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Los accidentes más famosos: ¿conspiración o siniestro fatal?

Redacción Auto Bild

17/08/2017 - 13:19

La historia del automóvil no es sólo el recuerdo de modelos clásicos de gran valor sentimental y económico. Los accidentes también son parte de esta historia, especialmente si afectaron a personajes famosos y están envueltos en un aura de misterio.

Los accidentes más famosos, ¿conspiración o siniestro fatal? La historia del automóvil no solo está formada por los coches que de una forma u otra han acabado siendo significativos, también tiene capítulos negros que reflejan momentos difíciles en los que se llegó a movilizar a toda una nación. Hablamos de los accidentes de tráfico más trágicamente famosos, aquellos en los que se vieron envueltos personajes de fama mundial.

Cuando es una estrella del espectáculo la que se deja la vida en la carretera, la inesperada muerte por accidente de coche hace que esa persona que ya era famosa, de repente, se convierta en inmortal. Y en los casos históricos más conocidos, estos desafortunados accidentes de famosos crean leyendas que a veces acaban por desarrollar teorías conspiradoras.

En este reportaje te presentamos seis de estos siniestros famosos, contándote dónde se produjo el accidente, las causas que los provocaron, los vehículos involucrados y las diferentes teorías extraoficiales con los que se les suele asociar.

James Dean

El caso de James Dean sin duda es el accidente más famoso de la historia. Dean rodó tres películas y no sólo los cineastas saben sus títulos: “Rebelde sin causa”, “Al este del Edén” y “Gigante”. Como muchas cosas que tienen que ver con la carrera de James Dean hay ciertos detalles que no son verdad. Porque ha hecho algunos papeles secundarios. Y un anuncio publicitario en 1955, el año de su muerte.

La leyenda de James Dean continúa viva 60 años después

Por ello no cobró, se trataba de una acción benéfica: la Nacional Highway Comisión pedía más consideración a la hora de conducir. “Take it easy driving”, decía James Dean convincente a la cámara. Traducido significa algo así como: no te pases al volante. Y, “la vida que puedes salvar podría ser la mía.”

Dos semanas más tarde estaba muerto, James Dean falleció en un accidente tráfico. Porque iba demasiado rápido con su Porsche 550 Spyder, tal y como se dijo en su día. Porque los demás implicados en el accidente no le vieron, tal y como resultó de una reconstrucción de los hechos en los años noventa. Hay muchas cosas que hacen que se tomen en consideración las palabras de aquel anuncio de James Dean. Al menos en los últimos minutos de su vida, aquella tarde del 30 de septiembre de 1955, minutos antes de las seis cerca de un pueblo perdido llamado Cholame en el desierto californiano y que consiste básicamente de una oficina de correos y una estación de servicio.

Claro, Jimny también actuaba de otro modo, sobre todo desde que tenía el Spyder – lo llamaba “Little Bastard”. Antes tenía un MG TD y luego un Porsche 356 Speedster. Como lo que le gustaba hacer cuando no rodaba era participar en carreras en pistas de aeropuertos volviendo dos veces herido, le prohíben tomar parte en ellas mientras esta de rodaje. Por eso se recorría las calles de Hollywood Hills por la noche con su nuevo Porsche 550 Spyder. Una vez le acompaño la actriz Beverly Long que se bajó del coche pálida: “¡Que miedo pasé!” dijo después. “Fue como una excusión al cementerio”. Dean soñaba con la Carrera Panamericana pero se conformó con una carrera en la pista de un aeropuerto Salinas, California. Podía, ya que no estaba rodando ninguna película.

En un principio había pensado llevarse el Spyder en un remolque pero al final se lo pensó mejor. No podía pasarle gran cosa, llevaba a Rolf Wütherich (29), un mecánico de Porsche de Stuttgart que asistía a los VIPS de Hollywood. Wütherich no tenía miedo cuando Jimmy le pisaba.

El accidente ocurrió a las 17.45 horas justo donde se bifurcan los Highways 446 y 41. Donald Turnupseed, estudiante, cogía la salida con su Ford Coupé, pero no vio el Porsche porque le deslumbraba el sol. Dean tenía preferencia. “Tiene que vernos”, dice antes de que se produjera el choque. En ese momento, los dos coches iban más o menos igual de rápido, a unas 55 millas por hora, la velocidad máxima permitida.

James Dean muere de camino al hospital. Donald Turnupseed estaba herido leve y Rolf Wütherich pasó 18 meses hospitalizado. Su vida no iba a volver a ser igual nunca más: alcohol, deudas, depresiones, mala suerte en el amor y en el trabajo. El 20 de julio de 1981, Rolf Wütherich se montó en su Honda Civic. Después de una noche en los bolos falló una curva en Heilbronn, Alemania, se estampó contra el muro de una casa muriendo en el acto.

