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Noticia

Por qué Volkswagen ha dejado de fabricar el Beetle, su coche más emblemático

  • El Volkswagen Beetle ha vendido más de 23 millones de unidades a lo largo de sus 80 años de vida.
  • Desde sus oscuros orígenes en la Alemania nazi de los años 30, hasta el "verano del amor" de 1967, el Volkswagen Beetle se ha convertido en uno de los coches más reconocibles jamás fabricados.
  • En 2019, el último escarabajo salió de la fábrica en Puebla, México, pero después de ocho década... ¿Podríamos decir que ha llegado al final de su camino? Scott Keogh, CEO de Volkswagen en Estados Unidos, dice "nunca digas nunca".

Esta es la transcripción del vídeo. 

Narrador: Desde sus oscuros orígenes en la Alemania nazi hasta “el verano del amor” y la gran pantalla, el Volkswagen Beetle es uno de los coches más reconocibles jamás fabricados. En sus 81 años de funcionamiento, este peculiar coche ha vendido más de 23 millones de unidades y ha dejado huella en 91 países de todo el mundo. 

Pero en 2019, Volkswagen fabricó oficialmente su último Escarabajo. Entones, ¿Cómo consiguió apoderarse del mundo este pequeño coche alimenta y cómo ha llegado a su fin?

El Volkswagen se remonta a la década de 1930, y fue encargado nada más y nada menos que por Adolf Hitler. El dictador nazi quería un coche que la población de a pie pudiera permitirse. Así que Hitler recurrió al ingeniero y miembro del Partido Nazi, Ferdinand Porsche. Sí, ese Porsche. Diseñó el Volkswagen o “el coche del pueblo”

Jason Torchinsky: De todas las ideas que tenían los nazis, era la única que no era terrible, porque un coche barato para todo el mundo es algo así como lo que era el Modelo T en Estado Unidos y el Mini en Reino Unido. 

Narrador: El Volkswagen Tipo 1 era un coche de dos puertas con un motor refrigerado por aire en la parte trasera. La producción comenzó en Wolfsburg, Alemania, en 1938. Pero cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, la fabricación  para las masas se detuvo. Los únicos Volkswagen que se fabricaban en ese momento eran para oficiales militares. El propio Hitler conducía una versión descapotable.

Después de la guerra, los británicos se apoderaron de la fábrica, y en el primer año, habían producido 10.000 Beetles, porque satisfacía la demanda de coches baratos y prácticos en una Europa destrozada por la guerra. 

Torchinsky: Además, era bueno con el gas, que todavía era escaso y caro en muchos lugares. Parte de la razón por la que tiene un diseño tan curvo para minimizar la cantidad de chapa metálica que se utilizaba. Por lo tanto, fue un diseño muy eficiente en recursos, relativamente. Se necesitó mucha fuerza humana para construirlos. Pero eso fue algo bueno en ese momento porque querían dar trabajo a la gente.

Narrador: En 1949, Volkswagen llevó el Beetle a Estados Unidos y fue un gran éxito. A diferencia de los grandes y llamativos coches populares de la época, con su cromado y sus alerones, destacaba el modesto tamaño y la forma de lágrima en el Escarabajo. 

 

Torchinsky: Si lo miras de frente, lo más importante que notarás, en comparación a la mayoría de los coches de mediados de los 50’s o de los 60’s es que no tiene una gran rejilla. No es intimidante, de ninguna manera. Tiene faros grandes y redondos, como grandes ojos amigables. No era agresivo, no intentaba hacerte daño. Tu amigo era tu coche. 

Narrador: No solo era bonito, sino que también duraba.

Anuncio: “En Volkswagen, no nos preocupamos por el aspecto de nuestros coches, nos preocupamos por su funcionamiento”

Torchinsky: Construyeron el propio infierno con el Beetle. Muchos otros fabricantes de automóviles que entraron en Estados Unidos tuvieron problemas con sus coches a la hora de adaptarse a la escala masiva del propio país. El motor del Escarabajo fue diseñado para tener pocas revoluciones. Podrías conducirlo a toda maquina todo el día y no te lo cargarías.

Narrador: Nadie catapultó al éxito al Beetle mejor que el anunciante Bill Bernbach. Su revolucionaria campaña publicitaria de 1959 destacó tanto las características más extrañas como sus puntos fuertes.

Marita Sturken: Estos anuncios eran muy buenos para darle al coche una especie de voz. Era como si el coche fuera honesto, como si el coche fuera humilde. Y era hablar contigo, con el consumidor, sobre estos nuevos valores de conservación, de pensar a pequeña escala y de tener en cuenta cuestiones sociales más amplias, incluso si tu decisión de qué coche comprar.

Narrador: La campaña fue un éxito. Las ventas de Volkswagen crecieron un 52% en Estados Unidos, mientras que las del resto de Europa cayeron un 27%. Y el “coche inadaptado” se consolidó como símbolo de la contracultura.

Torchinsky: Si conducías un Escarabajo, de cierta manera, decías: “No me engañan los excesos del capitalismo o lo que sea”. Así que, tenía sentido que los hippies se sintieran atraídos hacia ellos. 

Narrador: El Escarabajo era perfecto para los hippies. Era exactamente lo contrario de los coches que les gustaban a sus padres. Además, era fácil de mantener y podía durar en esos largos viajes por la carretera de California. 

