Sillas del grupo 2/3, ¡ya soy mayor!

31/07/2015 - 09:42

Primero dejó de mirar al respaldo para viajar en contra de la marcha; ahora, abandona los arneses para ir sujeto por el cinturón de seguridad. El tiempo pasa imparable, tu hijo se hace mayor y necesita una silla del grupo 2/3. ¿Sabes cómo debe ser? ¿Tienes elegida alguna?

Atención, pregunta: nombra tres signos que denotan que tu hijo se hace mayor. Pedimos tres, pero la lista es 'muuuuucho' más larga; como ayuda, nosotros te damos uno: que su silla de auto se queda pequeña y necesita una de 'mayor'.

Las 'sillas de mayor' son las del grupo 2/3. A diferencia de las del grupo 0 y 0+ viajan de frente a la marcha. Este giro se produce cuando pasan a los sistemas de retención (SRI) denominados del grupo 1; pero los del 2/3 se distinguen de estos porque ya no necesitan arnés y utilizan el cinturón de seguridad como mecanismo de sujección, ¡como los mayores!

La ley obliga a utilizar 'sillitas del grupo 2/3' cuando el niño alcanza los 15 kilos, algo que suele suceder entre los tres y los cuatro años. Las sillas del grupo 1 están homologadas hasta los 18 kilos, por lo que tienes un 'tramo de cortesía' de tres kilos para decidir cuál es el momento oportuno para dar el salto a la que será su última silla (valen hasta los 12 años cuando ya, en teoría, han alcanzado el metro y medio que les permite viajar sin dispositivos de retención). Ahora bien, nunca abandones el grupo 1 antes de los 15 kilos, ni lo uses más allá de los 18 kilos; en ninguno de los casos el fabricante garantiza la seguridad más allá de estos parámetros.

Con el cinturón, ¡como los mayores!

Para los pequeños dejar a un lado el arnés y pasar al cinturón de seguridad es un gran salto. Se sienten mayores, porque casi casi viajan como papá y mamá; pero como todavía son pequeños (eso no se lo digas) necesitan un 'impulso'.

Este 'impulso' es la razón de ser de los SRI 2/3, pues son los encargados de que el cinturón de seguridad cumpla su misión como deben. La silla le eleva para evitar el denominado 'efecto submarino' que hace que, en caso de impacto, el cuerpo del niño se deslice por debajo de las cintas protectoras. A la vez que le protegen la espalda en caso de impacto lateral.

La pregunta entonces es: ¿qué debe tener una silla dle grupo 2/3 para garantizar la seguridad de sus ocupantes? Utilizaremos la silla de Chicco Oasys 2/3 Fixplus como ejemplo de lo que necesita tu hijo para viajar seguro alcanzados los 15 kilos:

1. Guiado del cinturón de seguridad. La principal función del SRI del grupo 2/3 es garantizar que el cinturón de seguridad apoya justo donde debe; los mejores son los que llevan sistemas de guiado. La Oasys 2/3 ha pintado de color rojo los lugares por donde debes pasar el cinturón. En este vídeo puede verlo mucho más claro:

2. Protecciones laterales. La cabeza y el cuello son las partes más vulnerables y los hombros constituyen el primer punto de contacto del cuerpo del niño con la silla en caso de choque; por eso es importante que la silla recoja bien el cuerpo del pequeño con protecciones laterales acolchadas.

3. Una silla que crezca con tu hijo. Lo normal es que esta sea la última silla de tu hijo. Le debe valer desde los tres o cuatro años hasta los 12, aproximadamente (están homologadas hasta los 36 kilos). Ni te imaginas lo que va a crecer en todo ese tiempo. Necesitas, por tanto, una silla que asegure que estará protegido en todas sus etapas. La silla de Chicco se ajusta de forma independiente en altura y en anchura y respaldo se inclina hasta en cuatro posiciones. Porque por muy mayores que sean, a todos nos gusta dar una plácida cabezadita en el coche.

4. Sujección al coche. Muchas sillas del grupo 2/3 utilizan el cinturón de seguridad como único punto de sujección al coche; pero también las hay como la Oasys 2/3 Fixplus que sustituyen el isofix (prohibido en este tramo) por enganches fix con lo que son mucho más seguras.

¿Con o sin respaldo?

Llegados a cierta edad son muchos los padres que se plantean dejar a un lado la silla con respaldo y utilizar un elevador como sistema de retención. Son legales, pero si atendemos las voces de los expertos, para nada seguros.

Las sillas específicas del grupo 2 y 3 se reparten en tres categorías: con respaldo rígido, con respaldo extraíble y cojines elevadores. Pero solo la primera opción es recomendable. Cuando el niño ya es mayor y se hace uso del cojín, al quedar más alto su cuerpo de  queda desprotegido en caso de impacto lateral. Además, aunque el cojín le suba a la altura adecuada, hay riesgo de que el cinturón se desplace o el niño se deslice por debajo –el llamado efecto submarino–, sobre todo si, durante el viaje, decide echar una cabezadita.