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Prueba MTM RS 3 R. Un Audi A3 de 502 CV a 300 km/h

Luis Meyer

10/12/2016 - 08:00

MTM ha partido de un Audi RS 3 para concebir un deportivo aún más radical. En esta prueba del MTM RS 3 R, con 502 CV y 300 km/h de punta, queda claro que el compacto tenía aún margen para mucho más.

Enseguida me doy cuenta de que este no es un Audi RS 3 cualquiera: dos franjas rojas con la cifra "502" recorren al capó, y se añade un "R" del mismo color a las siglas originales "RS-3". Esto es tuning de altura. Prueba MTM RS 3 R. Un Audi A3 de 500 CV a 300 km/h.

Una optimización del turbocompresor junto a un sistema de refrigeración específico y la modificación de la electrónica obran el milagro: llega a unos sorprendentes 502 CV, en lugar de los 367 del RS 3 de cinco puertas y los 400 de la berlina

En la zona baja del cuentavueltas apenas nota el mayor empuje, aun cuando me esperan 650 Nm de par bajo el acelerador. En la zona media y alta, la cosa cambia: mientras en el RS 3 normal se entrega la máxima potencia cuando la turbina sopla a 0,5 bares, este MTM RS 3 R parece no tener fin. Los anchos neumáticos en formato 265 / 30 ZR 19 se llevan a las mil maravillas con el asfalto, y sin apenas pérdida de agarre catapultan a este tracción integral con absoluto control. Un embrague de varillas reparte la tracción entre un 50 y un 100% a las ruedas traseras, de 235 / 35 ZR 19.

MTM también se atreve con todo un R8. ¡No te lo pierdas!

La transmisión de siete velocidades y doble embrague pone todo el empeño en digerir el incremento de potencia y un par que ha subido de 465 a los 650 Nm. En modo automático, con cambios rápidos, enseguida encuentra su límite. Pero si lo pongo en manual, la respuesta se acerca a la perfección. Inserta con precisión y sorprendente rapidez, sin detenerse hasta llegar a la barrera de los 300 km/h. El 0 a 100 km/h, según el preparador, lo cubre en solo 3,6 segundos. A juzgar por el patadón que siento en la espalda, es un dato bastante acertado.

El ajuste del chasis da como resultado un tarado duro, pero gracias a los amortiguadores adaptativos el confort es suficiente, y ni siquiera sobre baches pronunciados el coche pierde los nervios. Eso sí: si montas el escape de acero opcional, olvídate del silencio. El motor atronará, especialmente al reducir, y aunque castigue tus tímpanos, producirá una sonrisa automática en tu cara. Las válvulas del escape se controlan por medio de un botón en el cockpit, ideal si vas a realizar viajes largos acompañado. 

También puedes decorarlo por dentro tirando de billetera: fuera los asientos de cuero o Alcantara originales, y en su lugar, los del Audi RS 6, convenientemente revestidos por MTM, con costuras en rojo, también en los revestimientos de las puertas, el reposabrazos y la consola central. 

¿Te convence o buscas un compacto más "terrenal"? Si es así, encuentra el tuyo rápidamente en nuestro recomendador. 

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