Prueba

¡Exclusiva! Probamos el Opel Insignia II (2017)

Luis Meyer

22/12/2016 - 13:44

En esta prueba exclusiva hemos probado el Opel Insignia II (2017). Un buque insignia, con todas las letras. El ascenso imparable de Opel es un hecho. En los últimos dos años no para de dar en el clavo con el lanzamiento de sus nuevos modelos.

¡Exclusiva! Probamos el Opel Insignia II (2017). El Opel Insignia II (2017) se basa en una plataforma totalmente nueva. Y eso, según dice la marca, debería rebajar el peso del conjunto en 175 kilos. Algo sorprendente, porque la berlina alemana crece respecto al modelo anterior. Nos ponemos al volante y te lo contamos. 

La longitud crece en 5,5 centímetros hasta los 4,90 metros, la batalla en 9,2 hasta 2,83 metros. También las vías son más anchas: 1,1 centímetros más. Y es casi tres centímetros más bajo que antes. La línea del techo tiene un aire coupé, y la nueva parrilla, más baja, ya la vimos en el prototipo Monza de Opel. Desde luego, el nuevo Insignia gana, y mucho, en carácter. El maletero cubica de 490 a 1.450 litros, y habrá una versión familiar Sports Tourer. Entre los planes de la marca se incluye un Country Tourer con ciertas capacidades offroad. Opel asegura que la capacidad del maletero será enorme, y que elimina la gruesa y molesta boca de carga del modelo actual. El familiar se lanzará poco después de la puesta de largo de la berlina, que llegará al mercado en marzo de 2017.

La primera generación tiene varios puntos débiles. Es demasiado pesado, su interior no es muy aprovechable y el manejo de los elementos de control se pasa de complicado. No solo lo hemos dicho en AUTOBILD, la propia Opel lo reconoce, y lo ha tenido en cuenta para este nuevo modelo. Y se nota: nada más subirnos, solo con la postura al volante, Opel ha hecho los deberes. Me siento tres centímetros más bajo que antes, y los asientos opcionales AGR siguen siendo una maravilla de ergonomía y agarre lateral. Tienen función de masaje, de calefacción y ventilación.

Aquí tienes al nuevo Opel Ingnia en movimiento: 

Lo que no ha aumentado todo lo que esperábamos, dado el incremento de tamaño de la carrocería, es el espacio. Pero las plazas traseras son ahora mucho más cómodas, y opcionalmente pueden llevar asientos calefactados. Los acabados suben muchos enteros con más superficies mullidas y materiales de calidad, tanto que puede rivalizar con sus rivales 'premium' alemanes. El cockpit cuenta con una gran pantalla y nos recuerda inevitablemente al del Astra.

Bajo el capó de este modelo de preserie que hemos tenido la oportunidad de probar me espera un nuevo 1,5 litros gasolina con turbo y 165 CV. También estrena un cambio manual de seis velocidades. A los pocos metros, ya me queda claro que en Opel han hecho un gran trabajo. El motor empuja ya desde bajas vueltas, y es bastante silencioso. También me ha gustado el cambio, con recorridos cortos y un guiado preciso. El chasis es muy equilibrado: el tarado es firme, y al mismo tiempo filtra bien las irregularidades.

Me ha gustado tanto, que me atrevo a decir que no es necesario montar el chasis adaptativo opcional que se ofrecerá en este modelo. Gracias a la rebaja de peso, pasa por las curvas con agilidad sin acusar las inercias, apoyado en una dirección más precisa que antes, y un pedal del freno con buen tacto. En combinación con la nueva tracción integral (con dos embragues de varillas en lugar de un diferencial) la electrónica reparte el par a las ruedas de forma individual. Definitivamente, en comportamiento, ha dado un gran salto respecto al modelo actual.

¿No puedes esperar a marzo? Si estás buscando una berlina, encuéntrala rápidamente en nuestro recomendador.

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