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Reportaje

Aparcamientos disuasorios, así funciona la nueva medida para reducir el tráfico

Parking

Su nombre los define: aparcamientos que disuaden de entrar con el coche al centro de las ciudades con el objetivo de reducir el tráfico y la contaminación

Lo último para luchar contra el tráfico y la contaminación en el centro de las ciudades se llama aparcamientos disuarios

Su nombre los define a la perfección: disuaden a los conductores de ir con su coche más allá de donde se encuentra el estacionamiento. Teniendo en cuenta que la Real Academia de la Lengua (RAE) habla del verbo disuadir como la acción de "inducir o mover a alguien a cambiar de opinión o a desistir de un propósito", podemos concluir que los aparcamientos disuasorios se utilizan para convencer a los conductores de no entrar con sus coches al centro de las ciudades.

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Se les conoce también como aparcamientos ligados al transporte público. Esta otra denominación resume su modus operandi. Están ubicados en puntos conectados con la red de transporte público de la ciudad (autobuses, metro y/o trenes de cercanías), para que los usuarios puedan aparcar su coche y coger el medio que mejor les venga para llegar a su destino.

Los aparcamientos disuasorios de Madrid

Son muchas las ciudades españolas que cuentan con aparcamientos disuasorios. Sevilla, Valencia, Barcelona, Santiago de Compostela o Bilbao son algunas de ellas. En la Comunidad de Madrid hay más de 40 estacionamientos ligados al transporte público en funcionamiento en 29 municipios. Y es que la mayor parte de estos aparcamientos están en el extrarradio no en la capital, de ahí la novedad del Plan de Aparcamientos Disuasorios de Madrid (PAD).

Hace algo menos de un año, el Ayuntamiento de Madrid anunció su protocolo anticontaminación. A los diferentes escenarios restrictivos que van desde la disminución de a velocidad en las principales arterias de la capital hasta la restricción del tráfico en función del número de matrícula, se sumaban otras medidas que se irían aplicando de forma paulatina, entre ellas, la creación de una red de aparcamientos disuasorios.

El plan de Manuela Carmena contempla la creación de 9.570 plazas en un total de 12 nuevos aparcamientos conectados al transporte público. Se hará en dos fases, en la primera entrarán en funcionamiento 7.412 plazas; en la segunda, las 2.429 plazas restantes. Supondrá una inversión de 139.757.193 euros

Cuándo empezarán las obras todavía es una incógnita.

Los nuevos aparcamientos estarán situados en los siguientes puntos (entre paréntesis la carretera desde la que accederán los conductores):

  1. Pitis (M-40)
  2. Paco de Lucía (M-40)
  3.  Fuente de la Mora (M-40)
  4.  Valdebebas (M-11)
  5.  Canillejas (A-2)
  6. Estadio Olímpico (A-2)
  7.  Santa Eugenia (A-3)
  8.  San Cristobal (A-4),
  9. Villaverde Alto (A-42)
  10.  Villaverde Bajo Cruce (A-4)
  11. Aviación Española (A-5)
  12.  Colonia Jardín ( M-502/M-511)

El PAD persigue como objetivo "proteger la salud de los ciudadanos madrileños y mejorar la calidad del aire". Cree poder alcanzarlo evitando que los coches privados entren en la almendra central: los conductores dejarán sus coches en los parkings habilitados en intercambiadores, estaciones o paradas y continuarán el viaje en transporte público.

Dicen que en el futuro aparcaremos como lo hacen en este vídeo...

Así funciona un aparcamiento disuasorio

Tomamos como ejemplo los que van a empezar a operar en la capital para explicar el funcionamiento de un parking disuasorio.

Los madrileños tendrán una capacidad de 500 plazas y estarán ubicados en el exterior de la zona metropolitana, siempre ligados a un medio de transporte público, a no más de 50 metros (un minuto andando) de la estación o parada.

Desde el Ayuntamiento de Madrid aseguran que los aparcamientos disuasorios integrarán elementos vegetales, optimizarán la gestión de recursos hídricos, reducirán el consumo energético y las emisiones asociadas mediante la absorción de CO2, reduciendo la temperatura superficial y su impacto sonoro.

Y sí, habrá que pagar por ellos. En Madrid tendrán un coste de entre 0,50 y 1,50 euros por día (hay opción para sacar un abono). Podrán ser gratuitos siempre y cuando el conductor esté en posesión del título de transporte con el que el aparcamiento esté conectado. La estancia mínima será de dos horas y la máxima de un día completo.

Para fomentar el uso de estos aparcamientos disuasorios, los paneles luminosos de las vías adyacentes informarán de las disponibilidad de las plazas en tiempo real, del tiempo estimado de llegada y de cuál es el trayecto más rápido para llegar a ellos.

Se espera que cuenten con plazas destinadas a la recarga de coches eléctricos.

 

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