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Dos españoles se cuelan en una fábrica abandonada de Bugatti y lo que descubren es historia de la automoción

Fábrica abandonada Bugatti
Foto del redactor Mario Herráez

De allí salía el EB110.

Últimamente se han puesto de moda los canales de Youtube que se dedican a entrar en lugares abandonados para comprobar cómo les ha tratado el tiempo. En muchas ocasiones son sitios relacionados con el mundo del motor, como graneros repletos de automóviles, concesionarios… pero lo que no es tan habitual es que alguien se cuele en la fábrica abandonada de Bugatti.

Se trata del canal Georgesmithgood, que se dedica a buscar coches, comprarlos y, en términos generales, a todo lo que tenga que ver con automóviles. El mismo lo describe como “canal dedicado a los petrolhead como yo, para quien se acuesta pensando en coches, y el primer pensamiento al despertarse son coches”.

En sus desplazamientos ve un poco de todo, pero uno de sus últimos viajes tuvo la oportunidad de ver y colarse en la fábrica abandonada de Bugatti, en la que la compañía producía el que podría considerarse como padre de los hiperdeportivos modernos, el Bugatti EB110.

Como bien explica, entrar en esa propiedad privada, por mucho que esté abandonada, es un delito en Italia, algo que se sanciona con de 3 meses a 3 años de cárcel siempre que, primero, les cacen (obvio) y, segundo, si saltan una valla para colarse o si provocan destrozos en el lugar o se dedican a robar.

 

Comenta que la intención de entrar es simplemente para grabarla desde dentro y mostrar un trocito de la historia de la automoción, con lo que espera librarse del segundo condicionante, y que quieren buscar alguna zona que esté abierta para no tener que saltar y librarse así del primero también.

Lo cierto es que el lugar es espectacular, tanto por dimensiones, puesto que se trata de una fábrica enorme, como por diseño, puesto que se trata de una gran cantidad de estructura contiguas, todas ellas con el logo de Bugatti grabado en gran tamaño en su lateral.

Según parece, era una de las fábricas de automóviles más avanzadas de su tiempo y en su construcción hay varias peculiaridades, entre ellas el hecho de que su disposición está orientada para poder aprovechar durante la mayor parte del día la luz solar.

Consiguen entrar por una valla que está rota y parece que simplemente con estar en el recinto ya han cumplido su objetivo, sobre todo porque parece mucho menos probable que las naves estén abiertas y entrar en ellas por la fuerza sí que supondría un delito mayor. Sin embargo, tienen suerte y éstas también están abiertas. 

Como era de esperar, la fábrica está completamente abandonada y su interior está vacío (salvo por algún murciélago que les pega algún susto), pero como puede comprobar por las huellas que hay en el suelo, parece que no son los primeros que entran en ella.

El lugar habrá sido saqueado en más de una ocasión, pero después de dar unas cuantas vueltas consiguen llegar a una zona en la que hay algunas cajas con materiales como clavos, tornillos, etc.; e incluso encuentran lo que parece el cartel de un evento. 

Como es de esperar, no hay ni un solo resto de un EB100, aunque si ven tiradas por el suelo las míticas chimeneas blancas que, cuando la planta estaba operativa, estaban montadas en el exterior.

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