Historia de Lotus

1928-1947Los inicios

 

 

Para hablar de la marca británica de Lotus, con sede en Hethel (Reino Unido), es obligatorio comenzar recordando a su creador, Colin Chapman. Chapman nació en Londres en mayo de 1928 y estudió ingeniería en la universidad de la capital inglesa. Empezó a desplazarse hasta su centro de estudios en una motocicleta, pero tras una avería de ésta, pasó a hacerlo en un Morris Eight, un vehículo del que estaba enamorado. Con el paso del tiempo, Chapman comenzó a contar lo que tardaba en el tramo que separaba su casa de la universidad para añadir algo de adrenalina a sus desplazamientos. Debido a su irrefrenable pasión por los coches, Chapman inició un negocio de compraventa de vehículos, negocio que en 1946 ya conseguía vender al menos uno o dos coches por semana. De hecho, sus estudios pasaron a un segundo plano, ya que Chapman no podía dar abasto con tanta entrega de coches, y mucho menos cuando dio el siguiente paso en su empresa: la modificación. Un año después, sin embargo, las medidas del Gobierno Británico obligaron a Chapman a echar el cierre, quedando un único coche en su poder, un Austin Seven de 1930.

 

Ese modelo supuso la base del primer coche de Lotus, el Mark I. Para hacerlo realidad, Chapman dejó únicamente sin tocar el chasis y el tren de rodaje, pues tanto la suspensión como la carrocería y el motor fueron completamente modificados por el propio Chapman. El Lotus Mark I era todo un coche de carreras y ello llevó a Chapman a inscribirse, y posteriormente vencer, en dos carreras para competir con el coche que él había creado. Esto no hizo sino motivarlo para continuar mejorándolo, aunque seguía estudiando y no podía dedicarle todo el tiempo que le gustaría. Hasta 1947, cuando logró el título de ingeniero. Fue entonces cuando Chapman se dio cuenta de todos los defectos que tenía el Mark I y se planteó la creación del Lotus Mark II; sin embargo, cuando estaba empezando con su proyecto, se alistó en el Royal Air Force. Allí, en el servicio militar del aire, aprendió a volar, algo que le fascinó y que le serviría más tarde para trasladar ciertos aspectos al mundo de la automoción. Paralelamente, Chapman, que hizo una lista de cosas para terminar antes de licenciarse en el Royal Air Force, seguía trabajando en el Mark II; hasta que finalmente lo terminó en 1948. Seguidamente, cambió su motor Ford 8 por un Ford 10 de casi 1.2 litros.

 

A finales del año 1949 Chapman ya tenía casi terminado el Mark II, tanto que en 1950 arrasó en su categoría en todas las carreras en las que se presentó. Más tarde, el Mark II fue vendido, hecho que no impidió que siguiera ganando. Esto motivó todavía más a Chapman, que se puso a trabajar en la creación del Mark III, un coche que finalizó en enero de 1951. Este vehículo fue construido para participar en competición, en la categoría de 750 centímetros cúbicos. A partir de sus buenas actuaciones en las carreras (el Mark III siempre era el más veloz en su categoría), con Colin Chapman al volante, comenzó a ser conocido y disponía de las características de los Lotus que le siguieron. Gracias a su reinado, muchos de los mejores pilotos del panorama internacional fueron atraídos por su sed de victoria, lo que sirvió para elevar todavía más el reconocimiento del Mark III. Todo aquel coche que competía contra el Mark III se convertía prácticamente en un sumiso y el prestigio de éste estaba ya por las nubes. A partir de este momento, los nuevos modelos se fueron sucediendo: comenzaron a demandarse copias de ese coche ganador y a finales de 1951 ya existían varios Mark III; y casi a su vez se daba a conocer el Mark IV.

 

1952-1981Crece la leyenda

 

 

El 1 de enero de 1952 se fundó Lotus Engineering Company. Mientras tanto, el Mark IV continuaba con la senda ganadora de sus antecesores, ganando las carreras de su clase en 1952. Sin embargo, a finales de ese mismo año Chapman dejó ligeramente de lado el desarrollo del Mark V para dedicarse al diseño y construcción de componentes para la fabricación de vehículos dada la gran demanda de ese negocio. Acto seguido llegó el Mark VI, que ya contaba con un chasis de desarrollo propio construido por Chapman debido a los elevados costes que suponían para éste la fabricación de sus coches sobre el chasis de los Austin, ya que éstos debían ser reforzados correctamente. El nuevo chasis, diseñado por Chapman aprovechando sus conocimientos en ingeniería, era demasiado rígido, si bien pesaba tan solo 25 kg. Tras añadir todos los paneles y soportes necesarios en la cadena de montaje, el Mark VI pesaba algo menos de 41 kg. Los clientes se amontonaron para comprar uno.

 

Un año más tarde, en 1953, ya existía el Mark VIII y, además de continuar acumulando victorias en competición, la capacidad de producción de Lotus era a todas luces insuficiente para satisfacer la demanda. Los años siguientes estuvieron plagados de éxitos en Le Mans a bordo de los Mark IX, Lotus 11, Lotus 14 y Lotus Elite. Pronto se le quedaron pequeñas las carreras de Le Mans y Lotus saltó a luchar contra marcas del nivel de Ferrari, Porsche o Mercedes-Benz en competiciones como la Fórmula 1 o Indianápolis, territorio este último en donde triunfó en el año 1965. Además, las décadas de los ’60 y los ’70 fueron doradas para Lotus en Fórmula 1, en donde se convirtió en el equipo más popular y ganador (el Lotus 78 ganó seis grandes premios).

 

 

Finalmente, en 1981 los Lotus fueron prohibidos debido a sus alerones, llamados de efecto suelo. Al año siguiente Colin Chapman murió de un ataque al corazón y, a día de hoy, los modelos de Lotus se caracterizan por ser deportivos con un peso muy bajo y capaces de transmitir multitud de sensaciones a sus conductores… o pilotos. La gama actual de Lotus, que después de haber estado un tiempo sin comercializarse en España han vuelto a nuestro país, está formada por el Elise (que con un propulsor de 1.6 litros y 136 CV ejerce como el escalón de acceso a la gama), el Exige (incorpora un bloque de 3.5 litros con 350 CV) y el Evora 400 (cuyo motor es un V6 de 3.5 litros con 400 CV).