Historia de Rolls-Royce

1904-1913El mejor coche del mundo

Rolls-Royce Limited nació en mayo de 1904 cuando Henry Royce  y Charles Rolls se conocen. Henry Royce había fundado una fábrica de equipos eléctricos y mecánicos y en 1904 presentó su primer automóvil. Por su parte, Charles Rolls un aristócrata apasionado del motor, era propietario de un concesionario dedicado a la importación de coches de lujo franceses, pero su idea era la de crear un coche británico que desbancase a los demás. Cuando Rolls empieza a oír maravillas de los coches fabricados por Royce, le pide a este unas unidades para evaluar su calidad, y  queda gratamente sorprendido. Así, en 1904 se cierra un acuerdo por el que Rolls tendría la exclusiva para vender los coches que fabricase Royce.  Inmediatamente después, en el Salón de París de ese mismo año, la nueva firma exhibe varios modelos bajo el slogan “el mejor coche del mundo”. Los modelos 10 CV, 15 CV, los 20 CV y el motor de seis cilindros y 30 CV presentados obtienen un gran éxito, que lleva a los dos socios a firmar un nuevo contrato, en el que los coches, a pesar de ser todavía modelos de Royce, pasarían a llamarse Rolls-Royce.  Finalmente en 1906 llega el 30 CV, primer automóvil desarrollado conjuntamente. En 1907, fabrican el mítico Silver Ghost, un lujoso y carísimo automóvil, que batió el record de resistencia de su época al recorrer algo más de 23.000 km sin una sola avería. Montaba un motor de seis cilindros y 7036 cc. Fue tal el éxito que obtuvieron con este modelo, que tuvieron que trasladar sus instalaciones de Manchester a unas con más capacidad en Derby. En 1910, Charles Rolls entusiasta de la aviación y amigo personal de los hermanos Wright, muere en un accidente de avión.

1914-1919Rolls-Royce y la aviación

La Primer Guerra Mundial hace que la producción de vehículos de la marca se dispare debido a la necesidad de ambulancias, transportes y carros blindados que demandaba el ejército. Incluso algún Silver Ghost es transformado en tanqueta y puesto al servicio de Lawrence de Arabia. Además, Royce diseña su primer motor para aviación, negocio en el que su ya difunto socio Rolls había señalado la necesidad de invertir. La marca empieza a montar los motores Eagle, que propulsan a los Vickers Vimy y desde entonces, no cesara su presencia en el mundo de la aeronáutica.

1920-1929La Belle Époque

Tras la Primera Guerra Mundial la marca termina de forjar su leyenda con la fabricación del motor R, diseñado por Royce sobre la arena de una playa. Este motor se desarrolló para la participación de Gran Bretaña en el concurso aéreo Schneider Trophy de 1929. Montando sobre el Merlin gano el trofeo, además de batir un nuevo record de velocidad aérea. Más tarde sería instalado en aviones aliados como el Spitfire o el Hurricane. Antes, en 1922 la marca había lanzado el Rolls-Royce 20 HP, conocido como “Baby Rolls”, dirigido a conductores propietarios y que se hizo muy popular entre la creciente clase media compuesta por médicos, abogados y empresarios. Montaba un motor de seis cilindros, 3127 cc  y alcanzaba los 100 km/h. Más tarde, en 1925 el Silver Ghost es sustituido por el Phantom I.

1930-1939La década de los records

Buscando la expansión, en 1931 Rolls-Royce compra Bentley, que no había logrado superar la gran depresión de 1929. Desde entonces hasta el año 2002, los modelos de Bentley y Rolls-Royce fueron casi idénticos, diferenciados únicamente por mínimos detalles. Además, en 1939 se hace con la empresa carrocera Mulliner Park Ward Limited.

Henry Royce muere en 1933, pero todavía tendría tiempo de ver como con un motor suyo se batía el record de velocidad terrestre alcanzando los 438 km/h. Más tarde, en 1937 un vehículo equipado con dos motores R Rolls-Royce alcanzaría los 502 km/h estableciendo un nuevo record. También por el mar los motores Rolls-Royce marcarían las mejores cifras, ya que Sir Henry Seagrove batió el récord mundial de navegación alcanzando los 191,5 km/h a bordo del Miss England II, que estaba propulsado por dos motores R.

Durante esta década llegarían también el Phantom II y el Phantom III. Este último sería el primer coche de Rolls-Royce en montar un bloque V12 de 7.340cc. Con la carrocería tipo limusina era capaz de alcanzar los 148 km/h y pasar de 0 a 100 km/h en 16,8 segundos.

