Reportaje

Los coches del 23-F

Gabriel Jiménez

22/02/2016 - 20:00

"¡Quieto todo el mundo!" ¿Recuerdas qué coche tenía tu familia el 23-F –intento de golpe de Estado del que en 2016 se cumplen 35 años–, cuando el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero soltó esta famosa frase? AUTOBILD.ES te ofrece una muestra de los modelos más habituales de esa época.

El intento de golpe de Estado del 23-F encabezado por Antonio Tejero se mantiene en la memoria colectiva de todos los españoles como uno de los momentos más negros de la Historia reciente. Pero, ahora que se cumplen 35 años, ¿te acuerdas de los coches que había en el 23-F?

Justo después de las 18.00 h del día 23 de febrero, 280 agentes de la Guardia Civil llegaron a las puertas del Congreso de los Diputados a bordo de seis autobuses Pegaso, que el propio teniente coronel Tejero había comprado días antes, con dos millones de pesetas en metálico. En el hemiciclo estaban a punto de proceder a la votación que habría de designar a Leopoldo Calvo-Sotelo como el nuevo presidente del Gobierno.

La crisis institucional y económica –unido a que en aquella época la banda terrorista ETA se hallaba en su momento de mayor apogeo, conocido como 'años de plomo'– en la que el país se veía inmerso desde mediados de 1980 se reflejaba en el anticuado parque móvil, que seguiría siendo por bastantes años más propio de los 70, con modelos como el Seat 124 o el 127 todavía como protagonistas.

23F: encontrar un final

Si la intentona de golpe de Estado, que con la perspectiva de tiempo puede cometerse el error de interpretar como pueril, sirvió para algo fue para hacer evidente que los cambios emprendidos no solo eran irreversibles, sino también necesarios.

¿Qué coches circularon en la noche del 23-F? Por las calles de Madrid solo podían verse los Seat 131 de la Policía Nacional, los Land Rover Santana de la Guardia Civil y los Dodge 3700 GT, que todavía eran los vehículos oficiales de los altos mandos del ejército. En Valencia, ni eso, ya que los tanques de varias divisiones acorazadas, sublevadas bajo el mando del general Milans del Bosch, habían tomado el centro de la ciudad del Turia y apuntaban a la mayoría de las sedes gubernamentales.

El por aquel entonces Rey Juan Carlos –ahora emérito– apareció en Televisión Española a la 1.14 h para desautorizar con rotundidad a los golpistas y llamar a las fuerzas armadas a la lealtad a la Constitución. A las puertas del Hotel Palace, hubo esa noche aparcados decenas de Dodge 3700 GT y Seat 131 Supermirafiori, los coches que transportaban entonces a los mandos militares.

El golpe del 23-F había fracasado, pero esa noche no se durmió dentro del Congreso. En sus alrededores -donde se celebraron múltiples encuentros entre enviados del Rey y mandos del Ejército-, ni en ningún hogar de España –la conocida como 'noche de los transistores' (radios), pues la única televsión de aquella época, TVE, había sido tomada por los golpistas, por lo que la única manera de estar informado era por medio de la radio–. Al día siguiente, todos los implicados se fueron entregando y pasaron a disposición judicial, por suerte, sin que hubiera que lamentar muertes.

Los coches policiales de 1981

Durante la Transición, no todos los agentes sociales, militares o políticos estaban contentos, pero una vez despierto el fantasma de la dictadura militar, el consenso volvió a hacerse más fácil.

El país tenía que abrirse y entrar en las instituciones internacionales. Este cambio empezó por los propios cuerpos de seguridad del Estado. Así, por ejemplo, la Policía cambió la rotulación de sus coches para hacerlos más cercanos y menos intimidatorios (aún estaba muy presente en el imaginario colectivo lo que representaba la Policía, heredera de los temidos 'grises').

Esta apertura de España, por culpa de la crisis, no se plasmaba todavía en los coches que se veían por la calle. Al Peugeot 505 le costó años desbancar al Citroën GS, más barato; lo mismo le sucedió a Renault con el 18, modelo lanzado para reemplazar al 12.

Los coches más populares del mercado nacional eran el Ford Fiesta, el Renault 5 y los Seat 131 y 124; seguidos de los Talbot Simca 1200 y Horizon. Aunque comenzaban a llegar modelos más deportivos, como el Alfa Romeo GTV, o el Opel Manta, eran muy pocos los que podían acceder a ellos -o a un Mercedes o un BMW de importación-, teniendo en cuenta los sueldos de entonces y que los intereses de los créditos eran del 18%.

A comienzos del mes de marzo, se presentó a Naranjito, la mascota de la fase final del Mundial de Fútbol, que albergaría España en 1982 y que fue la confirmación de que el asunto del golpe del 23-F había quedado atrás.

