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El McLaren 650S y el Lamborghini Aventador cara a cara

El McLaren 650S y el Lamborghini Aventador cara a cara

El McLaren 650S se enfrenta al Lamborghini Aventador, uno de los reyes del mercado del superdeportivo. Tendrá que aguantar la embestida de su motor V12, un empuje de auténtico toro salvaje.

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Normalmente, cuando se trata de comparativas, los modelos a examen tienen características similares o al menos, juegan en la misma liga. En este caso, se han sometido a examen dos coches diferentes, pues cada uno compite en segmentos distintos y sus potencias, aunque son cercanas, salen de motores también con pocas cosas en común. Se trata del Lamborghini Aventador y el McLaren 650S, dos modelos que han sido sometidos a una Drag Race. ¿Te la quieres perder?

Lo que les une de forma más destacada a estos dos modelos es lo exclusivo de los mismos. Se trata de ejemplos de la deportividad llevada a niveles bien altos, rozando la superdeportividad de los llamados Ferrari LaFerrari o McLaren P1. Hablamos de coches de muchos caballos de potencia y unas capacidades de auténtico infarto. Uno, es fabricado en el país británico. El otro, en cambio, es todo un italiano con ganas de quemar rueda. ¿Con cuál te quedas?

Como te decía, ambos son muy diferentes. El Lamborghini Aventador lucha contra deportivos de la talla del Ferrari F12berlinetta, jubilado hace poco, con su motor V12 de 6.5 litros y 700 caballos de potencia. Cuenta con tracción total y un 0-100 km/h de apenas 2,9 segundos. Alcanza los 350 km/h de velocidad máxima y su precio de salida ronda los 350.000 euros. Uno de los Lamborghini más exclusivos y más deseados de los últimos tiempos.

En contrapartida, el McLaren 650S no dispone de un enorme V12, sino del conocido bloque V8 de 3.8 litros capaz de desarrollar nada menos que 650 caballos de potencia. No llega a los 700 CV del Aventador, pero si es capaz de acelerar en una cifra cercana, tres segundos en la prueba del 0-100 km/h, y llegar a una velocidad máxima igualmente similar, 333 km/h. En un primer vistazo podía parecer una lucha desigual, pero todo lo contrario…

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