El fallo surgió en Alemania, pero la afectada fue la producción de Mercedes Vitoria, que tuvo que parar

En Mercedes Vitoria no salen de una cuando se meten en otra. Tras interrumpir el turno del sábado, la producción volvió a pararse el marte por un fallo informático.
Creemos firmemente en la tecnología y lo cierto es que nos ha hecho la vida más fácil en casi todos los ámbitos. Sin embargo, también nos ha creado cierta dependencia y, cuando algo falla, todo corre el riesgo de colapsar. Hasta tal punto es grave que un fallo cuyo origen se encontraba en Alemania llegó a afectar a la producción de Mercedes Vitoria, que tuvo que parar el martes.
Los hechos tuvieron lugar ayer en la planta de Mercedes ubicada en Euskadi. Durante la mañana del martes, un problema en el servidor de la central de la multinacional en Alemania, tal y como informaron fuentes sindicales a EFE, provocó que la planta alavesa tuviera que interrumpir la producción, una parada que afectó a los turnos de tarde y noche.
Este miércoles, la normalidad ha vuelto a la factoría, aunque este parece ser otro bache más en el camino que se encuentra Mercedes Vitoria. Y es que hace apenas una semana, la dirección de la fábrica comunicó la suspensión “de manera excepcional” de la producción de este pasado sábado en la sección de Montaje Final por la falta de suministros.
El fallo logístico deriva de los problemas derivados de la incidencia en el tránsito marítimo que se han dado lugar en el estrecho de Gibraltar a consecuencia de las condiciones meteorológicas adversas que han azotado la región en las últimas semanas.
Los problemas de tránsito afectaron al suministro de tres proveedores de la planta de Mercedes en Vitoria, responsables de hacer llegar tanto asientos como cableados para los vehículos que allí se ensamblan.
La normalidad volvió de nuevo tras cancelar el turno del sábado, aunque apenas dos días después se vio afectado de nuevo a consecuencia, esta vez, de un fallo que se produjo a una mayor distancia, a 1.430 kilómetros que separan Vitoria de la sede central de Mercedes-Benz en Stuttgart.
La importancia de Vitoria para Mercedes

La planta de producción de Mercedes en Vitoria-Gasteiz (País Vasco) es una de las instalaciones industriales más importantes del grupo automotriz fuera de Alemania y uno de los pilares principales del tejido productivo español. Se ha convertido en un centro neurálgico de la división de furgonetas de Mercedes y uno de los pilares industriales de la automoción europea.
La historia de esta fábrica se remonta a mediados del siglo XX. La primera unidad salió de su línea de montaje en 1954, cuando la planta aún pertenecía a la compañía Auto-Union. Desde sus inicios, Mercedes ha ido evolucionando y adaptando la planta para responder a los cambios del mercado y a los desafíos tecnológicos de la industria.
Hoy en día las instalaciones ocupan una extensión de 696.000 metros cuadrados, de los cuales 373.000 están dedicados a producción. El complejo está situado en el polígono industrial de Ali-Gobeo, al oeste de la capital alavesa, y su presencia ha tenido un impacto económico significativo en la región durante décadas.
En términos de empleo, la fábrica es un motor económico en sí misma. A finales de 2024 Mercedes-Benz Vans empleaba directamente a unas 4.800 personas, una cifra que sitúa a Vitoria como uno de los mayores empleadores industriales de Euskadi. En 2025, esa cifra aumentó hasta los 5.000 empleos.
La planta se especializa en vehículos de tamaño medio de Mercedes-Benz, con un enfoque claro en furgonetas y monovolúmenes premium. Entre los modelos que salen de sus líneas están la Vito, la Vito Tourer, sus variantes eléctricas eVito y eVito Tourer, la Clase V y su versión 100% eléctrica, el EQV. También se ensamblan variantes como la base para la Marco Polo.
A lo largo de su historia, Vitoria ha fabricado millones de furgonetas y monovolúmenes que se han exportado a mercados de todo el mundo. La producción está orientada principalmente a la exportación global, lo que convierte al centro en un nodo clave dentro de la red de producción mundial de Mercedes-Benz Vans.
Este papel estratégico se refuerza con los planes de inversión más recientes. En marzo de 2024, Mercedes-Benz celebró la expansión de la planta con la intención de fabricar a partir de 2026 los nuevos modelos basados en la arquitectura eléctrica VAN.EA.
Esta transformación incluye la adaptación de líneas y procesos para la producción de furgonetas totalmente eléctricas, lo que colocará a Vitoria en la vanguardia de la electrificación dentro del segmento de vehículos comerciales.
Además del impacto directo en empleo y producción, la fábrica tiene un efecto multiplicador en la región. Se estima que miles de empleos indirectos dependen de su actividad, tanto en el sector de proveedores como en servicios asociados.