A pesar de que fue una época oscurecida por los atentados que ETA perpetraba casi semanalmente, de todo aquello se salió con una sociedad más madura y fortalecida. Una muestra de ello se vivió ese mismo año, cuando se produjo una tremenda polémica por la aprobación de la Ley del Divorcio, con la oposición frontal de muchos sectores ligados a la Iglesia. Unas protestas que fueron amargas, pero ejemplarmente pacíficas.

Más de tres décadas después, España parece salir de la mayor crisis económica de su historia, aunque al igual que aquel día del 23-F, sigue inmersa una profunda crisis institucional debido a los innumerables casos de corrupción política, con la Monarquía con su peor índice de popularidad  y un parque automovilístico envejecido debido a la crisis. ¿Nada nuevo bajo el sol?

Los coches del 23-F, por marcas

Alfa Romeo

GTV: 1972-1987

El GTV 6 2.5 fue uno de los primeros deportivos en venderse en la España de los 80. Los 2.200.000 pesetas que costaba, daban entonces para medio piso. Alfa Romeo desembarcaba poco después en España como una marca más, aunque con la vitola de lujosa, durante los años siguientes tuvo un papel secundario, al que no ayudaron fiascos como el Alfa 33.

Citroën

2CV: 1948-1990

GS: 1970-1986

La marca francesa, que por entonces todavía se encargaba de comercializar en España los modelos de Peugeot, con los que compartían espacio en concesionanrios y listas de precios, es uno de los fabricantes con una tradición más larga en España. En 1981 se dio a conocer la ‘enésima’ versión del modelo más longevo de su historia: el 2CV Charleston. La berlina de Citroën era el GS, que en 1981 se renovó con la versión GSA Pallas. Por aquel entonces, el Peugeot 505 ya había sustituido al 504. Ambos modelos fueron usados habitualmente como coches oficiales.

Ford


Ford Capri MK III: 1977-1983

Ford Fiesta: 1976-1983

Desde la década anterior y hasta muchos años después, el modelo más vendido de Ford en España fue el Fiesta. El primer utilitario de muchos de los españoles de la generación ‘post-127’ fue también el primer modelo en salir de la planta de Almusafes (Valencia). De hecho, el Fiesta copaba en 1981 toda la oferta de la marca del óvalo que, sin embargo, había comenzado a importar la nueva generación del Capri, en 1980. El año del 23-F se presentó el más recordado de todos: el 2.8i.

Opel

Opel Ascona: 1970-1988

Opel Manta: 1981-1988

El Opel Ascona tuvo el honor de ser el primer vehículo que se montó en la factoria española de Figueruelas. La planta se inauguró en 1981 y, desde el año siguiente, de allí salió el Opel Corsa, un modelo que desde entonces ha dado trabajo a miles de aragoneses. El coche que ves arriba es la tercera generación de este modelo, el Ascona C, que fue el primer Opel en llegar al mercado español. Lo mismo sucedió con un coche coetáneo de la misma marca, el Manta. El antepasado del Calibra se vio por primera vez en nuestro país en 1981, con la espectacular caja B2. Su motor OHC de 1.8 litros heredado del Opel Ascona arrojaba un consumo increíble para un deportivo de la época: 18 kilómetros por litro (5,5 l/100km).

Renault


Renault 18: 1978-1993

La marca del rombo, que se conocía en los medios como Fasa-Renault, había lanzado el R-18 para sustituir al R-12, pero lo cierto es que ambos modelos acabaron conviviendo durante bastantes años todavía. Otra ‘rareza’ del mercado patrio en 1981 era el R-14, el primer compacto que fabricó Renault, al mismo tiempo que el R-6 o el R-7 TL.

Santana

Land Rover: 1961-1983. Foto: Jesús Aparicio.

De la fábrica de Santana Motor, en Linares (Jaén), que concluyó la producción de coches en febrero de 2011, salieron todos los Land Rover Santana que utilizaron Guardia Civil, Policía y otros cuerpos del Estado durante los 60 y 70. A finales de esa década, se presentó la Serie III, que fueron de los vehículos desplazados al Congreso de los Diputados.

Seat


Seat Panda: 1980-1987

Seat 131: 1975-1982. Foto: Jesús Aparicio.

Seat Fura: 1981-1986

Seat entró en la década de los 80 de la mano de Fiat, con el 131 como berlina más popular y el Panda, presentado en 1980, como el sustituto natural del 127. El viejo utilitario de los 70 vivió, sin embargo, un indulto de cinco años, gracias al Fura y a su versión deportiva Fura Crono, que se presentó en 1981. Poco después llegó el divorcio con los italianos y Seat caminó sola hasta finales de la década. Si alguna vez has escuchado llamar ‘lecheras’ a los vehículos policiales, esto se debe al color blanco que se les dio a los 131 ranchera que en 1981 adquirió la Policía Nacional.

Y tú, ¿te acuerdas de qué coche tenías el 23-F?

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Gabriel Jiménez

Director del Área de Motor de Axel Springer España

Soy Piscis, sufridor del Atleti y me gusta juntar letras, a poder ser relacionadas con cualquier artefacto que lleve del punto A al punto B

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