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Pagarás por usar las carreteras, antes o después

El pago por uso de las carreteras no está en la agenda política inminente, pero partidos políticos y asociaciones del sector reconocen que el futuro pasa por ahí. Tras el rescate a los peajes, la subida del déficit y medidas como la subida del salario mínimo, podrían anticipar este futuro.

El pago por uso de la carretera es el sistema que impera en Europa y el preferido por la UE, aunque la oportunidad política no ha permitido implantarlo hasta ahora en España, el equilibrio de fuerzas parlamentario podría precipitar un cambio de modelo. De hecho, medidas recientes como el rescate de las radiales, los ajustados límites de déficit o la subida del salario mínimo interprofesional, podrían precipitar la llegada de un sistema que obligaría a todos los conductores a pagar por usar las autopistas que, según algunas fuentes, serían gratuitas solo los 10.000 primeros kilómetros cada año dependiendo del vehículo que se conduzca.

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La Asociación Española de la carretera (AEC) no quiere aparecer como la mala de la película, pero es sin duda el papel que le ha tocado en esta historia. Poco les importará a muchos el argumento, aunque voy a intentar explicarlo, sea como sea ten claro cuál va a ser el desenlace: en las carreteras españolas se va a establecer un sistema de pago por uso que afectará a todos los usuarios.  Y cuando toque esta implantación, sobre todo si hay algún partido con mayoría absoluta en el Congreso, el argumento para imponerla va a ser tan simple como tantas otras veces: para adecuarnos a Europa.

Ciertamente, la Directiva Europea 2011/76 no solo establece este modelo de pago por uso como solución al costoso mantenimiento de las vías, sino que, además, contempla incluir en el precio el coste de construcción de estas carreteras. En este último caso, para quien escribe, se trataría de un robo a la población, que por otro lado ya está aclimatada a situaciones similares a través de la factura de la luz, que incluye el coste de la construcción de la red. ¿Y por qué te enveneno contando esto así? Para que estés atento en los próximos años, porque asociaciones como la AEC solo son los mensajeros, y ni siquiera se puede culpar de esto a las constructoras.

Han sido los políticos quienes han decidido que con el dinero de los impuestos de hidrocarburos, el de circulación y otros, que llevan tiempo destinando a otras cuestiones, no es suficiente para mantener la red de carreteras y que la única solución es que sean los ciudadanos los que paguen para conservar las carreteras. Como puedes ver en la página siguiente, no son pocos lo países europeos que ya han implantado un sistema de pago por uso. Evidentemente, esto también debería aportar ventajas.

Para empezar, que así deberíamos circular por autopistas inmaculadas y que, según proponen desde la AEC, parte de ese dinero -como en Alemania- podría destinarse a ayudas directas a los transportistas para que dispusieran siempre de los camiones más modernos y mucho menos contaminantes. Además, este sistema aseguraría cierta equidad, es decir, pagaría mucho quien estuviera todo el día en la carretera y nada quien no la usara nunca. Por supuesto, implantar algo así en todo el país generaría cientos, quizá incluso miles de puestos de trabajo, así que ya sabes cuál será la otra razón política para establecer el pago por uso de las infraestructuras.

Te voy a dar hasta el argumento nacionalista: así, aflojarán el bolsillo los extranjeros que vienen de vacaciones o los transportistas foráneos, como hacen los españoles cuando cruzan Austria o Alemania, aquí puedes ver los sistemas de pago por uso de carreteras en Europa. Lo bueno para Austria o Alemania es que tienen políticos que dimiten cuando se sabe que copiaron en su tesis doctoral, así que lo que allí se recauda tiende a gastarse íntegramente en su sistema de transporte por carretera. Mi naturaleza no es así, pero mi experiencia me hace desconfiar del resultado que tendrá implantar el pago por uso de las carreteras en España.

"Evidentemente, habría que adecuar las otras cargas que tiene el transporte, como los impuestos de circulación o el de hidrocarburos, para que el usuario final no tenga que pagar más", como afirma Juan F. Lazcano. Desde luego, debería ser así, pero entre tú y yo, lo dudo. Hay una buena cantidad de estudios para la implantación del pago por uso de las carreteras en España desde hace más de una década, y todos ellos contemplan descuentos por uso frecuente y, en algunos casos, incluso tarifas variables en función del poder adquisitivo medio de las zonas que comuniquen estas vías.

Además, a los vehículos menos contaminantes también se les aplicarían tasas menores, supuestamente. Todo esto tranquiliza, pero asusta ver las horquillas de las tarifas, que en algún caso irían de 2 a 12 céntimos el kilómetro (de 30 a 120 euros un viaje Madrid-La Coruña). El cómo ya se verá, porque hay diferentes posibilidades técnicas, desde la implantación de pórticos que leerían las matrículas de los coches que pasan por determinados tramos a una especie de Gran Hermano que controlaría vía GPS, gracias al nuevo sistema Galileo de GPS europeo, los kilómetros recorridos por cada vehículo en circulación.

El primero daría paso a un sistema viario dual en España: uno de carácter económico con autopistas o carreteras usadas por camiones y para viajar y otro, de corte social -sin vigilancia-, que serviría para vertebrar el territorio. No sé cuál de los dos sería el mejor, porque cuando todo esto sea una realidad, que lo será, seguramente llegue con una gran cantidad de vehículos en circulación ya conectados a Internet, entre sí y con las infraestructuras. Lo que sí me gustaría es que todo el dinero que se recaude se gaste, como afirman esperanzados desde la AEC, esta vez sí, solo en la carretera.        

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