Prueba

Volkswagen Golf GTI Clubsport: ¡a celebrar los 40!

Rebeca Álvarez

18/03/2017 - 08:39

En 2016 se cumplió el 40 aniversario del lanzamiento del primer Golf GTI. El Volkswagen Golf GTI Clubsport se ha creado para celebrar este acontecimiento. Lo hemos probado.

La pasión por los Golf GTI es casi una religión y el Volkswagen Golf GTI Clubsport es todo un homenaje. Personalmente, son coches que me encantan, hace unos años tuve un Golf I GTI que restauré y casi preparé como un coche de carreras. Participé un numerosos rallys de regularidad y, lo cierto, es que me arrepiento de haberlo sacado de mi garaje. Antes también disfruté de los Golf II GTI, en la época previa en la que se consideraban clásicos y, ahora, vuelvo a disfrutar de un GTI II con el motor de 1,8 litros de ocho válvulas con 112 CV. 

No te pierdas: Volkswagen Golf GTI Clubsport Edition 40, el último regalo

Lo que más me gusta de estas dos generaciones del Golf es lo ligeras que resultan (un máximo de 1.000 kilogramos) y las sensaciones de pureza que te ofrecen cuando llegas a una carretera con curvas. Esto es lo que quería conseguir Volkswagen con el nuevo GTI Clubsport y te puedo asegurar que lo ha conseguido. Este GTI ofrece mayor diversión que sus hermanos de gama y te puede hacer olvidar al potente Golf R con 300 CV.

Hay que reconocer que el motor 2.0 TSI del Volkswagen Golf GTI Clubsport da para mucho. Utiliza el mismo bloque que el comentado Golf R, León Cupra o Audi S3 pero, en un uso normal, la potencia del Clubsport está limitada a los 265 CV que entrega a 6.600 rpm. No obstante, durante diez segundos ofrece una función overboost que le permite incrementar su rendimiento hasta los 290 CV. No es la primera vez que un coche de serie ofrece esta solución. En los noventa, el Peugeot 405 T16 aumentaba durante 45 segundos su potencia desde los 200 a los 220 CV. Por cierto, también se trataba de un bloque de cuatro cilindros, con culata multiválvulas, turbo y dos litros de cilindrada.

Volkswagen Golf GTI Clubsport: así se consiguen los retos

El GTI Clubsport prescinde del sistema de tracción total que equipa el Golf R. De este modo, el peso se ha reducido de los 1.495 kilos a los 1.395. Una anotación importante, el Volkswagen Golf R ya no se comercializa con la carrocería de tres y cinco puertas, solo se vende en la versión Variant (familiar).

Olvidarse de la tracción integral también ofrece ventajas en cuanto al comportamiento. Es decir, con el asfalto seco es un coche más ágil y divertido de conducir que el Golf R. Sobre todo gracias al uso del autoblocante delantero (es el mismo que lleva la versión Performance). Este elemento es de tipo mecánico pero está controlado de forma electrohidráulica. Es capaz de conseguir un reparto entre las dos ruedas del 0 al 100%. Más elementos mecánicos: la dirección asistida con su tradicional bomba hidráulica. Ambos sistemas trabajan a la perfección y permiten al conductor tener mayores sensaciones que con una dirección eléctrica y un diferencial electrónico que actúa sobre los sensores del control de tracción. 

Si dejo apartado el felling y paso a ser más objetivo, debo contarte que las pérdidas de tracción son casi nulas, ya que el autoblocante funciona con eficacia y no se transmiten movimientos parásitos a la dirección. Nada que ver con las interferencias en la dirección de otros sistemas de la competencia, como el que ofrecía el autoblocante mecánico Quaife que equipaba el anterior Ford Focus RS

Con el permiso del Seat León Cupra, el GTI Clubsport es uno de los coches con tracción delantera con mayor equilibro confort/dinamismo que he probado. En términos de agilidad y eficacia, el Honda Civic Type R está a otro nivel, pero también es justo reconocer que no es un deportivo nada cómodo para viajar. 

Los alemanes siempre buscan una armonía en sus productos. Con el GTI Clubsport puedes hacer un viaje de Madrid a Cádiz con total comodidad y luego disfrutar mucho en la pista del Circuito de Jerez. Si circulas por autopista a 120 km/h reales (medidos por nuestro VBox mediante GPS) obtendrás un consumo medio por debajo de los 7,0 litros. Una cifra muy razonable para un compacto deportivo con 265 CV. Si pretendes aprovechar todo su rendimiento, prepárate para que el consumo medio se dispare hasta los 10,5 litros. Pero disfrutarás mucho del contundente rendimiento de su motor turbo de 2,0 litros. Además, si tienes la oportunidad de rodar en circuito, comprobarás la potencia de frenado del Clubsport, que equipa discos de 340/310 (eje delantero/trasero) frente a los de 312/300 del Golf GTI estándar de 220 CV de potencia.  

El Clubsport es un coche especial. La versión analizada tiene un precio base de 39.380 euros y es, en cierto modo, el sucesor del Golf R. VW debería cuidar más el equipamiento de serie de su coche, sobre todo, si tienes en cuenta que un Seat León Cupra cuesta 36.130 euros, que tiene 290 CV permanentes y su equipamiento de serie es mas completo.

Mi opinión

Vuelta a los orígenes de los primeros golf GTI: Quien ha conducido un Golf GTI de la primera y segunda generación sabe que eran coches con un bajo peso y un comportamiento muy divertido. Además, eran deportivos muy sencillos de conducir al límite y era muy complicado sacarlos de sus casillas. La tercera versión del Golf convirtió al GTI en un coche rápido sin ningún espíritu 'racing' y el GTI auténtico no volvió hasta la quinta generación. El Clubsport es un modelo que recupera el espíritu de las primeras versiones de una forma impecable.

Lecturas recomendadas

Buscador de coches