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Prueba del Mercedes E 300 Coupé 2017: el primero en llegar

Prueba del Mercedes E 300 Coupé 2017: el primero en llegar

Rodrigo Fersainz

10/03/2017 - 00:02

En esta prueba del Mercedes E 300 Coupé 2017, tomamos contacto con el que será el primero en llegar al mercado español junto a su 'hermano' E 220 Coupé con motorización diésel. Ambos lo harán a partir del 30 de marzo y, de momento, ya hemos podido descubrir, por carreteras catalanas, muchas de sus virtudes. Y sí, nos ha sorprendido y para bien...

Barcelona, 12 de la mañana. El sol acompaña las ganas de subirnos por fin al nuevo vástago de la estrella, cuyo logotipo está estos días muy presente en la ciudad por culpa de Hamilton y Bottas, que a pocos kilómetros están ultimando sus monoplazas para volver a dominar la F1. Sin embargo, en el mundo terrenal, pero premium, llega el momento de, justo antes de su lanzamiento, probar el Mercedes E 300 Coupé 2017, que será el primero en llegar al mercado español, junto al Mercedes E 220 D Coupé 2017 (diésel). De momento, con cambio automático -aunque más adelante habrá versiones manuales-. 

Así es el Mercedes Clase E Coupé 2017.

Mentiría si dijera que este coche reúne una serie de elementos estéticos que te deja mirándolo, medio atontado, aunque el resto de los presentes estén comentando los tests de Montmeló o la remontada del Barça contra el París Saint-Germain del día anterior, que aún colea por aquí. Porque el diseño de esta nueva criatura es espectacular, sus ópticas te reciben con un festival de luces delanteras y traseras (ellos lo llaman en cuanto acercas la llave de contacto -si tienes mascota y te hace fiestas al llegar a casa, sabrás de lo que te hablo-... y esa ventanilla trasera con la que me tengo que reconciliar a lo largo de la mañana 'sí o sí'. 

Me explico: desde que publicamos las primeras fotos de este nuevo modelo, me he pasado un buen rato haciendo la pinza en las fotos del móvil, hasta que todo se pixelaba, para descubrir qué diablos había detrás de el pilar B. O mejor dicho, del centro del coche, porque el dichoso pilar tampoco estaba y, antes de llegar al final, la ventana posterior como que se 'parte' igual que si hubiera una puerta que no existe. (¿?). Pues bien, para sopresa del empleado alemán de Mercedes-Benz, abro la puerta posterior y me siento cual mandamás de alguna gran empresa, con el firme propósito de descubrir el secreto de la cuestión. Eso o no podré dormir esta noche.

Y al fin lo entiendo: el nuevo Mercedes E 300 Coupé 2017, al igual que el resto de la gama del modelo, tiene unas auténticas líneas coupé derivadas del Mercedes Clase E 2017 berlina, sólo que acaba con una caída mayor, más deportiva, y, a diferencia de su predecesor, la ventanilla se puede bajar y de ahí, esa segmentación, "por una cuestión meramente técnica, solución sin la que sería inviable que el cristal descendiera -para empezar, porque en el lado derecho está muy cerca la boca de llenado de combustible-", me explicará poco después el jefe de Producto, Leonhard Gebel. Ya puedo morir tranquilo; o por lo menos, pasarme a los asientos delanteros.    

Como un yate

Al volante en esta primera prueba del Mercedes E 300 Coupé 2017, lo primero que llama la atención es recordar la manera en el que la Clase E ha cambiado el salpicadero con 'relojes' redondeados y algo anticuados, marca de la casa, por otros nuevos (dos relojes y un display en color de 7 pulgadas (17,8 centímetros, 1000 x 600 píxeles de definición) con un visualizador central de 8,4 pulgadas (21,3 centímetros) de diagonal y una definición de 960 x 540 píxeles. También está la instrumentación opcional -que lleva la unidad de pruebas-, con una enorme pantalla totalmente digital (Widescreen), con dos visualizadores brillantes de alta resolución con 1920 x 720 píxeles y 12,3 pulgadas (31,2  centímetros) de diagonal cada uno y unidos bajo una cubierta común de cristal. 

VÍDEO: ¿Quieres ver al Mercedes Clase E Coupé 2017 en movimiento? ¡Play!

 

Asimismo, hay elementos heredados de la berlina, como el Touch Control en el volante, el paquete ampliado de asistencia a la conducción, el piloto automático para aparcar a distancia, funciones de Car-to-X-Communication, la suspensión neumática Air Body Control y las luces Multibeam LED.

El cliente puede elegir además entre la línea Avantgarde de esta unidad -con el curioso efecto lumínico azul sobre madera denominado "Azul Yate" y la AMG Line (parachoques delantero y trasero específicos, faldones laterales y llantas de mayor tamaño en estética AMG, parrilla de efecto diamante discos de freno delanteros perforados, asientos propios, volante deportivo AMG.

Mercedes Clase E Cabrio 2017. 

