Prueba

Prueba: nuevo Lexus LC 500 y 500h 2017

Luis Guisado

08/12/2016 - 17:00

Los nuevos Lexus LC 500 y 500h llegan para arrojar un poco más de luz a la zona alta del mercado de los deportivos. ¿Quién debería ponerse a temblar? Desde el 911 hasta el Serie 6... Ahí es nada.

Al probar el nuevo Lexus LC 2017 no puedo dejar de asombrarme. ¿Has visto ya la galería de fotos? Es alucinante, ¿verdad? Parece un concept sacado de cualquier salón. Por ejemplo, de Salón del Automóvil de Detroit, donde se presentó hace cuatro años.

¿Cuál es mejor, un Audi R8 V10 o el nuevo Lexus LC 500?

Eso tiene una parte buena, de la que no hace falta que te hable: líneas fluidas, nervios, grupos ópticos espectaculares... Mide 4,77 metros de largo, pero como es bajo y ancho, la sensación que me da es que es muy grande.

Ya sabrás que el nuevo Lexus LC tiene dos variantes, el LC 500h y el LC 500. Las dos tienen argumentos de sobra para conquistar. El primero porque es un híbrido que no parece híbrido. Es decir, el tacto que proporciona es el de los mejores Gran Turismo, mientras que el segundo convence por un buen atributo. Antes de que hagas el chiste, me explico: tiene un motor V8 atmosférico. Sí: at-mos-fé-ri-co. De hecho, es el mismo bloque que utiliza el Lexus RC F y el Lexus GS F.

VÍDEO: En acción, el nuevo Lexus LC 2017

Pero déjame que antes de girar la llave y empezar la prueba del LC 500h te hable de la suspensión. Tranquilo, que no te voy a machacar con geometrías, ángulos ni palabras de esas que te dejan loco. Solo quiero que mires la foto del frontal. ¿Ves el poco hueco que hay entre el paso de rueda y la parte superior del capó? Mola, ¿verdad? A los ingenieros que vieron el boceto seguro que nos les hizo tanta gracia: tuvieron que desarrollar un esquema que pudiera encajarse en tan poco espacio. Al final hasta les vino bien, porque de paso rebajaron el peso y aumentaron la rigidez.

Ahora vamos a apretar el botón de arranque del LC 500h. Sentado una posición bastante baja, me llama la atención lo cómodo que estoy. Cada acabado, Sport + y Luxury, tiene asientos espécificos. Yo pruebo un Luxury, y lo cierto es que tanto por forma como por mullido hace honor a lo que esperas de un modelo así.

El inicio de la marcha es igual al de, con perdón, un Toyota Prius 2015 o un Lexus CT200h, por poner dos modelos en las antípodas de este deportivo. Pero tiene una importante diferencia: la caja de cambios. Sí, por fin puedo decir que el CVT no me recuerda a cuando le giraba, giraba y giraba el 'mango' del Vespino con el que empecé en las dos ruedas. Aquí, pisas y responde con el tacto de una caja de cambios automática convencional.

Y de eso tiene poco: los nuevos Lexus LC 2017 llevan 10 velocidades, aunque conseguidas de dos modos distintos. Como estoy probando el híbrido, te cuento cómo va esta y luego paso al V8. En el LC 500h el CVT está unido a una caja de cuatro marchas con las que se simulan las 10 que te decía antes: el CVT añade tres relaciones a las tres primeras marchas 'convencionales', mientras que añade además una décima que sirve para bajar consumo y mejorar la eficiencia. Si esto te suena a chino... a mí también, la verdad, pero los ingenieros que me lo contaban lo tenían clarísmo: era un invento genial.

No seré yo quien les quite la razón. Da la sensación de que tiene instalado el S-Tronic de los Audi R8 V10 Plus tanto por rapidez como por la suavidad cuando vas tranquilo o la brusquedad si le exiges.

Pero vamos a la carretera: para pesar casi dos toneladas, el 500h se mueve con sorprendente agilidad. Cambia de dirección con decisión y, a no ser que te vuelvas muy loco, no vas a notar un ligero y más que predecible subviraje. Si ruedas en circuito cosa que, ejem, yo hice en Monteblanco, además vas a disfrutar de un aplomo en curvas rápidas al nivel de los mejores, un eje delantero preciso y noble y un tren posterior que responde a golpes de gas directos con un suave movimiento de la trasera que, una vez más, es predecible y fácilmente controlable.

Además, tengo que decir que los frenos de serie aguantaron las ocho vueltas rápidas que di al trazado sin quejarse demasiado. Como tampoco me puedo quejar yo del nivel de confort o del tarado de la dirección.

Sí que le pongo una pega al motor cuando gira alto de vueltas. Sí, ya sé que el Lexus LC 500h no es para llevarlo a 8.000 rpm, sino para hacer buenos cruceros entre Cádiz y la Coruña sin despeinarte.

En eso del sonido es mejor el Lexus LC 500. Durante la prueba, el V8 se encargó de recordarme que es la disposición que más me llena a mí (cuestión de gustos). El sonido es 'gordo', brutal en cuanto entras en la zona media e indescriptible según subes de vueltas. Vale, tiene truco en forma de mariposas en el escape, pero eso siempre gusta. Sobre todo si optas por uno de los pocos deportivos de ocho cilindros de aspiración natural.

Una de las perculiaridades del acabado Sport+ que tengo entre manos es su tren trasero direccional. Como viene siendo habitual últimamente, el giro se hace por medio de unos motores que giran las ruedas en sentido contrario a baja velocidad (para que el giro sea más ágil), mientras que a velocidades más elevadas giran en el mismo sentido (aumenta la estabilidad).

Aun así, apenas noto diferencias de comportamiento durante la prueba entre el nuevo Lexus LC 500 o LC 500h. Corre más, por lo que los frenos tienen que trabajar con mayor intensidad cuando llegas a las zonas de curvas y, si has desconectado los controles, al salir de los virajes tienes que salir 'tentando' bien el gas para no perder la trasera. Como en el híbrido, todo es previsible, intuitivo y fácil de dominar.

Quizá te preguntes por la caja de cambios: se trata de un convertidor de par de 10 velocidades que no tiene nada que ver con la de su hermano de gama. Sí se parecen en la manera de trabajar. Suave cuado vas tranquilo, contundente ciando pisas a fondo o llevas activo el modo de conduccion Sport... Una delicia que, por cierto, ahora van a llevar algunos modelos de Toyota.  

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