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Prueba: Hymercar Grand Canyon Crossover

luismeyer

17/05/2017 - 10:07

Se acerca el verano, y hay pocas experiencias igualables a viajar en autocaravana. En esta prueba de la Hymercar Grand Canyon Crossover comprobamos que algunas lo tienen todo para que disfrutes plenamente de tus vacaciones.

La base de esta Grand Canyon Crossover proviene de una Fiat Ducato: 4,03 metros de batalla, 5,99 de largo, motor diésel de 2,3 litros con 150 CV. Hay que tener cuidado, eso sí, con la lita de extras, porque muchos son muy apetecibles, pero el precio se dispara (con lo imprescindible, no baja de los 45.000 euros. Por eso, la estética a base de paragolpes de barras cilíndricas y los protectores le dan un aire muy 'cool', pero aportan bien poco a la hora de salir fuera del asfalto. Y sale casi 8.000 euros extra. Nos ponemos al volante. Prueba: Hymercar Grand Canyon Crossover

Sí nos parece recomendable, eso sí, por poco más de mil euros, un paquete que incluye el climatizador, equipo de audio, un depósito de 120 litros, baterías más potentes y volante multifunción. Y añadiríamos, por otros mil, el paquete de asistentes con Parkpilot, sensor de presión de neumáticos y asistente de carril, todo lo cual facilita mucho moverse con esta mole de aquí para allá.

También es opcional -por desgracia- la verdadera joya de la corona de este modelo: el techo extensible, como una tapa perfecta que se abre y cierra para dar cabida a una auténtica y confortable cama de matrimonio. Esto permite que abordo puedan dormir, cómodamente y sin estrecheces, hasta cuatro personas. En el color de la carrocería, este dormitorio emergente sale por unos 3.500 euros extra. Si lo eliges en blanco, cuesta un poco menos. 

Para acceder basta con plegar la mesa y una escalerilla nos permite ascender sin problemas. Allí nos encontramos con una sorprendente cama de 202 por 150 centímetros, realmente confortable con un colchón de espuma fría que tiene el punto perfecto entre suavidad y firmeza. El techo está muy bien aislado, de modo que el frío o el exceso de calor no serán un problema.

VIDEO: ¡El remolque más hipster!

¿Y el resto de la "vivienda"? Pues no le falta de nada: cocina de dos fuegos con piezoencendido, calefacción de gas, nevera con compresor, escalón eléctrico de acceso, cierre centralizado y elevalunas.

Un buen mobiliario

Redondeado mejor que anguloso. Esa suele ser la máxima es los muebles de los interiores de Hymer. Los cajones garantizan orden en la cocina, y los asientos delanteros se giran completamente. El baño con lavabo plegable es algo pequeño, pero es que esta autocaravana reserva mucho espacio detrás. Con una sencilla maniobra, tenemos en unos segundos una confortable cama. Hay que decir en su favor que, en general, las estancias están bien aprovechadas y da bastante sensación de desahogo.

¡En marcha!

La conducción con sus gruesas ruedas es confortable, pero por contra, suenan demasiado en el interior y se llega a hacer algo molesto en viajes largos. Por eso recomendamos las ruedas estándar de serie. No son tan aparentes, pero armonizan mejor con el carácter confortable de este vehículo, cuyas suspensiones están pensadas para una conducción relajada, con un buen filtrado de los baches. 

Otra cosa que nos ha gustado mucho: la solidez de los muebles, tanto en los materiales como en su fijación, consigue que nada cruja o suene en el interior.

Solo ensombrece el conjunto un motor algo ruidos, pero que a cambio permite mover con cierto brío esta autocaravana: el diésel de 148 CV tiene una respuesta bastante espontánea para tratarse de un vehículo de este tamaño. Y nos ha sorprendido la precisión con la que se guían sus seis metros, incluso a la hora de aparcarla en huecos limitados.  A eso ayuda un radio de giro bastante ajustado.

En definitiva, una autocaravana muy lograda, con solo una pega: a poco que tires con cierta alegría de los extras, te pondrás fácilmente en los 70.000 euros. 

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