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Práctico

¿Cómo asegurar grandes daños en tu seguro de coche?

Grandes daños

Grandes daños y siniestro total no son el mismo tipo de seguro ni las indemnizaciones máximas son iguales. Grandes daños tiene como objetivo proteger al asegurado sólo cuando ocurre un siniestro en el que su vehículo ha quedado muy dañado.

Esta cobertura nace por la situación de muchos asegurados que pueden afrontar el pago de arreglar pequeños golpes y rozaduras, pero que no pueden hacer frente a pagar un siniestro grande, es decir, de todo el coche. Estas personas no necesitan una cobertura de daños propios con todas sus garantías, pero en caso de que su vehículo quede declarado con “grandes daños” si precisan de alguna indemnización.

Concepto

El objetivo de esta cobertura es que el asegurado reciba una indemnizaciones cuando suceden, necesariamente y de manera conjunta, estas circunstancias.

  • Se desencadena un accidente donde se producen daños en el vehículo catalogados como de “grandes daños”.
  • No existe un tercero culpable.
  • Los daños del vehículo no son de imputación a otra cobertura.

Estamos por tanto ante una cobertura que cubre exclusivamente los daños producidos en el vehículo asegurado.

La letra pequeña

1.- ¿Cómo se determina el capital asegurado?

Para poder saber cuando un siniestro se debe considerar como con “grandes daños” y saber con cuanto nos van a indemnizar es preciso conocer el precio del capital asegurado.

Este capital asegurado está determinado por el valor del propio vehículo, más el valor de los accesorios no de serie, si estos están incluidos en las Condiciones Particulares de la póliza.

Lo siguiente será saber cuál es el valor real en el momento del siniestro, ya que este varía en función del concesionario donde se compra el vehículo, ofertas específicas y de la pericia del comprador al negociar por el coche.

De esta manera, el valor del vehículo, dependiendo de la compañía, podrá ser:

  • El valor de compra que esté estipulado en la factura entregada al adquirir el coche, es decir, el valor que en efecto se ha pagado.
  • El valor recomendado que marque el fabricante sin promociones.
  • El valor por el que la aseguradora podría comprar el vehículo (teniendo en cuenta que las compañías pueden llegar a tener descuentos especiales con los fabricantes).
  • Etc.

A todos estos casos habrá que considerar si está o no incluido el IVA y el impuesto de matriculación.

Finalmente, habrá que sumar el valor de los accesorios no de serie en caso de que los hubiera, y estos estén incluidos en las Condiciones Particulares.

2.- ¿Cuándo se considera un vehículo con "grandes daños"?

Para algunas aseguradoras, este concepto se asimila a siniestro total, por lo que si en la póliza figura así, lo recomendable es mirar dicho apartado para saber cuando un vehículo es considerado como con “grandes daños”.

Algunas compañías utilizan otros métodos para considerar a un vehículo como con “grandes daños”, como por ejemplo, cuando el valor de la reparación supera un % del capital asegurado, cuyo porcentaje descenderá con el paso de los años.

Para entender esta cuestión, nada mejor como ver un ejemplo práctico.

Suponga que aseguramos un vehículo cuyo valor es de 18.000 euros.

En caso de siniestro durante el primer año de matriculación del vehículo el valor de la reparación supera el 80% del capital asegurado, es decir, supera los 14.400 euros. En este caso su vehículo será considerado como “grandes daños”.

Durante el segundo el vehículo será considerado como con “grandes daños” si el valor de la reparación supera el 65% del capital asegurado, es decir, si supera los 11.700 euros.

Ejemplo: Se parte de que el vehículo tiene un valor (es decir, un capital asegurado) de 18.000 euros.

Pues bien, durante el primer año de matriculación el vehículo es considerado como con "grandes daños" si el valor de reparación supera el 80% del capital asegurado. Es decir, en este caso, si el valor de reparación supera 14.400 euros.

Durante el segundo año, podrá considerarse el vehículo con "grandes daños" si el valor de reparación supera el 65% del capital asegurado, es decir, en este caso 11.700 euros.

La aseguradora deberá tener una tabla parecida a esta donde cada usuario podrá ver que tipo de porcentajes se aplican.

Años desde la primera matriculación

% a superar sobre el capital asegurado

Primero

80

Segundo

65

Tercero

50

Cuarto

35

Quinto

20

Sexto y sucesivos

10

 

Como se puede observar, cuando menor sea este porcentaje, mayores serán las probabilidades de que nuestro vehículo sea considerado como con “grandes daños”.

Hay que tener muy en cuenta, que si tenemos un siniestro que no supere el porcentaje estipulado para cada año, el asegurado no cobrará ninguna indemnización. 

3.- ¿Qué indemnización corresponde en caso de "grandes daños"?

Una vez se ha declarado el vehículo como con “grandes daños” el siguiente paso es conocer la indemnización a la que tenemos derecho.

Para algunas aseguradoras esta cantidad es similar a la indemnización en caso de siniestro total, es decir, lo que está estipulado en los conceptos del valor a nuevo, valor venal, etc.

Otras compañías, sin embargo, utilizan sus propias tablas con independencia de lo que pueda corresponder en caso de siniestro total.

En ellas especificarán un porcentaje del valor del vehículo que irá descendiendo a medida que pasan los años. 

Es decir, cada usuario tendrá que mirar su póliza de seguro para ver qué porcentajes se le aplican para cada caso.  

Una cobertura con mucho riesgo

Contratar esa cobertura tiene un gran inconveniente, puesto que la aseguradora intentará por todos los medios, que el vehículo no sea declarado como con “grandes daños”.

Esto se debe a que para la compañía la diferencia entre ser considerado “grandes daños” pasa de no pagar nada, a pagar mucho.

Suponga que para considerar un coche como con “grandes daños”, el valor de reparación debe superar los 10.000 euros. Imagina que el valor de reparación alcance sólo 9.999 euros, el vehículo no será considerado como con “grandes daños” y no será indemnizado con nada.

Si la reparación costara dos euros más, la compañía tendría que asumir el precio total de la reparación. En tales circunstancias, es de entender que la aseguradora se desentienden de pagar nada.

¿Qué puede hacer una compañía de seguros para que no llegue a “grandes daños”?

Muchas de ellas tienen acuerdos con talleres para que sus presupuestos y su facturación le sea favorable a la compañía. A cambio, se comprometen a llevar más trabajo a ese taller llevando los vehículos de sus asegurados a reparar.

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