La historia de los hermanos Wiesmann

27/12/2013 - 07:12

Érase una vez un joven ingeniero que soñaba con crear su propio coche. En su empeño, convenció a su hermano para que lo ayudara y juntos dieron forma a uno de los modelos más elegantes de cuantos se han visto en muchos años. Es la historia de los hermanos Wiesmann. ¿Quieres que te la cuente?

La historia de los hermanos Wiesmann se remonta a 1985, cuando el joven Friedhelm Wiesmann, ingeniero de profesión, visitó el Salón de Essen, en su Alemania natal. Asombrado por la cantidad de modelos de edición limitada que allí se exponían, decidió que, a partir de ese momento, lucharía para cumplir su sueño: fabricar su propio coche.

Embarcó en su empeño a su hermano Martin y juntos crearon una marca a la que pusieron por nombre su apellido: Wiesmann. Como logotipo eligieron el geco, una especie de salamandra que se adhiere a la pared. Ese sería uno de los baluartes de sus modelos: coches que se agarran al suelo.

Los hermanos Wiesmann tenían muy claro cómo debía ser su coche, un modelo clásico por fuera, pero equipado con los más modernos avances tecnológicos. Con esta premisa, en 1993, presentaron el primer Wiesmann, un descapotable de techo duro al que han seguido otros cuatro modelos.

A Friedhelm y Martin Wiesmann les gusta decir que los suyos son "coches fabricados para individualistas", porque sus modelos se cuidan y personalizan hasta el último detalle. Entre el catálogo de opciones, el cliente puede elegir, por ejemplo, entre nada menos que 400 tipos de pieles para la tapicería.

Mención aparte merecen los neumáticos. Al ser el único punto de contacto del coche con el asfalto, necesitaban unas cubiertas que se agarrasen a la carretera como el geco que les sirve de imagen lo hace a las paredes. Por eso, hace tiempo 'ficharon' a MICHELIN como un miembro más de su equipo, porque tal y como ellos mismos afirman "sus neumáticos son de la más alta calidad".

Más de Especial Michelin