Global NCAP, la estrategia para democratizar la seguridad

Global NCAP, la estrategia para democratizar la seguridad

29/05/2017 - 15:58

Democratizar la seguridad no es otra cosa que mejorar la dotación de los coches nuevos que se venden en los países con ingresos medios. Este es otro de los objetivos que contempla Continental con su ambicioso plan VisionZero porque por muchos coches nuevos que se vendan si no son seguros estarán dejando un legado de riesgo de muerte que perdurará durante muchos años.

Prevenir es mejor que curar podría ser una buena interpretación del objetivo que persigue la idea de democratización de la seguridad que defiende Continental.

El nombre técnico de este proyecto que se engloba dentro del ambicioso programa VisionZero de Continental es Global NCAPs y tiene como meta crear un estrategia de coches más seguros para 2020. Pero no se trata de que los vehículos de nueva fabricación salgan dotados de los más avanzados sistemas de seguridad dentro de tres años; sino que los que ya se están fabricando vayan lo suficientemente equipados como para que dentro de unos años cuando pasen al mercado de segunda mano sigan siendo coches seguros.

"Cuanto antes se requiera que todos los modelos de vehículos nuevos cumplan con los estándares de seguridad aceptables, más rápida será la mejora general en la seguridad de los automóviles de pasajeros en todo el mundo", explican desde Continental.

Los coches nuevos de hoy, serán los usados de mañana

En su idea de democratizar la seguridad, en Continental se muestra especialmente preocupados por aquellos países en los que las ventas de coches nuevos de gama media-baja están creciendo con gran rapidez. Afirman que estos vehículos dejarán "un legado preocupante durante décadas de riesgo de muertes evitables, ya que un coche subestándar de hoy continuará en uso como vehículo de segunda mano durante muchos años, posiblemente en más de un país".

Las pruebas europeas de choque son un buen ejemplo.

La Unión Europea introdujo originalmente sus pruebas de impacto frontal y lateral en 1998. En un primer momento, estos test eran obligatorios sólo para los nuevos modelos, pero terminó por aplicarse finalmente a todos los automóviles que salían de fábrica a partir de 2003.

Desde 1998, por lo tanto, se consiguió que millones de automóviles más seguros salieran a la carretera.

Hoy en día, la inmensa mayoría de los turismos que circulan por las carreteras europeas pueden superar estas pruebas de impacto frontal y lateral. El resultado ha sido una reducción del 55% en las muertes de ocupantes de automóviles de la UE.

Otro ejemplo: los airbags y el ESP

En EEUU, los airbags delanteros se pusieron a disposición de los consumidores por primera vez en 1984 y para el año 2000 la mayoría de los vehículos tenían que tener airbags frontales para proteger al conductor. Sin embargo, en el año 2010 todavía circulaban un 13% de vehículos sin bolsas de aire.

Algo similar sucede con el ESP, en funcionamiento desde 1990 pero ha requerido un cambio legislativo para su popularización.

En conclusión. Continental defiende que si los últimos avances en seguridad se aplicaran a todos los coches que salen de fábrica hoy, tendríamos coches de segunda mano mucho más seguros en el futuro y, de esta forma se conseguiría que a partir de 2020 y hasta 2030 se registrara una caída considerable del número de muertes en carretera.

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