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Coches 4x4

Prueba del nuevo Mazda CX-5 2015

Redacción Auto Bild

09/05/2016 - 17:55

Ya hemos probado a fondo el nuevo Mazda CX-5 2015 y podemos contarte en detalle, no solo qué tiene de nuevo, sino cómo se sienten todos esos nuevos cambios de este facelift del exitoso SUV de Hiroshima. ¿Vas a perdértelo?

No puedo engañarte, le tenía muchísimas ganas al nuevo Mazda CX-5 2015. Y es que cuando salió, a principios de 2012, tuve la suerte de ser uno de los primeros en ponerse al volante del modelo que, te recuerdo, fue el precursor de esto de la tecnología SKYACTIV. Eso significa que, entonces, nadie sabía muy bien qué era aquello. Solo me acuerdo de montarme con gesto impasible en él (vale, nunca he sido muy de SUVs) esperando toparme con otro torpe coche alto y pesado que tampoco servía para el campo...

Los acabados no eran el paradigma de la calidad, ni tampoco sus prestaciones (montaba el bloque gasolina más pequeño, que, al pedirle respuesta, sonaba mucho pero la verdad es que no se movía apenas), pero sí que resaltaba algo por encima de todo cuando no se trataba de acelerar: su agilidad y estética.

Desde entonces hasta ahora, han pasado nada menos que tres años y la progresión de este SUV nipón no ha hecho más que aumentar y aumentar. De hecho ¿sabías que se ha convertido en el 50 % de las ventas de la marca? Los tiempos han cambiado y la empresa se ha dado cuenta de su gran potencial... Incluso de sus posibilidades 'premium'.

Por eso, quizás, este nuevo Mazda CX-5 2015 sabían que era su piedra angular... Y por eso han tenido tantísimo cuidado al actualizarlo. Había que matizar aquellos detalles del interior, algunos retoques en ciertas proporciones estéticas, abuguesarlo un poquito por aquello de mejorar la calidad de rodadura, mejorar la oferta de motorizaciones y ¡voilà!: eso es lo que han hecho exactamente.

¿Qué cambia en el exterior del nuevo Mazda CX-5 2015?

Los clientes se quejaron del gran tamaño de sus retrovisores, así que los han hecho ligeramente más pequeños, reduciendo así también el zumbido de estos cuando circulas por autovía. Su antena del techo de tipo 'tiburón' también se ha hecho más pequeña. No así como sus intermitentes laterales, que estos sí han crecido para mejorar su visibilidad. Por supuesto, paragolpes, parrilla, faros y pilotos cambian, claro, ¡esto es un facelift!

El alumbrado, pues, al igual que el también nuevo Mazda6 2015, pasan a convertirse en Full LED, y su calandra delantera ha mutado ligeramente para cobrar mayor protagonismo volumétrico.

¿Y respecto a la conducción?

He podido pasar un buen tiempo a los mandos de una unidad equipada con el motor gasolina SKYACTIV-G 2.5 de 192 CV (que ya estaba disponible en el Mazda6, pero ahora pasa a ser novedad en el renovado CX-5). Así que, como te podrás imaginar, aquel sabor de boca de coche 'lentito' se ha volatilizado. Los casi 200 CV de este bloque, sumados al nuevo modo Sport de su transmisión automática de seis relaciones (que agiliza la respuesta de los cambios y aumenta el par), a la relativa ligereza del conjunto (puesto que ahora pesa algo menos y empieza en los 1.315 kg) y un aislamiento acústico mejorado, la imagen que tenía de este coche me ha cambiado radicalmente.

Claramente la rodadura es sencillamente mejor. Al igual que la berlina y el compacto, este SUV no balancea absolutamente nada en las curvas. Me aseguran que han mejorado la estructura de los trapecios y que han mejorado la respuesta de los amortiguadores. También han aumentado el grosor de los cristales en la zona trasera (viajar atrás antes era algo molesto por los silbidos del aire), aunque ahora es un solo un 13 % más 'llevadero'.

Cambios interiores y precios del CX-5 2015

Los que estén familiarizados con el modelo actual, serán los que mejor noten las novedades, claro. Como el aumento del tamaño de la consola central, que pasa a ser más ancha que antes con un diseño más maduro, haciendo también más intuitivo el manejo del mando HMI y ganando más espacio, gracias en grandísima parte, a la supresión de la palanca del freno de mano, que pasa a ser eléctrico por botón.

