Un senador estadounidense dice que los coches chinos son "cáncer" y propone prohibirlos

Bernie Moreno, senador Republicano, junto a un modelo de BYD.
Bernie Moreno, senador Republicano, junto a un modelo de BYD.Imagen generada por IA

Un político de EEUU quiere aprobar una nueva norma que prohíba por completo la llegada de vehículos chinos al país, algo que aprueban los fabricantes locales, pero no tanto Trump.

Los vehículos chinos están viviendo una dualidad. Mientras que sus ventas y cuota de mercado no paran de crecer en Europa, en EEUU no han conseguido entrar debido a los altos aranceles que les impone el país. Ahora un político estadounidense ha elevado el tono, acusándoles de ser un peligro y propone prohibirlos.

Las principales bazas que tienen los vehículos de origen chino en Europa para esta rápida expansión son su enorme tecnología y los precios asequibles, incluso por debajo de los 20.000 euros. Sin embargo, por cuestiones políticas, estos modelos no han llegado a EEUU.

El gobierno estadounidense ha impuesto aranceles muy altos a los vehículos fabricados en China, especialmente a los eléctricos, lo que hace que pierdan su ventaja de precio. Un coche que en origen sería barato puede acabar costando casi el doble al entrar en el mercado estadounidense.

También hay preocupaciones relacionadas con la seguridad y los datos. Los coches modernos están muy conectados y pueden recopilar información del usuario, lo que genera desconfianza hacia fabricantes chinos como BYD o NIO. En EEUU existe el temor de que estos datos puedan ser utilizados con fines estratégicos o de vigilancia.

Otro factor importante es la protección de la industria nacional. Estados Unidos busca favorecer a sus propios fabricantes, como Tesla, Ford o General Motors. Permitir la entrada masiva de coches chinos más baratos podría afectar al empleo y a la producción local.  

Las ventas en este país son cero y está claro que el actual Gobierno de Donald Trump quiere que siga siendo así. El último en salir a hablar ha sido un senador republicano de Ohio, que espera que estas marcas nunca lleguen.

EEUU cierra la puerta a los coches chinos

El senador Bernie Moreno está preparando una legislación que va más allá de las restricciones que tiene el país actualmente, que se aprobaron a principios de 2025 por la administración Biden. 

En esa normativa ya se excluía a los turismos chinos por el temor a que puedan recopilar datos sensibles de los conductores. Ahora, la propuesta de Moreno es la de cerrar aún más todas las puertas que se les podrían abrir.

"No permitimos que Huawei entre en nuestra infraestructura de telecomunicaciones, no vamos a permitir que los fabricantes de automóviles chinos entren en este mercado", detalla el senador en un evento previo al Salón de Nueva York. 

"Vamos a impedir que el cáncer entre en nuestro mercado, y vamos a necesitar que los demás países apliquen la quimioterapia", añade en declaraciones recogidas por Reuters

En concreto, Moreno propone bloquear cualquier cosa que tenga vínculos con China, incluidas las integraciones de software y las empresas conjuntas

En otras palabras, según su visión, incluso un mínimo indicio de participación china podría bastar para que un vehículo quedara excluido de las carreteras estadounidenses. 

Además, espera que países cercanos como México, Latinoamérica o Canadá se unan. Y no se queda ahí, también tira el guante a Europa para que corten todo lazo con las marcas chinas, algo completamente improbable en nuestro continente.

Del resto de países no se sabe, pero los que sí apoyan esta propuesta son los fabricantes de automóviles estadounidenses y las asociaciones del sector. 

Ambos han ejercido presión para mantener estas barreras, argumentando que esto protege tanto la seguridad nacional como el empleo en el país. Lo cierto es que lo que buscan es evitar que una oleada de vehículos eléctricos a precios competitivos revolucione el mercado.

Quien no está nada contenta es China, cuyas autoridades afirman que se trata de una medida proteccionista y que con ella EEUU puede hacer competencia desleal. Esa tensión añade una nueva capa de complejidad a una relación económica ya de por sí delicada entre ambos países.

Sin embargo, esta idea choca con las últimas declaraciones de Trump. El presidente abrió la puerta a estas marcas afirmando que pueden tener fábricas en el país, siempre y cuando contraten a trabajadores estadounidenses.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Lidia Vega

Redactora

Lidia Vega es Redactora de Autobild. Puedes encontrarla o encerrada escribiendo noticias sobre la actualidad del sector o perdida por el mundo probando coches.