Scott Keogh: Estados Unidos estaba cambiando en cuanto al tema del gobierno, en cuál es la verdad, en qué creo como persona. Y el Escarabajo lanzó un dardo justo en ese lugar, y magia.

 

Narrador: Sin mencionar que era barato. Un nuevo Volkswagen Escarabajo llego en 1967 por 1.600$, unos 12 mil en dinero de nuestro tiempo. Un Ford Mustang te habría costado unos 2.700 dólares, o unos 20.6000 dólares en nuestro tiempo.

Keogh: Fue una propuesta honesta  y directa. Tenía un buen precio, no prometió demasiado. Prometió exactamente lo que era capaz de hacer, y por eso se hizo popular. 

Narrador: Y entonces Hollywood se metió de por medios, presentando a Herbie en Ahí va ese bólido en 1968. 

Anunciante: Una mente propia hace a Herbie el único Escarabajo de la generación del amor.

Narrador: El Escarabajo antropomorfo con una gran personalidad se convertiría en la estrella de las siguientes cinco secuelas. Ese mismo año, las ventas de VW Beetle en Estados Unidos alcanzaron un máximo histórico con 423.000 coches vendidos. En 1972, el Beetle número 15 millones salió de la línea de fabricación, rompiendo el récord de 40 años del Ford Modelo T, de ser el coche más vendido del mundo. 

Pero pronto, el camino se volvió difícil en América para el Beetle. En la década de 1980, el coche no podía competir con los vehículos japoneses recién introducidos. Pero, a medida que las ventas disminuyeron en Estados Unidos, el Beetle de VW seguía teniendo éxito en el extranjero. 

Torchinsky: Así que, en Estados Unidos estaba casi muerto, ya sabes, para los coches nuevos de los 80. Pero luego, en México, Brasil, en Sudáfrica y en otros países seguía siendo fuerte. Así que, cada vez que pensabas que el Beetle estaba muerto en algún lugar, aparecía en otro lugar y salía adelante.

Narrador: Pero VW no estaba listo para abandonar Estados Unidos todavía. En 1998, VW lo que nunca antes había hecho: introdujeron un modelo completamente nuevo del Escarabajo. Se llamaba “New Beetle”, pero técnicamente se parecía al Volkswagen Golf. 

Torchinsky: Fue una especie de vuelta a la diversión en el diseño del consumidor cuando las cosas se habían vuelto un poco “beige” y rectilíneas y correctas durante tanto tiempo. Eso hizo que la gente se interesara por el Volkswagen otra vez.

Narrador: Con volantes ondulantes y colores pastel, el coche era una vuelta a la nostalgia. Y funcionó. Más o menos. 

Keogh: Cuando lo traes de vuelta a hora, 30 o 40 años después, obviamente hay mucha más competencia. Estábamos consiguiendo vender 100.000 unidades frente a, ya sabes, 400.000 - 450.000 unidades en los años 60. Así que, claramente, el mercado había cambiado, pero era la decisión correcta, porque, honestamente, fue un acierto para toda la marca.

Narrador: Y entonces, en 2015, pasó lo del “Dieselgate”. El escándalo reveló que Volkswagen había hecho trampa en las pruebas de emisiones de sus modelos diésel, incluyendo el Beetle. La compañía tuvo que pagar más de 30.000 millones de dólares para resolver el caso en 2018. 

Keogh: ¿Tuvo algún impacto? Absolutamente. Y la razón por la que impactó es porque quebramos la confianza. Y si observas lo que hacía al Escarabajo tan magnífico era la confianza. Llevó a millones y millones de familias al colegio en Estados Unidos, a Woodstock, y así con todo. Y el hecho de que este fiasco rompiera esa confianza, es absolutamente más inquietante.

Narrador: Y el final del Beetle no estaba muy lejos. En 2018, el Beetle solo representaba el 4% de las ventas de Volkswagen. Incluso con un estatus mundial de fandom e icónico, el Beetle ya no vendía nuevas unidades. En 2018, Volkswagen anunció que terminaría la producción de su histórico coche. 

Keogh: Por qué se toma la decisión de decir adiós al Escarabajo y para terminar con el Escarabajo tienes que asumir que el mercado ha cambiado drásticamente. Los coches pequeños siguen luchando. Ahora es un mercado de SUVs.

Narrador: El último Beetle de 2019 salió de producción en Puebla, México, en julio de 2019. Después de ocho décadas, el éxito mundial y posiblemente el estatus de leyenda, ¿Ha llegado realmente el Volkswagen Escarabajo al final del camino?

Realmente no me lo creo, creo que vamos ver otra versión del Beetle en el futuro, y probablemente será un Escarabajo eléctrico MEB en algún momento, porque sería una locura no hacerlo. ¿Por qué no lo iban a hacer?

Keogh: Ya sabes, con el Escarabajo, nunca digas nunca. No está en nuestra plantel de productos, no entra en nuestros planes. Es cierto que mantendremos su alma viva, como ya dije, pero la MEB es una plataforma fenomenal. Tenemos pruebas de sobra de eso. Hemos visto autobuses así. Hemos visto SUV así. Nunca digas nunca. 

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