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Prueba Volkswagen T-Cross: ADN de VW... y ‘made in Spain’

Volkswagen T-Cross

Todos los detalles del B SUV.

Ha costado pero ya tenemos los primeros detalles del Volkswagen T-Cross, datos acerca de sus dimensiones, motorizaciones y equipamiento, aunque lamentablemente las imágenes oficiales que se han facilitado todavía cuentan con un considerable camuflaje que evitar que podamos conocer su cara y su zaga. Eso sí, la buena noticia es que se fabricará en Landaben, por lo que será un modelo ‘made in Spain’. "Con la producción del nuevo T-Cross en Navarra estamos aprovechando, una vez más, la flexibilidad y las ventajas de nuestra red de producción mundial. Así es como incrementamos la productividad y aseguramos la máxima calidad para nuestros clientes. Esto es posible gracias a la estrecha participación del Área de Producción desde la fase de desarrollo del vehículo", afirmó en este sentido Andreas Tostmann, responsable mundial de Producción y Logística de Volkswagen.

VÍDEO: Así era el prototipo descapotable original

Como ya sabíamos, está desarrollado sobre la plataforma transversal MQB lo que, entre otras cosas, le permite contar con asistentes de seguridad de sus hermanos mayores. Volkswagen ha adelantado que será una de las áreas en las que hará más hincapié y que el T-Cross será uno de los modelos más seguros del segmento. Entre la dotación que se ha anunciado están: Front Assist, Lane Assist Blind-Spot Sensor, detección de peatones, protección proactiva de los ocupantes y asistente de salida del aparcamiento.

¿En qué se diferenciarán T-Cross y T-Roc?

El empleo de la plataforma da lugar al SUV más compacto de la familia, con una longitud de 4.107 mm y una altura de 1.558 mm. Sus proporciones son bastante musculosas, con un conjunto muy cuadrado en el que predominan las superficies lisas y los nervios. Lo que se intuye en el frontal es un predominio de las líneas horizontales, con los faros LED unidos a la parrilla. Se podrá elegir entre 12 colores de carrocería (con opciones bitono) y varios diseños de llantas de hasta 18 pulgadas.

Del habitáculo no hay imágenes, pero la firma alemana expone que la postura de los asientos será bastante elevada (597 mm en los asientos delanteros y 652 mm en los traseros) y que el maletero tendrá una capacidad que oscilará entre los 385 y los 455 litros según se regulen en longitud las plazas traseras. Si que se ha confirmado la presencia de extras como el VW Digital Cockpit, el acceso y arranque sin llave y el asistente de luces e carretera, encontrándose entre la dotación de serie el sistema de infotaintment con pantalla de 8 pulgadas y el sistema de carga inalámbrica para dispositivos móviles.

Del apartado mecánico se han confirmado todos los motores de lanzamiento del Volkswagen T-Cross, todos ellos turboalimentados y con mayor presencia de bloques de gasolina. Estos son tres TSI de 95, 115 y 150 CV; mientras que solo estará disponible un TDI de 95 CV.

Prueba del Volkswagen T-Cross (Gabriel Jiménez)

AUTOBILD.ES ha sido uno de los pocos medios españoles que ha tenido la oportunidad de probar varias unidades preserie del nuevo Volkswagen T-Cross, que no se comenzará a comercializar hasta la primavera de 2019.

Prueba Volkswagen T-Cross

Los responsables de producto del Volkswagen T-Cross nos han insistido decenas de veces en que se trata de prototipos, por lo que todas las sensaciones obtenidas hay que cogerlas con pinzas, pues no es el modelo definitivo y aún está en fase de desarrollo. Aun así hay que destacar que llama la atención el espacio interior, de modo que incluso un pasajero de 1,90 metros cabe perfectamente en las plazas traseras, aunque delante vaya una persona de 1,80 metros. Un detalle interesante en este sentido es que la segunda fila de asientos se desplaza longitudinalmente hasta 15 cm, con la ventaja que conlleva tanto para el espacio de carga como para la comodidad de los pasajeros. Con respecto al maletero, que no está terminado de ajustar en cuanto a materiales y acabados, resulta amplio y un par de maletas medianas pueden caber sin problemas.

Es hora de montarse y acceder al puesto de conducción del nuevo Volkswagen T-Cross. El salpicadero es un 'fake', repleto de retales de otros modelos –los asientos son del T-Roc- y plásticos de muy baja calidad al tacto y a la vista. Por eso no nos permiten tomar fotografías, pues el salpicadero definitivo será muchísima más calidad, y de aspecto fresco y juvenil, como hemos podido ver en un modelo de exposición.

De las unidades disponibles el primero que he probado es el T-Cross con el motor tricilíndrico TSI de 115 CV asociado al cambio DSG de siete relaciones. Pulso el botón de arranque y lo primero que me llama la atención es el tosco y desagradable sonido que proviene del bastidor. "Es una unidad preserie", me insiste el ingeniero que nos acompaña.

Inicio la marcha y la rumorosidad se atenúa. Se detectan ciertas vibraciones al circular hasta 50 km/h. Es momento de tomar velocidad, primero en una carretera secundaria y luego en una Autobahn. Al acelerar el ruido es desagradable y los asientos vibran, lo que pone de manifiesto que se trata de una unidad preserie. Eso sí, el Volkswagen T-Cross se muestra ágil, es fácil de conducir, y aunque no he podido buscarle las cosquillas –cada prototipo cuesta más de un millón de euros, según los responsables de VW y no es cuestión de liarla parda–, lo cierto es que SUV pequeño de VW se muestra estable y dócil al tomar curvas y forzar cambios de dirección bruscos.

Cuando me monto como pasajero, lo primero que me llama la atención es que no hay sujetamanos en el techo en ninguna de las cuatro plazas. Le pregunto al ingeniero si está previsto que el modelo de serie las llevará –pues el VW Polo sí las lleva– y me responde que no está previsto. Mal; ahí falla como su primo el Seat Arona... Por lo demás, es muy cómodo y las suspensiones filtran perfectamente.

La otra versión del Volkswagen T-Cross que he probado ha sido el TDI de 95 CV, con cambio DSG y un acabado superior que incluye sistema de Modos de Conducción. Curiosamente, el T-Cross TDI me gusta nada más arrancar. Mucho mejor aislado acústicamente que el TSI y con levas en el volante, el SUV pequeño de VW se comporta de maravilla. Sobre todo a la hora de exigirle más chicha. Y eso que sus 95 CV me parecían a priori algo escasas. La entrega de potencia en modo Sport es muy lineal, y la dirección –preserie, lo sé– me parece algo blandita. Aun así, me he llevado mucha mejor impresión del TDI que del TSI, ahora que parece que los diésel son los culpables incluso de la extinción de los dinosaurios...

En líneas generales, en esta primera prueba del Volkswagen T-Cross, de preserie, me ha parecido un SUV muy 'Volkswagen´, con todo lo bueno que ello implica: equilibrado, estable y fácil de conducir. Lástima que no haya podido comprobar qué tal se mueve fuera del asfalto y si su altura libre al suelo (18,5 cm) es suficiente para salvar ciertas orografías. Habrá que esperar al modelo definitivo, y si al final es tan agradable a la vista como lo que nos han mostrado –tanto dentro como por fuera– y se terminar de ajustar aislamiento acústico y otras cuestiones como la dirección y las vibraciones, el Volkswagen T-Cross promete dar muchas alegrías, y no sólo a Landaben...

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