1940-1949Rolls-Royce en guerra

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial el Gobierno Británico necesita que las fábricas inglesas produzcan material bélico. Así, Rolls-Royce fue la encargada de la construcción de motores para los aviones, que la convertirían en adelante en un competidor a nivel mundial en la propulsión aérea. El Gloster Meteor propulsado con motores Rolls-Royce Derwent V estableció el nuevo record mundial por aire en 975 km/h. Una vez finalizada la guerra, la firma británica retoma la producción de vehículos con modelos como el Silver Wraith, que tenía carrocería independiente y seguiría su producción hasta 1959, o el Silver Dawn, primer Rolls-Royce vendido con carrocería estándar de acero.

1950-1969El lujo como identidad

En 1950, la princesa Isabel y el duque de Edimburgo rompieron una larga tradición de la casa real británica al recibir como regalo por el 25 cumpleaños de la Princesa el primer Phantom IV, reemplazando así a Daimler como proveedor preferido de la monarquía. El Phantom IV del que solo se fabricaron 18 unidades, fue diseñado exclusivamente para la realeza y jefes de estado. España posee tres de esas 18 unidades, incluyendo la única versión descapotable.

En 1955 se lanza el Silver Cloud. Capaz de alcanzar una velocidad máxima de 170 km/h, y al final de la década, el Phantom V reemplaza al Phantom IV. Poseía un motor V8 y chasis independiente; de él se vendió un número mucho mayor de ejemplares que de su predecesor.

En la década de los sesenta, la firma británica atrajo un nuevo tipo de clientela entre la que se encontraban las más rutilantes estrellas del cine o la música. En 1965 la marca dio título a una película, “El Rolls-Royce amarillo”, donde un Phantom II compartía protagonismo con Omar Sharif, Ingrid Bergman y Rex Harrison. Ese mismo año le entregaron a John Lennon un Phantom V, que el cantante repintó con un diseño psicodélico. Entre tanto, Rolls Royce introdujo en 1965 el Silver Shadow I, primer coche de la marca en ofrecer un chasis monocasco. Tenía una velocidad limitada de 190 km/h y alcanzaba los 220 Nm a 4.500 rpm.

1970-1997Bancarrota

En 1971 Rolls Royce se declara insolvente y presenta la suspensión de pagos al haber alcanzado la situación económica de bancarrota. Debido a su importancia estratégica, la marca es nacionalizada por el gobierno. En 1973 se toma la decisión de dividir el negocio, naciendo Rolls-Royce Motors dedicada a los automóviles, y Rolls Royce Plc encargada del negocio de motores para avión y marina. En 1980, durante el mandato de Margaret Thatcher se procede a su privatización y Rolls-Royce Motors es adquirida por la empresa británica Vickers, que siguió con la producción de automóviles Rolls Royce y Bentley. En 1985 empezó cotizar en bolsa.

En cuanto a modelos se refiere, en los 70 ve la luz el Camargue diseñado por Pinifarina. Se trata del primer vehículo de la marca diseñado con dimensiones métricas e incorpora avances como el aire acondicionado de dos velocidades. Ya en los 80, se lanzan nuevos modelos como el Silver Spirit que cuenta con una carrocería más moderna y más tarde el Silver Spur.

1998-ActBMW nuevo dueño

En 1998 BMW, que ya suministraba motores y otros componentes para Rolls-Royce y Bentley, se hace con el control de la mítica marca británica. No obstante, el grupo Volkswagen también había pujado, y más fuerte, por hacerse con la marca, de hecho había adquirido los derechos sobre la figura “Espíritu del Éxtasis” y el diseño del radiador, pero Rolls-Royce Plc  había vendido a BMW las patentes y licencias del nombre y logotipo de la marca. Finalmente Volkswagen y BMW llegaron a un acuerdo por el que solo BMW podría usar la marca Rolls-Royce, y Volkswagen la marca Bentley. Tras 72 años juntas, Bentley y Rolls-Royce separaban sus caminos.

El primer modelo producido, con la marca ya en manos de los alemanes, será el Silver Seraph. Se trataba del primer Rolls-Royce completamente nuevo desde el lanzamiento del Silver Shadow más de 30 años atrás. Montaba un motor BMW V12 de 5,4 litros.

Si a principios de los noventa Rolls-Royce estuvo al borde de desaparecer tras la caída en picado de sus ingresos, con un descenso en las ventas de más del 50%, en la actualidad vuelve a relucir y ha recuperado el máximo esplendor de épocas pasadas. De la moderna planta de Goodwood salen hoy día cuatro variantes del Phantom, dos variantes del Ghost y el último en llegar a la familia el elegante coupé Wraith. 

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