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Adiós a las motos en Pikes Peak tras la muerte de Carlin Dunne

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Drástica medida pese al rechazo de la familia.

Carlin Dunne murió en Pikes Peak 2019, cuando estaba a pocos metros de proclamarse campeón de esta mítica subida a bordo de la nueva Ducati Streetfighter V4. Este accidente conmocionó a todo el mundo del deporte y rápidamente se empezó a comentar la posibilidad de prohibir las motos en Pikes Peak. Una decisión que tras mucha deliberación por fin se ha tomado: las motos dicen adiós a Pikes Peak. Al menos de momento.

Se ha confirmado que las motos no participarán en Pikes Peak 2020, la edición 98 de esta mítica carrera. No hay duda que tanto por el trazado como por la peligrosidad del lugar, no es lugar propicio para las motos, de hecho, solamente han estado inscritas en 41 de las 97 ediciones celebradas. 

 

 

Sin embargo, el asfaltado completo hasta la cima y el impacto mediático de esta carrera, había convertido a la subida de Pikes Peak en un escenario idóneo para que marcas y pilotos también se batieran en duelo sobre dos ruedas. Sin embargo, el accidente de Carlin Dunne, dejó en evidencia los graves defectos de seguridad de una prueba así en moto.

Y es que la carretera sube junto a acantilados verticales durante buena parte de la prueba, especialmente en la parte alta, próxima a la cima y a la meta, situada a 4.301 metros de altura sobre el nivel del mar. Cualquier mínimo error es fatal. Y justo eso es lo que le ocurrió a Carlin Dunne a pocos metros de la línea de meta. Perdió el control de su Ducati y se despeñó por un acantilado.

Sí, es cierto que en coche el impacto también puede ser brutal, pero por norma general, la protección de un coche de Pikes Peak es enorme, con jaulas de seguridad y mucha protección para que el piloto pueda sobrevivir incluso a una caída por un desnivel pronunciado. En cambio, en moto, la seguridad es mínima.

 

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En el comunicado ofrecido por la organización de Pikes Peak Hill Climb, afirman que es momento de revisar cada aspecto de la carrera. Está claro que la muerte de Dunne ha desvelado importantes defectos de seguridad y lo que parece evidente es que Pikes Peak no se quiere convertir en un evento tan peligroso como el TT de Isla de Man. No se quiere poner en alto riesgo la vida de los participantes.

Por eso, las motos dejarán de correr en Pikes Peak, pero estoy seguro que en un futuro regresarán de un modo u otro. Quizás compitiendo en un trazado diferente, en la parte más baja y boscosa, o con algún tipo de reglamentación diferente. La familia de Carlin Dunne afirmó que no querían que se suspendiesen las motos en Pikes Peak, que Carlin murió haciendo lo que más amaba y lo hacía consciente de los peligros de una prueba así.

Decisión cauta y conservadora por parte de los organizadores, veremos si las motos vuelven a Pikes Peak en el futuro o por si el contrario, se cierra para siempre un capítulo importante en la historia de esta carrera que, en pocos años, cumplirá un siglo de vida.

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