Ford Focus ST Sportbreak 2.0: competición para todos
Fuera banalidades. ¿Te gusta ir ligerito con el coche? ¿Y a tu familia también? Pues entonces te presento a tu modelo ideal: el Ford Focus ST Sportbreak, que, en esta versión, cuenta con carrocería familiar.
Comienzo por lo más interesante... lo que hay bajo el capó. El anterior motor de cinco cilindros y 225 CV se ha sustituido por uno de cuatro de la familia EcoBoost con 250 CV que, en marcha, parecen muchos más. Su sobrealimentación hace que la respuesta sea buena hasta las 3.000 rpm y te catapulte hacia el hiperespacio a partir de ahí. Lo malo, que también lo tiene, es que en las dos primeras marchas, acelerando a fondo, se nota una pérdida de dirección bastante preocupante y que Ford dice estar controlada de forma electrónica. Habría que revisar este dispositivo para mejorar la seguridad...
Aparte de sus prestaciones y de un consumo más moderado que en la anterior generación (7,2 l/100 km homologados, realmente difíciles de lograr), una de las cosas más curiosas del Ford Focus ST y que más me ha gustado es el sonido. El sistema denominado Sound Symposer varía la melodía que llega a los pasajeros a través de una válvula dispuesta en el tubo que conecta el escape con el habitáculo. A ritmo normal, en un viaje, el ruido que llega es mínimo. Pero en la medida que le pises al acelerador, el sonido se va incrementando y te crees en un coche de carreras. Sublime. ¡Enhorabuena Ford!
Otra de las virtudes de este Focus tan especial es su bastidor. Situado 30 mm más bajo que el de sus hermanos, esta versión familiar mantiene la suspensión trasera normal para garantizar la capacidad de carga de su maletero. Esto hace que no resulte especialmente incómodo al pasar por irregularidades, pero permite conseguir casi el mismo paso por curva que la versión con carrocería tipo berlina.
La tremenda agilidad del Ford Focus ST viene dada por un control vectorial de par (TVC), que aplica freno a la rueda interior a la curva, y por un control de subviraje en curva (CUSC) que ayuda a que la trazada sea lo más limpia posible. Además, su ESP de tres etapas permite disfrutar de las prestaciones del coche en función de tus habilidades y ganas. En la primera no se muestra demasiado intrusivo, en la segunda desconecta el control de tracción, y en la tercera... todo depende de ti. Otros elementos diseñados para ir rápido son la dirección, tan directa que no llega a las dos vueltas de volante, o una caja de cambios manual de seis velocidades rápida de accionar. En el habitáculo tendrás mucho diseño y calidad, pero prueba bien los asientos Recaro antes de comprarlo, no vaya a ser que luego no puedas salir... o ¿quizá es que no quieras salir?
Mediciones realizadas solo con BP Ultimate
Ford Focus ST Sportbreak 2.0 Ecoboost
- Motor
- 4L delantero transversal
- Cilindrada
- 1.999 cc
- Potencia
- 250 CV a 5.500 rpm
- Par motor
- 340 Nm a 2.000-4.500 rpm
- Transmisión
- Manual 6 velocidades
- Tracción
- Delantera
- Maletero
- 490 litros
- Aceleración 0-100 km
- 7,1 segundos
- Recup. 80-120 km/h
- 6,5 segundos
- Velocidad máxima
- 248 km/h
- Recup. 60-100 km/h
- 4,1 segundos
- Consumo
- 8,1 l/100 km
- Seguro a todo riesgo
- 945 euros
- Garantía
- 2 años
- Precio
- 32.700 euros






Carrocerías del Ford Focus
Precios y fichas técnicas del Ford Focus Turismo familiar
Precios y fichas técnicas del Ford Focus Turismo
Toda la información de Ford Focus
Modelos de Ford
Ford Focus 1.0 EcoBoost 125 CV: ¡todo al tres!
Ford Focus ST 2012: compacto, deportivo y ¿familiar?
Ford Focus 1.0 EcoBoost: miniatura bajo el capó
Ford Focus 1.6 Ecoboost: ¿gasolina mejor que diésel?
Ford Focus Sport, un plus de deportividad
Ford Focus Sportbreak 1.6 EcoBoost, familiar con chispa