  • Nombre: James Byron Dean
  • Profesión: Actor
  • Edad: 24 años
  • Día del accidente: 30 de septiembre de 1955
  • Lugar del accidente: Cholame, California
  • Vehículo: Porsche 550 Spyder

Porfirio Rubirosa

“No me preocupo por ganar dinero, me preocupo por gastármelo.”  Esta es una de esas típicas frases de Rubirosa que dieron la vuelta al mundo en los años cincuenta. Sobre todo porque el dinero que se gastaba no era suyo, sino el capital de sus ricas esposas entre ellas Doris Duke, la multimillonaria propietaria de la marca de cigarrillos Camel. Su matrimonio duró siete meses. Y de Barbara Hutton, heredera de Woolworth (“No podía soportar que siempre fuera a 300 km/h”, duración de su matrimonio: 72 días). Este hijo de un general de la República Dominicana es un parásito, un caradura indultado, pero así no le podían llamar los periodistas. Por eso a finales de los cuarenta era el primer Playboy del que se escribe oficialmente. Sobre todo se relatan sus múltiples aventuras extramatrimoniales que llegaron a sumar la friolera de 235 (entre otras tuvo un lío con Jayne Mansfield, Zsa Zsa Gabor y Evita Peron). Después lo convirtieron en “Rey de los Playboys” y justo antes de morir en “Playboy entrado en años”. Y eso que a mediados de los sesenta parecía haberse tranquilizado. “Rubi”, que es como lo llamaban sus amigos, llevaba nueve años casado con Odile Rodin, 28 años más joven y sin medios. Ya se había creado la fama de monógamo y había dejado el polo, los aviones y las carreras de coches. Todo, menos el alcohol.

“Rubi se había bebido siete güisqui entre un baile y otro”, le contó su mujer el 6 de julio de 1965 a la policía que buscaba la razón por la que el Ferrari 250 GT Spider plateado de Rubirosa se había roto en dos contra un árbol en la Bois de Boulogne de Paris. Rubirosa aún estaba con vida cuando llegó la policía, pero ya no era capaz de relatar el accidente. Murió en la ambulancia de camino al hospital, se había roto la columna vertebral.

El matrimonio Rubirosa había pasado la noche en el bar “New Jimmys”, él siguió sólo y amaneciendo quería volver a casa. Nunca se ha podido explicar lo que ocurrió a las 8.10 horas en la Allée de la Reine Marguerite. Lo que está claro es que iba demasiado rápido, pero ese no pudo haber sido el problema cuando la calzada era recta, estaba seca y medía diez metros de ancho. Antes de que el Ferrari 250 GT Spider de Rubirosa chocara contra el árbol había rozado un BMW 1800 y a un ciclista, al que no le pasó nada. Lo más seguro es que Rubirosa hubiera perdido el control porque una de las ruedas delanteras había reventado. Pero a lo mejor también había tocado al BMW y roto así el neumático delantero. En realidad da totalmente igual, el hecho es que la teoría del suicidio fue lo que más vendió en aquellos días. Pegaba perfectamente con la famosa frase de Rubirosa de: “El día que no tenga dinero, me mato. Necesito dinero para vivir como yo quiero. Mi abuelo se pegó un tiro en la cabeza. Lo mismo voy a hacer yo.”

  • Nombre: Porfirio Rubirosa
  • Profesión: Playboy
  • Edad: 55 años
  • Día del accidente: 6 de julio de 1965
  • Lugar del accidente: Paris, Bois de Boulogne
  • Vehículo: Ferrari 250 GT Spider

Lady Di

El de Lady Di es otro de los accidentes de tráfico más tristemente famosos. Fue el príncipe Carlos quien dio la orden y el Servicio Secreto MI-6 lo llevó a cabo, eso es lo que piensa Mohamed Al Fayet. El millonario nombra hasta al conductor del Fiat Uno que debía estar en el túnel de Alma. Su coche era de color Bianco Corfu, las huellas de pintura blanca en la rueda derecha del Mercedes Clase S, al que sacó intencionadamente de la calzada. Dice Mohamed Al Fayet maldiciendo además el “fucking establishment” de Inglaterra.

Al Fayed perdió a su hijo en el accidente. Inglaterra, a una princesa. Su teoría conspiratoria sobre el accidente de tráfico es sólo una de las que giran alrededor de la muerte de Diana y su -por entonces- novio, Dodi Al Fayed. Ellos quizá sean las víctimas del accidente de coche más famoso de los últimos tiempos.

