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La opinión de
Noelia López

Gloria evidencia que la Guardia Civil de Tráfico no solo está para multar

Guardia Civil en la nieve

De Gloria, la borrasca que ha sembrado el caos en media España, quedan muchos titulares negativos. Los peores, los fallecimientos de varias personas, como el conductor que fue atropellado mientras ponías las cadenas. Entre tanta carretera cortada por nieve, calles inundadas y olas de más de 10 metros, solo sacamos una lectura positiva y es Gloria ha dejado claro que la Guardia Civil de Tráfico no solo sabe multar.

Lo de que la Guardia Civil solo sabe poner multas es una licencia que me permito para reproducir el pensamiento de un buen porcentaje de los usuarios de las carreteras. Conductores y pasajeros que han crecido escuchando aquello de "si te portas mal, viene la policía y te lleva"; en lugar de "si te pierdes, busca a un policía que siempre te va a ayudar".

También, por la culpa de la dichosa productividad

En la nómina de los guardias civiles de Tráfico aparece un concepto que no tienen otros agentes: el complemento de productividad por objetivos. Su valor se establece en función del RAI, un baremo de puntuación con el que cada mes se valora el rendimiento individual del agente en base a la cantidad y el tipo de intervenciones que ha realizado. Lo hace de este modo:

RAI productividad guardia civil

Cuando la productividad del agente es inferior a la media de sus compañeros recibe un apercibimiento, es decir, una carta en la que se le informa de su bajo rendimiento y se le advierte que de seguir así, el siguiente mes perderá un 50% de la productividad (es decir, de los 142,50 euros). Si llega un tercer mes en el que no alcanza los mínimos, le restarán el 100%.

De aquí surgen dos problemas:

  • que los agentes no saben cuál es el mínimo al que tienen que llegar porque no existe un valor definido como tal
  • que no todas las actividades puntúan igual: las multas de velocidad suman 30 puntos y los delitos 45, mientras que los controles de transporte y las investigaciones en el lugar del accidente solo valen 15 puntos

Suben los rescates, ¿bajan las multas?

Aunque no tenemos datos que lo confirmen, es de esperar que en los días en los que Gloria ha pasado por España se haya reducido el número de multas puestas por los agentes. Y no porque ellos hayan trabajado menos, sino todo lo contrario.

Por primera vez en mucho tiempo, las redes sociales han dejado de lado los memes dedicados a agentes de Tráfico para dar paso a imágenes de los mismos agentes realizando labores de auxilio.

Ramón Rueda, máximo responsable de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, fue de los primeros en dejar claro que los agentes estaban preparados para lo que se nos venía encima:

 

 

Y en todas (o casi) las imágenes en las que se mostraba el estado de las carreteras afectadas por el temporal aparecían guardias civiles que, desbordados, trataban de ayudar a conductores atrapados en la nieve.

 

 

Reparto de medicinas y ayuda en un parto

Los agentes de tráfico de la Guardia Civil han puesto cadenas y enseñado a los conductores cómo deben ponerlas. Han tirado de pala para ayudar a algunos coches a salir de sus trampas. Han empujado vehículos hasta conseguir que reiniciaran la marcha...

Han sido ángeles de la guarda en las zonas más afectadas. Sirva de ejemplo: solo en Alicante, entre las 08.00 horas y las 14.00 horas del lunes 20 de enero, ayudaron a 589 personas y a 152 vehículos. Entre las tareas realizadas, el reparto de medicamentos entre centros de atención a mayores a donde otros vehículos de reparto no podían llegar.

 

 

Y no solo en Alicante. En Teruel una pareja ha conseguido llegar al hospital para dar a luz a su hijo gracias a la ayuda de una pareja de agentes. 

 Conductores agradecidos

Es posible (o no), que esa pareja haya decidido cambiar el nombre y tomar el del agente que les ayudó a llegar a tiempo al hospital en medio del caos generado por la borrasca Gloria.

Y no es broma, porque cosas así pasan. Son muchas las historias humanas que se escuchan en un café relajado con guardias civiles. Relatos reales en los que cuentan que no siempre multan, que muchas veces educan. "Alguna vez le he pedido a un padre que me acompañara a la estación de servicio más cercana para, una vez allí, explicarle por qué debe llevar siempre a sus hijos con sistemas de retención", me contaba un día uno.

"Otra vez, un matrimonio al que ayudamos nos quiso regalar un décimo de lotería que, evidentemente, no cogimos", cuenta también.

De Gloria, nos quedaremos con que ha sido la borrasca que ha dignificado a la Guardia Civil de Tráfico en las redes sociales. Esperemos que los agentes que se han dejado la piel no lo noten (para mal) a final de mes. No deberían, los auxilios y rescates puntúan lo mismo que los controles de drogas y estos días ayuda han prestado mucha.

Y además