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¿Cómo funciona?

La maldición de ser el primer fabricante de coches del mundo

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No existirá una maldición que ataque al primer fabricante de coches del mundo, pero desde comienzo de siglo todos los grupos que han llegado a la cima han sufrido crisis de credibilidad poco después

Es difícil afirmar que hay una especie de maldición por ser el primer fabricante de coches del mundo, porque para eso hay que creer en ellas, pero lo cierto es que después de los casos que sacudieron a Toyota, General Motors y Volkswagen cuando llegaron a la cima o casi lo habían logrado, y que de una manera u otra marcaron un punto de inflexión negativo en su crecimiento, el nuevo líder en fabricación no está para nada obsesionado en hacer gala de su situación. 

Tanto que, al igual que me pasó a mí recientemente, seguro que más uno de quienes lean esto se van a sorprender al saber que el grupo que más coches fabricará en el mundo este año no será Toyota, General Motors, ni Volkswagen, tampoco ninguna de las marcas chinas que, probablemente, ocuparán esa posición en algún momento de la próxima década. Se trata de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi que, de hecho, planea seguir incrementando su número de coches fabricados en próximos ejercicios sin invertir en comunicar tal logro. ¿Por qué?

Si para este año la alianza francojaponesa va a producir 10 millones de vehículos, para 2022, planean que esta cifra alcance los 14 millones de unidades. Este 2017 será, por tanto, el año en el que Renault-Nissan-Mitsubishi se afianzará al frente de esta clasificación mundial de constructores y, si sus planes van como esperan, al menos en los próximos cinco ejercicios resulta difícil pensar que llegue otro a desbancarlos. Pero qué fue lo que les pasó a GM, Toyota cuando iban primeros y a VW, cuando este último estaba a punto de asaltar el primer puesto del ranking de fabricantes de coches hace dos años. 

Vídeo: Cómo se fabrica un coche en un minuto

  • GM ha sido durante décadas el primer fabricante mundial de coches, pero la crisis financiera estalló, lo que provocó que la empresa entrase en una bancarrota de la que solo papá Estado pudo salvarla vía intervención. Encima, poco después, un problema en el sistema de encendido de numerosos de sus modelos provocó decenas de accidentes con, que se sepan 124 fallecidos en las carreteras de EEUU. El camino judicial de los afectados todavía no se cerró por completo, pero aunque la compañía ahora está saneada y volviendo paulatinamente a manos privadas, en 2016, había caído al cuarto puesto y producía casi dos millones de coches menos que una década antes. 
  • La pesadilla de Toyota tampoco llegó por un modelo de gran volumen, pero sí muy representativo, al poco de desbancar a GM. Ambos grupos mantuvieron una pugna de un lustro por ver cuál era el campeón de la fabricación y cuando los japoneses vieron despejado su camino, un fallo técnico en el acelerador del Toyota Prius de segunda generación provocó varios accidentes en EEUU, en parte, debidos a la falta de pericia de unos conductores acostumbrados a transmisiones automáticas en ese país. El 'pedalgate' de Toyota se saldó recientemente con una multa de 1.000 millones por parte de la NHTSA, más las desconocidas y cuantiosas indemnizaciones a los afectados. 
  • A pesar del Pedalgate, Toyota ha seguido siendo el primer productor de coches estos años, aunque hace dos el Grupo Volkswagen se disponía a sobrepasar a los japoneses. Cuando se destapó el escándalo de las emisiones de Volkswagen que, aunque no haya afectado en exceso a las ventas de VW o Audi en Europa sí les ha obligado a una profunda reorientación de su gama en todo el mundo y les ha impactado en su negocio de EEUU y en algunos mercados asiáticos. Sus ventas se han estancado y ahora tampoco parecen demasiado convencidos de querer dar el salto al número uno, a pesar de haber estado cerca en 2016, más bien ahora el futuro de VW se planea sobre motores eficientes y coches eléctricos. 
  • Por suerte para Renault-Nissan-Mitsubishi, a medida que el fenómeno de los coches eléctricos vaya ganando, es más que probable que salgan más y más beneficiados porque son ellos los que más coches a pilas fabrican y venden. Sin embargo, cuando uno está arriba del todo, ya solo puede intentar mantenerse porque cualquier movimiento es hacia abajo, esa es quizá la verdadera maldición de ser el primer fabricante de coches.

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