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Más tierra y tramos nocturnos en el Rally RACC-Catalunya

Carlos Flores

El Rally RACC-Catalunya-Costa Daurada, que se celebrará del 20 al 23 de octubre, va un paso más allá respecto a la exitosa fórmula estrenada en 2010: habrá más kilómetros de tierra en la primera etapa mixta que, además, concluirá ya caída la noche.

La edición número 47 del Rally RACC-Catalunya Costa Daurada, la ronda española del Campeonato del Mundo (que se celebrará del 20 al 23 de octubre) se presenta como una evolución del carácter mixto que estrenó en 2010. Las principales innovaciones se concentrarán en la primera etapa, compuesta por dos bucles de tres tramos, uno de ellos completamente nuevo y de tierra, y los otros dos mixtos tierra-asfalto, el último de los cuales se añadirá la dificultad de disputarse de noche.

Esta primera jornada se presenta como la más selectiva por su elevado kilometraje (751,98 kilómetros, de ellos, 160,36 cronometrados). El primer tramo, Pesells, es totalmente inédito. Ubicado en la zona más apartada del epicentro del rally, limítrofe con la provincia de Teruel, consta de 25,7 kilómetros de recorrido de gran dificultad para el pilotaje. Cuenta con un excelente piso de tierra compactada (con pequeños tramos asfaltados en algunas zonas de subida), a menudo con grava muy fina, rápido por momentos pero con varias curvas en zigzag y algunos cruces lentos que lo hacen muy completo. Según los organizadores, será un tramo en el que relajarse no será una opción si se quiere marcar buenos cronos, sobre todo por el elevado ritmo y la gran concentración que exigirá a los pilotos.

La segunda especial del día, Terra Alta, es la misma de carácter mixto que abrió la pasada edición, con hasta cinco cambios de piso. Veintisiete de sus casi 40 kilómetros son de tierra y presenta grandes diferencias entre sus distintos sectores, lo que pondrá a prueba el ritmo de los participantes.

La tercera y última especial del día, Les Garrigues, también es mixta, pero a diferencia de 2010, la tierra predomina sobre el asfalto en sus 18,5 kilómetros, y dos tercios de su recorrido son nuevos. Se inicia con 1,7 kilómetros de tierra rápida que se va estrechando progresivamente para enlazar, en la ya famosa 'paella' en bajada, con algo más de cuatro kilómetros de revirado asfalto en descenso. Le seguirán 12,5 kilómetros de una pista de tierra nueva y estrecha con curvas de todo tipo, pero siempre con excelente piso (aunque en algunos puntos abundan las piedras en los márgenes).

El tramo concluye con un rapidísimo sector que culmina en un espectacular cruce a la izquierda de 90 grados al que le siguen constantes desniveles suaves. Otra característica de este tramo es la buena accesibilidad para los espectadores a zonas que ofrecerán excelentes vistas de la acción desde las localidades de La Granadella y Torrebesses. La segunda pasada, último tramo del día, se disputará a la caída del sol.

La segunda jornada también presenta novedades: el tramo de El Priorat, con sus casi 46 kilómetros, es la especial de asfalto más larga del Mundial, un trazado selectivo que se hace eterno pero que muchos pilotos catalogaron el pasado año como el mejor de sus características en todo el calendario del WRC. Sus últimos cuatro kilómetros, además, son totalmente nuevos. Como nuevos serán los otros dos tramos del día, Riba-roja d'Ebre (12,27 kilómetros en los que se suben dos puertos de montaña) y Punta de Les Torres (13,53 kilómetros que pasan de una primera mitad rápida y ancha a una segunda más virada y difícil).

Otros tres tramos de asfalto con dos pasadas conformarán la tercera jornada, la de menor recorrido. Son ya conocidos de la pasada edición, pero no por ello exentos de dificultad: el clásico Santa Marina (26,5 kilómetros), que se disputará antes de la salida del sol, La Mussara (20,48, que incluye las famosas 'paellas' de Vilaplana) y Coll de la Teixeta. Este último consta de los primeros 4,32 kilómetros del tramo conocido como Riudecanyes y, en su segunda pasada, será la 'power stage' que otorgará puntos extra a los tres primeros.