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Otra prueba de que los rusos son de un planeta diferente

Otra prueba de que los rusos son de un planeta diferente
He aquí otra prueba de que los rusos son de un planeta diferente. Se trata de un vídeo grabado por un conductor que asegura que cuando llegó a su coche lo encontró con un regalito que no tenía cuando se marchó: una granada sujeta a la parte interior de la rueda delantera. Si alguien le encuentra una explicación, que la comparta por favor...

Sin ánimo de ofender, cada vez estoy más convencida de que los rusos son de otro planeta.

Lo digo porque solo ellos son capaces de hacer un drift con un tanque de 46 toneladas o quitar la nieve que cubre su coche a golpe de altavoz. Y esto, dentro de lo que cabe, es meramente anecdótico y, sobre todo, inofensivo pero lo que vemos hoy va un paso más allá.

El vídeo se ha grabado en Omsk, una ciudad situada al sur de Siberia.

Por razones que desconocemos y que por más que pensemos no alcanzamos a entender, el conductor dejó su coche aparcado y a la vuelta lo encontró con un regalito.

El primer indicio de que había algo que él no había dejado se lo dieron las gomas que aparecían sobre la parte superior de una de las llantas del eje delantero. Al mirar por detrás, vió que esa goma se unía a un cable que llegaba hasta la suspensión del coche y al final de todo el cableado, y siempre según la declaración del conductor porque en el vídeo no se llega a a ver, ¡una granada de mano!

Desconocemos el riesgo de explosión en caso de que hubiera llegado a arrancar el coche. Pero, sobre todo, el por qué de este regalito.

Desde CarScoops hablan de la posibilidad de un venganza por haber dejado el coche mal aparcado. A nosotros esta teoría no nos convence; primero, porque de acuerdo con las imágenes el coche más que estacionado está tirado en mitad de la nada y, segundo, porque hay formas mucho más civilizadas de avisar cuando molestas y, la lado de esto, por civilizado incluyo hasta lo de mover el vehículo que te molesta a empujones.

Y además