Skip to main content

Noticia

BMW P63/1, la joya que impulsará el nuevo M8 GTE de competición

BMW P63/1

El nuevo BMW P63/1 va a ser el corazón que impulse el nuevo M8 GTE de competición, que tomará parte en competiciones de la talla del mundial de resistencia -WEC- o del IMSA durarnte esta temporada 2018. Eso sí, su historia comenzó dos años antes...

Si te hablamos del BMW P63/1 seguramente te quedes pensando y no des con ningún modelo en concreto. Tranquilo, no lo es. Pero sí el corazón de uno de esos que seguro que no harías ascos a conducir. Estamos hablando del motor del nuevo BMW M8 GTE, la bestia que la marca alemana va a poner en liza tanto en el mundial de resistencia -WEC- como en el IMSA durante esta temporada.

No te pierdas: El calendario de Fernando Alonso con el WEC para esta temporada

La historia de este nuevo propulsor comienza en febrero de 2016, momento que marca el pistoletazo de salida para el proyecto más emocionante para los diseñadores de motores de BMW Motorsport desde la unidad preparada para el DTM en 2012. En total, más de 500 diseños previos para acabar creando el motor de competición más eficiente de la historia de la marca, algo que no impide que puede desarrollar entre 500 y más de 600 CV, dependiendo de la normativa de cada campeonato.

El nuevo BMW P63/1 pasó su primer test de rendimiento en enero de 2017, uno de los momentos más especiales de este proyecto para los ingenieros, como lo fue el debut del coche el 1 de julio del año pasado, si bien no ha competido de forma oficial hasta las 24 horas de Daytona de finales de enero. La idea estaba clara desde el principio, había que sacar la máxima potencia del motor haciendo de él el más eficiente que jamás haya montado un coche de carreras de la marca. Trabajando codo con codo con la gente de BMW M GmbH, se decidió usar como base el BMW S63T4, un V8 con tecnología TwinPower Turbo que fue usado en primer lugar en el BMW M5.

El motor del BMW M8 GTE cuenta con unos 2.300 componentes, de los cuales 181 derivan de la serie, mientras que más de 700 han sido específicamente desarrollados para la ocasión. Además, la cilindrada ha sido reducida de 4,4 a 4 litros, tal y como marca el reglamento de la categoría GTE. También se presume de haber utilizado materiales de última generación para asegurar algo que es tan importante como el rendimiento en el mundo de la competición, la fiabilidad. Y todo sin dejar de pensar también en que este motor provoque un sonido a la altura de lo que se espera con un vehículo de estas características.

Queda ahora por ver el rendimiento en pista del nuevo BMW P63/1, un motor que es capaz de quemar el carburante de una forma muy rápida a una temperatura máxima de alrededor de 2.100 grados celsius. Su nivel de eficiencia, según datos de la marca alemana, bordea el 40%, algo que permitirá a los equipos tener una gran flexibilidad con las estrategias. Sin duda, un proyecto emocionante que anticipa una temporada que no debe ser menos.