Presidiendo el salpicadero está la nueva pantalla de 7 pulgadas en la parte superior central, que supone el núcleo central del sistema MZD Connect de conexión con nuestro Smartphone y que lógicamente contribuye a otorgarle un aspecto mucho más 'fresco' a todo el habitáculo (ya sabemos que eso de las pantallas gusta, y gusta mucho). Gana también algún que otro punto entero gracias a los nuevos materiales empleados. Sobre todo en calidad percibida.

No hay duda de que esta unidad que conduzco se trata de un acabado muy 'gordo', está claro, y en un primer vistazo parece que hay cuero por todas partes y aluminio cepillado. Pero... No, amigo; qué va. Si acercas bien el ojo (o los dedos y las uñas) te das cuenta, por ejemplo, que las costuras que ves al lado de la pantalla son 'fake' y ¡son solo un relieve del plástico!, al igual que eso que uno que pasaba corriendo creyó que era aluminio, resulta que es solo plástico disfrazado.

Pero bueno oye, que tampoco todo el mundo se va a poner seguramente tan 'pijotero' como yo. Y menos si tenemos en cuenta el precio por el que empezará estando disponible la versión más austera del nuevo Mazda CX-5 2015, que son (con descuentos) 22.011 euros. Así que ahí no, y quizá tampoco los que opten por la versión de 'volumen', o lo que es lo mismo, el que creen que venderán más; que en este caso es claramente la versión diésel manual de 150 CV. Esos lo que tendrán que desembolsar por él serán como mínimo 26.035 euros.

Ahora bien, los que apoquinen 37.321 eurillos por el SUV de Mazda de este acabado y motorización que acabo de conducir yo... Ahí sí, esos sí que puede que pongan las mismas pegas que yo, ¿no?

Aunque bueno, cuando le hagan un repaso a la competencia y vean que su coche es el de los más potentes, el más ligero y de los más baratos, lo mismo les vuelve a cambiar la cara. :)

Prueba Mazda CX-5 2015 2.2 Diésel 175 CV 4WD (Por Hugo Valverde)

Sinceramente, no me he llevado ninguna sorpresa tras probar el Mazda CX-5 2.2 Diésel. Tanto por fuera como por dentro, nada que engañe al ojo: un diseño exterior molón y un interior de buen empaque equipado con adecuados materiales y destacados ajustes.

Su motor diésel de 175 CV no decepciona. La respuesta es enérgica, pero bastante lineal, sin la ’patada’ típica de casi todos propulsores sobrealimentados. Entrega toda su potencia a 4.500 rpm y su par motor, que es de 420 Nm, a 2.000. Se agradece lo poco ruidoso que es y lo bien insonorizado que está, pasando desapercibido… hasta que la aguja del cuentavueltas supera las 3.500 rpm. El bloque trabaja asociado a un cambio automático de convertidor de par de seis velocidades que funciona a realmente bien y que, acostumbrado a los de doble embrague, me ha sorprendido por su rapidez. Con este conjunto caja/motor, durante la prueba del Mazda CX-5 2015 2.2 Diésel 175 CV 4WD he conseguido un consumo medio de 6,1 l/100, una cifra respetable para un todocamino con tracción a las cuatro ruedas y 1.570 kg.

El tacto de la dirección me satisface por su dureza y su precisión, lo mismo que la suspensión, bastante confortable. Absorbe muy bien las irregularidades de la calzada y los monumentales resaltos, y eso sin brindar balanceos excesivos en las curvas. 

prueba mazda cx-5 2015 diésel 2.2 175 CV

En nuestro comparador de seguros hemos calculado lo que costaría asegurar un Mazda CX-5 2.2 Diésel 175 CV. Para calcular el precio, tomamos como referencia un hombre de 40 años, con 10 de antigüedad de carné y sin siniestros, que vive en Madrid, utiliza el coche a diario, aparca en un garaje colectivo y recorre hasta 20 000 kilómetros al año. Con estos datos, el seguro a todo riesgo más asequible lo ofrece Nuez, por 476 euros.
Este coste podría ser menor si optas por una póliza a todo riesgo con franquicia. En este caso, la más barata sería la de AXA. Cuesta 400 euros con franquicia de 280 euros. Y entra a nuestro recomendador si tienes dudas sobre qué coche comprar.

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