En Madrid hay 200.000 coches amenazados por la ZBE que no podrán circular en breve. Ahora piden una moratoria de un año

La Asociación de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) pide una prórroga de un año para los coches sin etiqueta en la Zona de Bajas Emisiones de Madrid.
En Madrid, los coches sin etiqueta viven de prestado. El plan original era sacarlos de la capital a partir del 1 de enero de 2025, pero se acordó una prórroga de un año, dando de margen hasta el 1 de enero de 2026. Sin embargo, desde la Asociación de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) creen que no ha sido suficiente y ahora piden otra moratoria de otro año.
En el comunicado del organismo se anuncia que se demanda “la aprobación de una nueva moratoria, de al menos un año, en la prohibición de acceder y circular por las vías públicas urbanas del ámbito territorial de Madrid ZBE para los vecinos de Madrid propietarios de vehículos sin etiqueta, que por circunstancias económicas y sociales no los han podido renovar aún”.
Como es lógico, son las personas con menor poder adquisitivo las que, por sus circunstancias económicas, conducen coches más antiguos y, por tanto, contaminantes. Es esa condición la que hace que, para muchos, sea complicado, cuando no imposible, hacer el desembolso necesario que implica adquirir un vehículo con etiqueta medioambiental.
Ya sea en el mercado de vehículos nuevos o en el de ocasión, los precios no han dejado de crecer. Hacerse con un etiqueta B parece poco recomendable, puesto que aunque no hay anuncio oficial, la lógica invita a creer que serán los próximos en ser expulsados de la capital, así que hay que mirar de etiqueta C para arriba, y estos automóviles no son precisamente baratos.
Según AEA, los ciudadanos que viven en la capital han hecho su parte renovando la flota: en el último año se han dado de baja nada menos que 40.000 vehículos sin etiqueta, un 14,5% del censo, siendo reemplazados por otros más limpios. Sin embargo, a pesar de ello todavía quedan unos 200.000 turismos sin etiqueta en Madrid.

El organismo pone de manifiesto que son vehículos “aptos para la circulación que cumplen escrupulosamente con la normativa de emisiones de gases y pagan el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica en el propio Ayuntamiento de Madrid, pero que a partir del próximo 1 de enero no podrán circular, ni siquiera permanecer estacionados, por ninguna vía de la capital, bajo sanción de 200 euros”.
Además del impacto socioeconómico que tendrá una medida de estas características, puesto que hará que muchos ciudadanos tengan que quedarse sin coche ante la imposibilidad de comprar uno nuevo con etiqueta, AEA señala que, desde el punto de vista puramente medioambiental, es algo innecesario.
Según los datos registrados en todas las estaciones de la red de vigilancia de calidad del aire de la capital, con solo tres excepciones, ha habido disminuciones considerables en las emisiones de dióxido de nitrógeno, hasta el punto de que en todas ellas los valores alcanzados se encuentran por debajo de los límites fijados por la UE para el año 2030.
En la petición se argumenta: “Y así, mientras el valor límite de emisiones de dióxido de nitrógeno fijado por la UE para finales de 2026 es de 40 ug/m3, en la estación con el nivel de contaminación más alto de la capital, que es la de la Urbanización Embajada, ubicada junto al aeropuerto de Barajas, el nivel medio de emisiones registrado este año no ha superado los 30 ug/m3”.
De hecho, se señala que las exigencias del consultorio madrileño son más estrictas y avanzadas incluso que las directrices fijadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Unión Europea ha establecido un límite para los niveles de emisión de dióxido de nitrógeno de un valor máximo de 20 ug/m3, pero ha dado un plazo máximo de cinco años para poder adaptarse a ello.
Es, por todo esto, que AEA ha decidido pedir al alcalde que se apruebe una nueva moratoria “de al menos un año” para los vehículos sin etiqueta empadronados en la capital, para que puedan acceder y circular por las vías públicas urbanas del ámbito territorial de Madrid ZBE.
De manera paralela, la asociación pone de manifiesto que habría que reforzar la señalización de las ZBE ya que, no queda claro para los automovilistas no residentes en la capital que tienen vehículos sin etiqueta, en muchos casos accediendo sin saberlo a las ZBE sin autorización, recibiendo sanciones que implican el pago de multas de 200 euros.
Son muchos los residentes en Madrid que, a pesar de que actualmente están en una prórroga, no sabían en su día que su coche sin etiqueta iba a estar vetado en su ciudad desde el pasado 1 de enero, y que tampoco saben que finalmente ocurrirá a partir del próximo.