Comparativa

Porsche 911 contra BMW 650i y Chevrolet Camaro

Versiones comparadas:

Emilio Salmoral

05/01/2012 - 17:01

El nuevo Porsche 911 se tendrá que ver las caras con deportivos de pura raza, como habitualmente. Pero en esta ocasión se tiene que enfrentar a modelos muy diferentes, pero incluso más potentes que él. Se trata del elegante Gran Turismo BMW 650i y el brutalmente económico Chevrolet Camaro.

La elección de esta comparativa no es sencilla: ¿Porsche 911 contra BMW 650i o Chevrolet Camaro? A lo largo de la historia, el Porsche 911 se ha llevado laureles de sobra. En realidad, con la última generacion no hay nada de lo que asombrarse. Todos sabíamos ya que el nuevo Porsche 911 iba a ser el mejor y el más rápido de todos los tiempos. Aunque su batalla ha crecido 10 centímetros y a pesar de que lleva más electrónica encima de lo que puedas imaginar, como por ejemplo la dirección servoeléctrica, el cambio automático de doble embrague de siete velocidades o el sistema Start-Stop. Para los grandes amantes de los deportivos, la séptima generación, llamada internamente 991, es sin duda el deportivo definitivo. 

Creo que ya nos hemos enterado todos de cómo se las gasta. Pero tengo que aclararte algo importante: en AUTOBILD.es no escribimos solo para gente que está cada dos por tres quemando neumáticos en un circuito, sino también para gente normal y corriente. Por esa razón, el modelo de Stuttgart no va a recibir ningún trato de favor que le defienda como icono de los deportivos, sino que se las va a tener que arreglar en una comparativa de las de toda la vida... Y no solo voy a valorar una buena manejabilidad o un comportamiento especialmente afinado, sino que cuentan también el confort, el espacio y el precio. Una comparativa, en definitiva, como Dios manda.

Para poner firme al flamante Porsche he buscado dos rivales que le van a dar caña al Carrera S de todas las formas posibles: el BMW 650i es un elegantísimo Gran Turismo que no cuesta mucho menos que el 911, pero que, con sus 407 CV, tiene algo más de potencia. Y, por otro lado, el Chevrolet Camaro, que entrega 432 CV y se vende por solo 45.900 euros.

Sé lo que estás pensando y tienes razón. El BMW 650i es un coupé con mucha potencia, pero no es un deportivo. El Camaro, en cambio, es un coche de puro músculo, un diamante en bruto sin pulir, que ofrece mucha potencia, pero no se las termina de apañar bien en zonas de curvas (o eso pensaba yo)... Pero después de esta comparativa me ha hecho recapacitar y plantearme las cosas de otra manera. No te pierdas ni un detalle, porque hay muchas sorpresas.

Chevrolet Camaro Coupé


El Chevrolet Camaro Coupé es un modelo diferente. Eso de que no sea un utilitario comprimido o un monovolumen procedente de Corea, como otros modelos de Chevrolet, le sienta de maravilla. Me demuestra además que, entre los serios hombres de negocios que se pasean por la central de GM en Detroit, hay más de uno que lleva gasolina en las venas. Hasta 432 CV, un cambio manual de seis velocidades y ni rastro de botones que modifican la respuesta de la suspensión o la dirección. Su ronco ronroneo me invita a meter primera, soltar el embrague y acelerar a tope. ¡Y no veas como lo hace! Con el ESP desconectado, el Camaro enlaza las curvas como si nada, ruge en las rectas y frena sin problemas. Con la tercera metida, y prácticamente también en punto muerto, hace unos derrapes de cine. Es un auténtico 'caballo salvaje', un coche para amar de otra manera. Un tanto tosco, eso sí. Pero, precisamente por eso, una nota de color en unos tiempos demasiado políticamente correctos. Y eso no quiere decir que no sea un modelo muy recomendable. A la hora de recontar los puntos, al 'Chevy' no le va nada mal. Su económico precio de 45.900 euros le ayuda muchísimo. Es un chollo, sobre todo, si tienes en cuenta los precios estratosféricos de los demás.

Porsche 911 Carrera S


El nuevo Porsche 911 Carrera S hace acto de presencia no con el nuevo cambio manual de siete velocidades, sino con el famoso PDK de doble embrague que ya usaba el modelo anterior. El propulsor bóxer de 3,8 litros tira con ganas. A partir de las 5.000 vueltas es pura potencia y desde las 6.500 ruge como un motor de carreras. De las levas puedes olvidarte perfectamente, el PDK cambia de marcha con mucha eficiencia. La nueva dirección servoeléctrica, que los fans del 911 esperaban con cierto escepticismo, no está nada mal, pero es peor que antes. Es directa, va al grano y transmite bien lo que pasa bajo las ruedas, aunque es un poco más suave de la cuenta. No es que el 911 se haya vuelto más blando, pero sí que subvira un poco cuando giras con más fuerza de la cuenta. Ya no queda apenas rastro de esas temidas cruzadas que pegaba con los cambios de pesos. Ahora aceleras en la curva, mientras la zaga tira hacia afuera... con limpieza, control y rapidez. Es verdad lo que dicen: nunca fue tan fácil conducir rápido un 911.

BMW 650i Coupé


El BMW 650i de pruebas viene equipado de serie con el cambio automático de ocho velocidades tipo 'Shift by wire' (no hay una unión mecánica con el motor, sino que ésta se realiza mediante impulsos eléctricos) y el 'Adaptative Drive', que modifica la dureza de suspensión y dirección, así como la respuesta del cambio para que el comportamiento sea más suave o, al contrario, más deportivo. Lo he probado en todas las posiciones y lo que más se agradece es su confort, porque no termina de mostrarse decididamente efectivo.

Al rodar en la posición 'Sport', el motor V8 biturbo del 650i tira con una energía enorme y el cambio automático trabaja a toda velocidad, pero la verdad es que la experiencia resulta bastante fría y distante. Cuanto más lo pruebo, más claro lo tengo, porque las estabilizadores activas (3.343 euros) y el control de estabilidad le dejan tan poco margen al BMW 650i en las curvas cerradas que la diversión queda en entredicho. Y si te pasas de la raya, un brusco subviraje te pondrá otra vez en tu sitio.

Pero como la vida es otra cosa más allá del circuito, decido poner las experiencias de conducción en un punto más objetivo. Y, para mi sorpresa, es ahí donde el BMW saca pecho. En carretera abierta se muestra mucho más equilibrado. No parece un coche de casi dos toneladas y sus 4,9 metros de longitud se mueven con gran soltura en curvas rápidas. También se agradece su amplia batalla (2.855 mm), que le aporta una gran estabilidad cuando ruedas a gran velocidad y mejora la habitabilidad interior. Un apartado en el que se impone claramente.

Al final el Serie 6 se lleva el primer puesto por su tremenda regularidad: aunque es el coche menos espectacular, también es el más compensado.

Conclusión:

El nuevo Porsche 911 Carrera S no gana esta comparativa, pero está claro que quien se compra un 911 no busca el máximo confort ni un maletero brutal. El BMW 650i se lleva más puntos en estos apartados, eso lo convierte en un buen coupé para viajar, pero no en el mejor deportivo. Frente a unos rivales de esta talla, no se puede decir que el Chevrolet Camaro Coupé sea el perdedor. Tanta diversión al volante por menos de 46.000 euros no la ofrece nadie hoy en día.

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