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Comparativa: Chevrolet Corvette Z06 vs Corvette GT3-R

Chevrolet Corvette Z06 vs Corvette GT3-R

¿Sachsenring en un coche de carreras de verdad? Definamos "de verdad". Un Corvette GT3 lleva slicks y un sistema de agarre al asfalto excepcional. ¿Tanto lo diferencia del modelo de serie? Es lo que vamos a comprobar al volante. Comparativa: Chevrolet Corvette Z06 vs Corvette GT3-R.  

El equipo Callaway toma el motor, con pequeñas modificaciones, del anterior C6 GT3: 6,2 litros V8, 580 CV, lo que, en comparación con el Chevrolet Corvette Z06 de calle, es un déficit de 80 CV. ¿Por qué? Pues porque prescinde de la carga especificada del compresor, y así compensa la diferencia de potencia con los otros coches de la competición. Y la verdad es que el modelo se serie viene bien preparado para circuito: el actual Chevrolet Corvette Z06 con el paquete Track del Z07 lleva los semilslicks Michelin con identificador ZP de máximo agarre, con 19 pulgadas delante y 20 detrás.

El de competición de conforma con unos Pirelli y 18 pulgadas en los dos ejes. Detrás de las llantas tiene discos de acero, donde el Z06 lleva con unos cerámicos aún más grandes. El chasis del modelo de calle tiene un chasis regulable eléctricamente con un simple mando circular. De Tour a Track, cambia su configuración. También el del GT3 es regulable, pero hay que hacerlo desde fuera, y manualmente. Tiene unos muelles helicoidales MDS de competición, de Bilstein.

¿Y el cambio? El del GT3 es uno secuencial de seis relaciones con levas en el volante, el de serie, en este caso, lleva uno manual de siete. Y añade el modo Rev con levas en el volante para el punta tacón al reducir.

¡Basta de teoría!

¿Subirse y cerrar la puerta? No es tan fácil en el GT3. Hay que contorsionarse mucho para encastrarse en los baquets. Una vez encajado, uno piensa que no va a salir en su vida de ellos. Me engancho el volante de seis puntos de sujeción. El volante ante mí está abierto por arriba y abajo, como los de la Fórmula 1. En el medio tiene un montón de botones y mandos.

Chevrolet Corvette Z06 vs Corvette GT3-R

La respuesta del ABS y la tracción se puede regular en varios niveles. En la consola a mi derecha, donde en el coche de serie está la pantalla del navegador, me encuentro con los mandos para el encendido y la luz, y uno circular para el balance de la frenada. Tras el volante hay una gran pantalla que muestra la marcha insertada, los tiempos por vuelta y datos del motor. Pulso el botón de arranque, el ocho cilindros es musical ya desde el ralentí, le doy a la leva e inserto primera, suelto el embrague... y salgo disparado de boxes.

La decepción llega en la misma recta de salida. Aunque pesa 400 kilos menos que el Z06, el empuje no es tan brutal como esperaba. Pero a cambio, gracias a los slicks y el ABS de competición, puedo apurar y ante cada curva y frenar extremadamente tarde. El sonido metálico del diferencial es, sencillamente, sensacional. El bólido permite dirigirlo por las curvas con una precisión impresionante, no menos que la facilidad con que se conduce. Noto en las yemas de los dedos, con una fidelidad pasmosa, todo lo que sucede en las ruedas delanteras. Estoico como una góndola en un tiovivo, así toma este Corvette cada curva.

Chevrolet Corvette Z06 vs Corvette GT3-R

Y el sofisticado control de tracción se encarga de mantener la zaga a raya en todo momento. Cundo termino, a la hora de mirar el crono, me doy cuenta de la realidad: aunque el de competición es menos potente, he hecho mi vuelta más rápida en 1:19,86 minutos. Con el Z06 fueron 1:30,26. Sin duda, los separa un mundo de distancia si hablamos de velocidad pura. Y es que en todos los sectores el de serie ha sido entre dos y tres segundos más lento, y aunque su punta es mayor, gracias a la impresionante velocidad de paso por curva del GT3 y empuje a la salida, ha alcanzado en las rectas los 257 km/h de máxima, 20 más veloz que el Z06. Es de competición, claro. ¿Qué esperábamos?

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