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¿Por qué echan sal en la carretera cuando hay nieve? ¿Puede estropear tu coche?

Temporal nieve

La sal es anticongelante, pero también altamente corrosiva…

La explicación popular de por qué echan sal en las carreteras es porque derrite el hielo; y aunque el resultado final es ese, el proceso real es algo más complejo.

Sin querer entrar en explicaciones químicas demasiado complejas, resumiremos diciendo que la clave está en lo que los químicos llaman puentes de hidrógeno. Este es el nombre que dan a la fuerza de atracción que se da entre el oxígeno de una molécula y los hidrógenos de otra.

Cuando la temperatura supera los cero grados, las moléculas se mueven muy rápido, y estos enlaces no tienen la fuerza suficiente para unirse del todo, manteniéndose en estado líquido. Sin embargo, por debajo de cero, su velocidad disminuye, formándose puentes de hidrógeno y solidificando.

Los puentes de hidrógeno son, por tanto, los que hacen que el agua se congele. Es aquí donde interviene la sal. Repartida sobre la carretera mojada se disuelve y los iones de sodio y de cloro quedan flotando; uno atrae al hidrógeno, el otro al oxígeno rompiendo los famosos puentes y evitando que el agua se solidifique.

El proceso es eficaz hasta una temperatura de -21 grados, aunque lo mejor es anticiparse y esparcir sal en las carreteras antes de que el hielo se haya formado.

Un mal remedio para el medio ambiente…

Queda claro entonces que la sal es el mejor remedio para evitar que se forme hielo en la carretera y para que la nieve cuaje, pero también está comprobado que no es tan beneficioso ni para el medio ambiente ni para los coches en circulación.

Tanto es así, que en algunos países está prohibido utilizar sal para evitar la congelación de la calzada; incluso los hay que castigan esta práctica con multas.

¿Por qué? Pues porque la sal arrojada sobre la carretera eleva los niveles de sodio y cloro del agua que va a parar a la tierra y contamina el sustrato de las plantas.

Las alternativas no contaminantes serían el acetato de potasio o el acetato de magnesio-calcio, pero su coste es mucho más elevado.

¡y para tu coche!

Para los coches la sal es un elemento altamente corrosivo porque la misma composición y posterior reacción química que evita la congelación del agua, favorece la oxidación de ciertas partes del coche como los amortiguadores, el tubo de escape, los frenos y el radiador.

Un sensor detecta la sal en la vía para evitar la corrosión

Para evitar que esto suceda, la mejor recomendación es lavar de forma habitual el coche para eliminar la sal que queda incrustada. Usa lavados con abundante agua, programas de altas presiones (incluso los hay con espumas que ayudan a disolver la sal). Presta especial atención a los bajos de la carrocería y las llantas.

Aquí tienes unos cuantos consejos para lavar tu coche y dejarlo perfecto.