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Noticia

El cámara se libra de la explosión por los pelos

Explosión

Grabar de cerca la salida de una carrera de aceleración tiene cierto peligro, aunque nuestro protagonista tuvo mucha suerte.

Por muchas veces que lo digamos, no nos cansaremos de repetirlo: todos los deportes son peligrosos, pero los de motor todavía más. Altas velocidades, impactos, vueltas de campana, explosiones… hay muchas cosas que pueden salir mal y, si ocurren, hay que tener mucha suerte para salir indemne de ellas. Teniendo esto en cuenta, podemos considerar a nuestro protagonista de hoy una persona realmente afortunada.

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Estaba en una competición de drag que se celebraba en el Alaska Raceway Park, pero ni siquiera iba al volante de uno de los dos bólidos que estaban en la línea de salida para correr. Estaba a un lado, cámara en mano, para dejar constancia de la segunda carrera de aceleración que enfrentaba a John Dixon pilotando el Trophy Hunter AA/FA contra Jamie Bodenstadt con su Alaskan Grizzly. Todo parecía ir bien, ambos coches calentaron neumáticos y se pusieron en posición pero en cuanto se dio el pistoletazo de salida, una explosión sorprendió a todos los presentes.

El motor sobrealimentado del Trophy Hunter saltó por los aires, produciendo una considerable deflagración y, todavía más importante, haciendo que muchas de sus piezas salieran despedidas a toda velocidad. Aunque a primera vista no se ve bien, en la repetición a cámara lenta se aprecia con total claridad como uno de los pedazos se lanza en dirección a quien está grabando, con la suerte de que se desvía y pasa por encima de su cabeza. Un impacto a esa velocidad y a tan corta distancia podría haber tenido consecuencias muy graves y quién sabe si incluso la muerte. Por increíble que parezca no hubo herido e incluso el piloto salió indemne del incidente.

Fuente: Jalopnik.

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