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Aquí tienes dos de los mejores V8 de los años 80

Aquí tienes dos de los mejores V8 de los años 80

Torfi Sigurjonsson es dueño de dos de los V8 más interesantes de los años 80, el Porsche 928 y el Mercedes 500E. El mismo explica en este vídeo de Petrolicious las sensaciones que le regalan, siendo dos coches increíbles.

Aquí tienes una pareja de altura. Dos coches clásicos que a cualquier le gustaría tener guardados en su garaje. Entre ambos no hay muchas cosas en común, salvo que son de los años 80 y ambos llevan un potente motor V8 escondido bajo su piel. Son el Porsche 928 y el Mercedes 500E, dos auténticas joyas que el protagonista del siguiente vídeo quiere presentarnos. Como no podía ser de otra manera este vídeo de grandes escenas los firma Petrolicious.

Aunque pueda parecer mentira, el dueño de estos dos modelos tenía como principal objetivo hacerse con el Mercedes. Y no me malinterpretéis, no esto diciendo que el peor de los dos sea el 500E, pero al ser una berlina y el otro un coche más deportivo, podríamos imaginar que prefería tener el de Porsche. El mismo, Torfi Sigurjonsson, cuenta que es apasionado de los coches desde pequeño, y que tiene predilección por los motores V8. Es piloto de avión y en sus ratos libres no hace otra cosa que coger el volante de sus preciados coches.

Como os iba contando, Torfi dice que “el primero de la lista era el Mercedes 500E”, un coche que compró en 2006. La unidad estaba registrada en Estados Unidos, y se lo compró a un hombre de Nueva Jersey. Tras el Mercedes llegó el Porsche 928, un coche en el que dudo por el color que adorna la carrocería, un amarillo intenso. Aunque tras algún tiempo con él el color le encantó. "Estaba un poco escéptico sobre el color al principio, pero me gusta ahora. Destaca, sin duda", dice en el vídeo Torfi.

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Por el último, el propietario de estos dos V8 explica que le encata conducir sus coches por las sensaciones que le regalan, y no por lo rápido que pueden llegar a ser. Dice que no hace falta conducir demasiado rápido, que no es necesario rodar a más de 200 km/h. Simplemente conduciéndolos a un ritmo normal disfrutar de ellos.

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