se agradece el esfuerzo por darle una imagen tan potente como la que ha recibido, y la honestidad con la que en la marca admiten que lo que no se ve permanece igual. También, las cosas como son, porque no necesitaba una puesta al día urgente.

Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.



