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Porsche 911, esta fue la versión más rompedora

Porsche 911, esta fue la generación más rompedora

En una familia tan bien avenida como la de este mítico deportivo alemán es complicado decir si quieres más a papá o a mamá, cuál es el mejor Porsche 911. Resultaría incluso complicado decir cuál es la oveja negra, por muchos que algunos opinen que el 996 salió rana, porque a mí me parece que es un cochazo y ya me gustaría tener uno en el garaje. No obstante, en este caso, vamos a hablar de este tema: Porsche 911, esta fue la versión más rompedora. ¿Adivinas cuál?

Vídeo: así era el Porsche 959

Por mi mente ha pasado el primer 911 Turbo de 1974, el 930. También, cómo no, el Porsche Carrera GT, pero finalmente no han sido los elegidos. Aunque para gustos, colores, para mí el mejor Porsche 911 de la historia fue el Porsche 959. Y es mi candidato porque si se busca un nueveonce especial, es por su calidad y también por su exclusividad y el 959 se limitó a una serie limitada a sólo 292 unidades. Sí, es cierto que no es un Porsche 911 como tal, pero sirvió como base del 911 Carrera 4.

Porsche 959, la generación más rompedora del 911

Se podría decir que el Porsche 959 fue la versión más rompedora del 911 porque innovó una barbaridad. Hasta ese momento, los modelos de Porsche eran ligeros y potentes, pero no eran revolucionarios en lo que a la tecnología que ponían en juego se refiere. Pero con la llegada del 959 la cosa cambió radicalmente.

Porsche 959, la generación más rompedora del 911

Corría el año 1986 cuando Porsche decidió crear este modelo que se desarrolló para competir en el Grupo B del Mundial de Rallys y más tarde se lanzó la versión de calle para cumplir con la homologación exigida por la FIA. Aunque, en realidad, los primeros proyectos sobre este modelo que serviría como base para el nuevo 911 Carrera 4 comenzaron a gestarse en 1981.

Te decía que este Porsche destacó por sus innovaciones tecnológicas y sobre todo es recordado porque fue el primer coche del mundo en equipar tracción total con reparto de par variable (40% delante y 60% detrás). Además, contaba con soluciones tan avanzadas para la época como la suspensión que permitía variar la altura de la carrocería o por el hecho de montar los primeros sensores de presión de neumáticos de la historia.

Porsche 959, la generación más rompedora del 911

Su motor era un seis cilindros bóxer biturbo de 2,85 litros de cilindrada, que ofrecía una potencia de 450 CV (515 Cv en el caso de la versión S), cuyas prestaciones fueron insuperables en el momento de su lanzamiento, ya que batió el récord mundial de velocidad máxima, fijando una punta de 319 km/h. Aunque no deja de ser cierto que enseguida se lo quitó el Ferrari F40 (325 km/h). Y el paso de 0 a 100 era de 3,7 segundos. Como muchos deportivos actuales.

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Este propulsor destacaba por ser el primero en el que se utilizó la refrigeración por agua para su doble culata de cuatro válvulas en cada lado, aunque los cilindros mantenían la refrigeración por aire. 

Porsche 959, la generación más rompedora del 911

Otra de las características propias del Porsche 959 era la aerodinámica de su carrocería, con la que el fabricante de Stuttgart demostró a toda la competencia hasta dónde se podía llegar en ese sentido.

El 959 que fue realmente polivalente. Como te decíamos, se creó para los rallys, tuvo una versión que compitió y ganó en el Rally Dakar, con René Metge al volante, y otra que participó en las 24 Horas de Le Mans (bajo la nomenclatura 961) y que destacó por ser el primer coche con tracción a las cuatro ruedas que disputó la mítica prueba de resistencia francesa.

Una anécdota que habla de lo espacial que es este coche es que EEUU lo tuvo vetado hasta el año 1999. El motivo es que pidieron 4 unidades para realizar sus exigentes pruebas de choque y Porsche se negó. Al final logró su entrada al país, pero sólo para circuitos y colecciones privadas.

Porsche 959, la generación más rompedora del 911

Sólo estuvo a la venta tres años, ya que en 1989 dejó de comercializarse. A pesar de su precio de 420.000 marcos alemanes (unos 215.000 euros), muy elevado para aquel entonces, el 959 se agotó rápidamente.

Fue un proyecto ruinoso en lo económico para Porsche, pero supuso una base tecnológica clave para los futuros modelos, ya que la mayoría de los 911 actuales se venden con tracción integral, lo que se puede considerar como una sabia inversión. Por todo esto, el Porsche 959 ha sido, es y será la versión más rompedora del 911.

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