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La estrategia de Toyota en Spa: Permitido luchar hasta el último pit-stop

Toyota en las 6 Horas Spa-Francorchamps

Así fue la estrategia del equipo Toyota en las 6 Horas de Spa-Francorchamps del WEC, donde el fabricante nipón y los integrantes del coche número 8 (Alonso, Nakajima y Buemi) se hicieron con la victoria.

La carrera inaugural del Mundial de Resistencia 2018/2019 estuvo llena de acción durante prácticamente las seis horas que duraron. Las 6 Horas de Spa-Francorchamps pasarán a la historia por ser la primera victoria de Fernando Alonso en este campeonato, con Toyota, pero mucho se está hablando también de la estrategia del fabricante japonés.

VÍDEO: Las mejores imágenes de la victoria de Toyota en Spa

Toyota compite con dos coches en el WEC 2018/2019, el prototipo con dorsal #7 (Kobayashi, Conway y López) y el coche con dorsal número #8 (Alonso, Nakajima y Buemi). Son los dos vehículos con mejores prestaciones y, salvo sorpresa mayúscula, también son los competidores a batir en cada carrera. Debido a un error administrativo, el coche #7, que había conseguido la ‘pole’ el viernes, fue excluido de la clasificación y debería salir a la carrera desde el pit-lane, heredando por tanto la primera posición el coche #8, el de Fernando Alonso.

En carrera, tal y como te hemos contado en la crónica, el #8 fue líder sin mayores problemas. Se despegó del prototipo de Rebellion en la salida, creó una buena ventaja con Buemi al volante, y consiguió mantenerse en cabeza a pesar del problema con los cinturones y posterior trompo de Nakajima. Su ritmo desde entonces fue controlado, sin arriesgar, porque no había razones para hacerlo. No hay que olvidar que el único coche con prestaciones tan buenas como el suyo estaba remontando desde el pit-lane.

El problema (bendito problema, deben pensar en Toyota) llegó en la última hora de carrera, cuando el Toyota #7 rodaba a solo 55 segundos del líder, ya colocado en segunda posición. Un coche de seguridad por el accidente de uno de los prototipos de SMP Racing redujo toda esa distancia a prácticamente cero: solo unos coches doblados entre los dos Toyota mantuvo una diferencia de poco más de 10 segundos.

Así las cosas, comenzaba una carrera al sprint, con Mike Conway en el coche #7 y Fernando Alonso en el #8. El ritmo del británico era superior al del español, lo que le hizo acercarse tanto que a punto estuvo de adelantarlo cuando se metió en boxes para hacer su último pit-stop. En él cargaron combustible, pusieron neumáticos nuevos y cambiaron el morro del TS050 Hybrid.

Fernando Alonso y Mike Conway

Cuando Alonso pasó por boxes para hacer su última parada, todo apuntaba a que saldría por detrás de Conway, ya que el asturiano se había encontrado con unos doblados mientras su compañero cumplía con el último pit-stop. Sin embargo, Alonso mantuvo la cabeza de carrera, ya que el cambio de morro del TS050 Hybrid #7 le dio un pequeño respiro: volvió a pista con siete segundos de ventaja.

Conway volvió a pegarse al Toyota #8, pero no adelantó a Alonso. De hecho, justo después, levantó el pie y al asturiano le dijeron que cuidara la mecánica para poder llegar a meta sin problemas. ¿Qué sucedió? Se habla de órdenes de equipo, algo que no es ni mucho menos nuevo en el mundo del motor y que se pone en práctica en carreras de resistencia habitualmente: no olvidemos que aquí lo que importa es que la marca gane.

Pascal Vasselon, jefe de Toyota Motorsport, ha explicado a ‘Autosport’ que había un acuerdo previo entre todos los pilotos que dictaba que quien llegase líder al último paso por boxes debía ganar la carrera. Y así fue.

“Les dijimos a los pilotos que podían luchar hasta el último ‘pit-stop’, porque no queríamos unas últimas vueltas con demasiada tensión. (El cambio de morro) no cambió nada, porque el plan iba a ser el mismo: congelar las posiciones. Los tiempos por vuelta muestran que el coche #7 era más rápido, pero solo por una o dos décimas, porque remontó por la salida del coche de seguridad”, explica Vasselon.

Toyota gana en Spa

La próxima vez que los dos coches de Toyota luchen, contra el crono o por posiciones, será en las 24 Horas de Le Mans, una carrera en la que el fabricante nipón nunca ha ganado y en la que ya hemos visto que cualquier cosa puede suceder.

Imagen: Toyota

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