Prueba

Nuevo BMW ActiveHybrid 5, eficiencia híbrida

Emilio Salmoral

25/05/2012 - 07:35

El BMW ActiveHybrid 5 promete grandes prestaciones y es rápido, ‘ecológico’, cómodo y lujoso como cualquier otro Serie 5. Pero... ¿es necesario un híbrido con 340 CV de potencia? Descubrimos los ‘pros’ y los ‘contras’ del nuevo híbrido de BMW

El BMW ActiveHybrid 5 es el segundos híbrido que presenta BMW tras el BMW Active Haybrid 7 y, como en este, el conjunto del motor de combustión y el eléctrico es brutal. Se trata, por un lado, de un propulsor de gasolina de seis cilindros en línea con 306 CV, que es el mismo que monta el 535i y cuenta con tecnología TwinPower Turbo, inyección directa y control variable de las válvulas Valvetronic. Por su parte, el bloque eléctrico aporta 55 CV extra y, como novedad, hay que destacar que va integrado en el cuerpo de la caja de cambios automática de ocho velocidades que monta este modelo. La potencia combinada de ambos motores es de 340 CV.

No se puede negar que salvo el Porsche Panamera Hybrid, no he probado otra berlina híbrida con un empuje tan impresionante. Lo da todo desde parado, ya que en fases de máxima aceleración el conjunto eléctrico apoya al de combustión. Eso explica los buenos resultados que he obtenido en las mediciones.

Puestos a pedir, se podría exigir que el cambio automático fuera un pelín más rápido, pero al ser un híbrido es una demanda innecesaria, porque de hecho ya es más rápido que la mayoría de automáticos convencionales.

En cuanto al comportamiento, hay que aclarar que el BMW ActiveHybrid 5 tiene un chasis muy afinado, por supuesto, apoyado por la eficacia de la propulsión trasera típica de BMW y por una dirección rápida y de guiado preciso. Lo he conducido tanto por ciudad, como por autopista y carretera de montaña y funciona realmente bien. Pese a todo, su exceso de peso (en la báscula marca nada menos que 1.925 kg) le hace moverse con menos soltura que otros Serie 5. Además, la carrocería balancea más de la cuenta. Afortunadamente, la unidad de pruebas estaba equipada con el 'conmutador de sensación de marcha' que permite escoger entre las posiciones 'Sport+', 'Sport', 'Comfort', 'Comfort+' y 'Eco Pro' en función de las necesidades de cada momento. Este sistema modifica la respuesta del tren de rodaje y el control de estabilidad.

La opción 'Eco Pro' es la que posibilita conducir de forma 100% eléctrica durante más tiempo, pero no esperes una autonomía muy amplia. Yo he intentado rodar de manera suave, acariciando el acelerador, sin pasar de 50 km/h, aprovechando las fases de deceleración y frenado... y, pese a estas condiciones difíciles de poner en práctica en el ajetreado día a día de la ciudad, no he sido capaz de completar ni siquiera tres kilómetros.

También se puede rodar en modo eléctrico en autopista, si conectas el modo 'Eco Pro' y hasta a 160 km/h. Esto es lo que otros fabricantes denominan navegación a vela, es decir, que circulas con el motor de combustión parado, como si fueras en punto muerto. Para eso, la batería de ión-litio de 1,35 kWh de capacidad tiene que estar cargada al máximo y las condiciones deben ser ideales: con el coche lanzado, en bajadas o en rectas prolongadas y sin apenas pisar el acelerador.

Según el propio fabricante, la operación de carga de la batería del BMW ActiveHybrid 5 se limita específicamente a las fases de deceleración y frenado, aunque en esta prueba he podido confirmar que, cuando vas en marcha a velocidad constante, el propio movimiento de las ruedas también sirve para recargarla. La parte mala de esto es que si circulas principalmente por ciudad, donde es más complicado mantener una velocidad fija, le cuesta más recuperar energía y te ves obligado a usar más tiempo del deseado el motor de gasolina, con la evidente pérdida de eficiencia que eso conlleva.

Afortunadamente, el sistema 'Start-Stop' logra que el consumo no se dispare. En este test, en el que he rodado tanto por carretera como por ciudad, he logrado un gasto medio de 7,7 litros.
El BMW ActiveHybrid 5 luce elementos de diseño propios, como las llantas de diseño aerodinámico, calandra específica y distintivos en el portón y los montantes.

Cuesta 67.000 euros, pero está equipado de serie con climatizador de cuatro zonas y sistema de navegación Professional, que permite modificar la respuesta del conjunto híbrido en función de la ruta planificada. Un verdadero toque de calidad, que lo distingue del resto, pero está claro que no será  la versión más vendida de la gama BMW Serie 5, pero es un producto que BMW tiene que tener para mercados como Estados Unidos o Japón. En España, es otro cantar, porque el BMW 530d cuesta 14.500 euros menos y, aunque sus prestaciones son peores, sí que ofrece un consumo medio muy contenido (declara solo 5,7 l/100 km). Sin duda, un coche con buenas intenciones que tiene a su peor enemigo dentro de la misma gama Serie 5.

Lecturas recomendadas

Todo sobre

BMW Serie 5 Serie 5 Berlina

Acabados de BMW Serie 5 Berlina 2009 más populares:

Ver todos los acabados
Todo sobre BMW Serie 5

Buscador de coches