En definitiva, el puesto de conducción es ergonómico, muy agradable a la vista (nueva configuración y colores muy adecuados), al tacto (los materiales rebosan mucha más calidad que antes) y al olfato (el coche cuenta con su propio frasquito de perfume en la guantera). Desde el departamento de Diseño, Silke Noack me cuenta que, en efecto, el salto que ha dado la marca "es muy notable" y que ello "es fruto de un programa que empezó hace más de tres años". Además, incide, por ejemplo, en la "madera de poros abiertos" que recorre todo el habitáculo, pues es "algo que es muy difícil de conseguir con un acabado tan brillante".

Asimismo, recuerda cómo se ha trabajado en un frontal más deportivo, los abultamientos en el capó, las líneas longitudinales que discurren por los laterales y los pilotos traseros simulando cristal de alta calidad, dentro de la idea de "sobriedad sensual" que han querido impregnar en todo el modelo. 

Un gasolina muy versátil

Yo no veo el momento ya de pisar el acelerador, así que pulso el botón de arranque, engrano la directa (creo que no me va a quitar el sueño que pongan o dejen de poner en el futuro el prometido cambio manual) y acelero suavemente. El comportamiento de este es delicioso y hay que bajar la radio para escuchar un poco el ronroneo de esta mecánica de 4 cilindros gasolina, 1.991 cc y 245 CV. De momento, los continuos radares de los alrededores de la ciudad hacen que no me apetezca nada jugarme ni sueldo ni puntos del carné, así que aprovecho para conectar el control de crucero inteligente.

Con él, el Clase E Coupé mantiene la máxima velocidad legal con lectura instantánea de las señales que van apareciendo en la carretera, guarda la distancia con los vehículos que me preceden y el volante gira sin necesidad de que lo toques (aunque no lo sueltes del todo por cuestiones legales y de sentido común) para mantener tu trayectoria dentro del carril -incluso en curva-.

El navegador te va dibujando las instrucciones en la gran pantalla de la consola central, en el interior del volante y en el parabrisas. Dan ganas de echarse una buena siesta, pero, aunque de verdad se pudiera... ¡agárrense, que vienen curvas! Y no me pienso perder las posibilidades de este palacio rodante que pretende ahora homenajear a los auténticos coches de carreras.   

Crece en todo

Ya en carretera de montaña, el coche pisa muy bien en cada curva enlazada, en cada 'paella'. No en vano, el coche este nuevo Mercedes E Coupé 2017 es 68 mm más ancho que su predecesor, 15 mm más bajo que el Clase E berlina del que procede y 66 mm más corto.

Sin embargo, con el modo de conducción 'Sport', el motor, la dirección y las suspensiones se ponen 'las pilas' y se preparan para trabajar en conjunto ante las nuevas exigencias. Te encuentras de pronto, como por arte de magia, con un coche totalmente distinto, en el que su potencia resulta más afinada a las circunstancias y su respuesta es notablemente más deportiva. 

Ahora se agradece especialmente que la mecánica sea gasolina, por la manera en la que estira, cómo suena y cómo se comporta. También gusta que, aunque todo sea refinado en las cuatro plazas -Mercedes ha optado por esta configuración en pos del espacio interior y el confort de sus ocupantes-, no haya nadie detrás que se pueda marear o bajar por su cuenta la ventanilla -que, por cierto, si también bajas las de delante, el resultado es una reconfortante sensación de desahogo que va muy acorde con ese festival para los sentidos que pretende ser este Clase E-.

Eso sí, como no se puede tener todo, en esta primera prueba de conducción nos ha parecido que la anchura extra hace que el coche sea más aplomado y estable, desde luego, pero también, menos 'vivo' en trazados estrechos y sinuosos, donde el peso del conjunto y la longitud total (casi 5 metros, pese al tijeretazo en la batalla) lo llegan a hacer un poco perezoso al salir de ciertas curvas muy cerradas y que 'piquen' hacia arriba.

Por último, es muy curioso cómo la rumorosidad del viento en las plazas traseras es un tanto peculiar y, como sucede en otros modelos de la competencia que también prescinden del pilar B, a veces uno gira la cabeza como si las ventanas traseras estuvieran mínimamente abiertas, cuando no es así. ¿Cuestión de acostumbrarse? 

Precios

Ya te lo contaremos próximamente cuando lo tengamos en la redacción para hacerle un test más exhaustivo. Será a partir del 30 de marzo, momento en el que el nuevo Mercedes E Coupé 2017 llegará a los concesionarios por un precio que partirá de los 58.500 euros (en el caso del Clase E 300 Coupé gasolina) y de los 53.700 (el Clase E 220 Coupé -diésel-). Más tarde llegarán el E 350 D Coupé de 258 CV (septiembre de 2017) y el E 400 4Matic -gasolina- (desde 74.900 euros).

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Rodrigo Fersainz

Redactor jefe de Reportajes, Competición y Motos

Coches, motos, lavadoras, marcapasos... Pruebo todo lo que pase por mis manos ¡y siempre, a la carrera!

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