Los cronistas de entonces investigaron hasta los cierres de los cinturones de seguridad de la segunda fila del Mercedes siniestrado. ¿Se habían saboteado tal y como afirma uno de los investigadores del caso? No importa demasiado, porque ni Diana ni Dodi los llevaban abrochados cuando el conductor del coche, Henri Paul, les llevaba aquel 31 de agosto de 1997 a las 0.40 horas por el túnel de Alma de París. ¡Qué ironía! Iban sentados en una de las berlinas de lujo más seguras del momento, un Mercedes que tenía fama de ser como un tanque y ellos no llevaban el cinturón de seguridad abrochado. Confiaron en un conductor al que ni siquiera conocían y que resultó haberse puesto al volante ¡con una tasa de alcohol en sangre de 1,75! Además, había consumido drogas durante aquella noche y su velocidad rondaba los 200 km/h por el túnel.

Además, hay muchos indicios de que Henri Paul tenía un acuerdo con los fotógrafos que esperaban delante de las puertas del Hotel Ritz de París. Ello se puede deducir por los 10.000 francos en efectivo que llevaba en los bolsillos cuando arrancó el flamante Mercedes Clase S de color negro, con el que recorrió a toda prisa el centro de la ciudad.

Si el trato fue verdad, también sería algo irónico, porque los ‘paparazzi’ jamás le hubieran podido tomar las fotos a esa velocidad. Curiosamente, uno de los fotógrafos tenía por aquel entonces un Fiat Uno de color Bianco Corfu, tal y como descubrieron tiempo después los  propios detectives contratados por el millonario Al Fayed. En el mes de mayo de año 2000 ese mismo periodista se suicidó. La explicación oficial fue la siguiente: el reportero acabó con su propia vida ‘por motivos personales’.

  • Nombre: Lady Di
  • Profesión: Empleada de guardería
  • Edad: 36 años
  • Día del accidente: 31 de agosto de 1987
  • Lugar del accidente: Paris, Túnel de Alma
  • Vehiculo: Mercedes S 280

Jayne Mansfield

¿El secreto de su éxito? Sus medidas: 103/54/91. Pero en su vida hubo un número más, el 163, que supuestamente era el cociente intelectual de Jayne Mansfield, otra de las famosas fallecidas en accidentes de tráfico. Es posible que su vida haya sido una de las más astutas obras maestras de su tiempo: en los años cincuenta llenaba la gran pantalla como diosa de la voluptuosidad, en una época en la que se miraba con lupa lo que ‘se enseñaba’ y lo que no. La escultural rubia de Pennsylvania no llamaba la atención por sus gestos o su acierto al elegir los papeles, sino únicamente por su cuerpo y su talento para captar miradas y ser objeto de todo tipo de estridencias.

Recibía a los periodistas en su piscina en forma de corazón de su residencia de 43 habitaciones, se bañaba en champán, llevaba un albornoz de nutria salvaje y, ante los soldados americanos, se presentaba en ‘top-less’. A su lado, su rival, Marilyn Monroe, parecía la diosa de la timidez y el recogimiento. Unas décadas más tarde Jayne Mansfield ya jugaba en la liga de los más rebeldes. Por aquel entonces entonaba frases en Hollywood como “quiero morir joven y que sea rápido.”

Pero tuvo tiempo de dedicarse a la moda, rodar películas en los sesenta tan malas como “Amor primitivo”  y pasearse por todo tipo de bares nocturnos sin importarle el qué dirán. A los treinta y tantos, ya tenía cinco hijos e iba por el tercer marido. Los últimos años de la rubia más rubia fueron un guión poco más que lamentable. La tarde noche del 29 de junio de 1967 actuaba en Biloxi, una pequeña ciudad en el estado americano de Mississippi. Pero no se quería quedar a pasar la noche y, por eso, el dueño del local le puso a su disposición un Buick Electra de 1966 con un conductor de unos 20 años que debía llevarla a Nueva Orleans. Mansfield iba delante junto a su tercer marido, Sam Brody. Tres de sus hijos se subieron en la fila trasera. Al día siguiente los periódicos publicaron grandes y escabrosos titulares. “Desafortunado viaje nocturno con dos hombres. Sus hijos presenciaron su muerte”.

Nunca antes había conseguido ser tan protagonista. El accidente se pudo reconstruir sin problemas gracias a las investigaciones posteriores: Ronnie Harrison, su conductor, frenó tarde cuando en una curva apareció delante un camión que iba demasiado despacio en el mismo sentido de la marcha. Con el impacto, el techo del coche se arrancó de cuajo. Mansfield y sus dos acompañantes murieron en el acto, mientras que sus hijos resultaron heridos leves y fueron atendidos en el hospital.

Años después, da la impresión de que una vida como la suya no había merecido nunca respeto alguno. Semanas después de su trágico fallecimiento, se dijo sin ningún tipo de pudor que el camión implicado en el accidente le arrancó la cabeza, algo que trascendió en el tiempo y aún  hoy puede leerse en internet. Pero parece que eso no es del todo cierto, porque no está clara la ubicación de las pelucas que se encontraron en el lugar: sólo se rescató una y estaba en el interior del maletero del automóvil en el que viajaba la actriz.

  • Nombre: Jayne Mansfield
  • Profesión: Actriz
  • Edad: 34 años
  • Día del accidente: 29 de junio de 1967
  • Lugar del accidente: Highway 90/New Orleans
  • Vehículo: Buick Electra 225

Albert Camus

El coche que aquel día de invierno de 1960 circulaba a toda velocidad por la famosa N5 al sureste de París no era un modelo convencional. En aquella época, sólo los más afamados actores y empresarios, políticos y pilotos llevaban un Facel Vega. Entre 1954 y 1964 se llegaron a fabricar 1.174 unidades de este deportivo francés con motores V8 de Chrysler. Ringo Starr se compró uno, igual que la diva Ava Gardner, Stirling Moss, el Sha de Persia... Yves Montand e Ingrid Bergmann conducían un Facel en la película ‘No me digas adiós’ y James Coburn y Ronald Reagan en ‘The Killers’. A Facel se le considera el inventor de la consola central; los relojes recuerdan al cockpit de un avión. Muchos intelectuales franceses sucumbieron al encanto de esta estilosa marca.

facel vega kh500

Y así, Albert Camus, escritor, filósofo y Premio Nobel, estaba sentado aquel 4 de enero de 1960 en un Facel Vega camino de Lourmarin en París. Al volante, Michel Gallimard, sobrino del editor de Camus; atrás, Madame Gallimard y su hija Anni. El deportivo iba a 130 km/h hacia París. El fatal desenlace sucedió entre las localidades de La Chapelle y Champigny. Reventó la rueda trasera izquierda y el coche se estampó contra uno de los muchos árboles del borde de la carretera. Albert Camus murió en el acto. Fue el primer famoso en morir en los años sesenta. Los Gallimards fueron llevados al hospital más cercano, algunos malheridos.

  • Nombre: Albert Camus
  • Profesión: Filósofo/escritor
  • Edad: 46 años
  • Día del accidente: 4 de enero de 1960
  • Lugar del accidente: La Chapelle/Francia
  • Vehículo: Facel Vega HK 500

Grace Kelly

Fueron los frenos los que fallaron. Así es al menos como explicó la policía el accidente el 13 de septiembre de 1982. Y como sonaba tan absurdo, aún hoy, en la era de Internet, se pueden leer todo tipo de teorías conspiratorias sobre este famoso siniestro. Son demasiado miserables para ser verdad. Gracia de Mónaco (Grace Kelly, en su época de actriz) no compartía con su marido, el príncipe Rainiero, su pasión por los coches. A ella le gustaba que la llevaran. Como excepción, se puso al volante de su Rover de diez años de edad aquel fatídico 13 de septiembre de 1982: estaba de camino de vuelta de su residencia veraniega de Roc Angel por las montañas de Mónaco hacia Montecarlo para llevar a su hija Estefanía, de 17 años. A las 09.31 se pusieron en marcha por las serpenteantes curvas de La Turbie, en la carretera departamental 37. Cuando se paró bruscamente el reloj electrónico en el salpicadero del Rover eran las 09.54 h.

Justo pasada La Turbie, unos testigos vieron cómo el coche perdía el control, empezaba a hacer eses y rozaba una roca en el borde de la carretera. Un camionero que iba detrás del Rover no vio en ningún momento iluminarse las luces de los frenos. Pitó desesperadamente, pero el Rover aceleraba cada vez más. Y no fue hacia la derecha de la curva, sino que siguió recto rozando un pino, dio vueltas de campana y se paró 38 metros más abajo. Acto seguido, el Rover se incendió. Gracia Patricia de Mónaco murió en la mañana del día siguiente. Su hija (hay quien dice que era la que conducía) sobrevivió a la tragedia.

  • Nombre: Gracia Patricia de Mónaco
  • Profesión: Princesa        
  • Edad: 52 años
  • Día del accidente: 13 de septiembre de 1982
  • Lugar del accidente: La Turbie
  • Vehiculo: Rover 3500 V8 Automático

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