Comparativa

Un duelo de locos: Brabus Rocket vs Smart Brabus

Versiones comparadas:

Luis Meyer

14/08/2016 - 08:00

900 CV frente a 109. Cinco metros frente a menos de tres. 400.000 euros de diferencia. ¿Qué tienen en común estos dos coches? Muy fácil: que los dos son de Brabus. En este duelo de locos del Brabus Rocket vs Smart Brabus demostramos que el preparador es capaz de creaciones fascinantes, sean del tamaño que sean.

1977 es una fecha en la que pasaron muchas cosas, pero nosotros nos centramos en una: empezó a andar una firma bajo el nombre Brabus, centrada en los coches con la estrella en el capó. 25 años más tarde se dio una joint venture: Brabus fabricaría los Smart más potentes y caros. Y esta cooperación ha alumbrado ahora a un nuevo bebé. Lo enfrentamos contra el modelo más bestia del preparador. Un duelo de locos: Brabus Rocket vs Smart Brabus.

Aquí tienes el vídeo de este duelo:

¿Puede un coche tan pequeño ser deportivo? Brabus demuestra que sí, con su Smart de 109 CV, y por tanto el más potente de la historia de esta marca. Esa es la buena noticia. La mala: es el Brabus menos potente que existe ahora en el mercado. El más potente lo tenemos aquí al lado: el Brabus Rocket 900, esto es, 900 CV sobre la base de un Clase S 65 AMG. 791 CV separan a estos dos modelos, y también unos 400.000 euros. La pregunta es: ¿Cuánto de Brabus se esconde en el pequeño Smart? 

Al principio, Brabus instalaba kit de carrocerías, digamos, con diseños poco habituales que  sembraban dudas en una parte de la clientela. Pero hoy la firma se ha labrado su propia identidad y, por tanto, su propia marca. Pero hay cosas que se mantienen: da prioridad al color negro, sus coches siguen siendo muy anchos y, sobre todo, potentes. Por ejemplo este Mercedes S 65 AMG con motor V12 de doble turbo, un clásica y oligárquica berlina: de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos, y en seis segundos después ya va a 200. Y no para hasta los 350 km/h.Por suerte, los frenos tienen asistencia electrónica. 

Una vez dentro, uno se da cuenta de que aquí hay todo lo que Brabus es capaz de ofrecer. Ya desde el arranque, este Mercedes se siente como un cohete. 

900 CV, 1.200 Nm... Da igual en qué zona del cuentavueltas lo lleves o cuál sea la velocidad. En cuando rozo el acelerador, siento cómo me incrusto contra el respaldo. Sale literalmente disparado. Esto lo hacen superdeportivos de Ferrari o Lamborghini de una forma mucho más aparatosa. En este Brabus, reina siempre la absoluta tranquilidad. El motor mantiene controlado su sonido, las suspensiones filtran con sorprendente suavidad, y tú todo lo que tienes que hacer es circular a velocidades de infarto, casi sin darte cuenta. 

¿Y qué pasa con el Smart? Ópticamente sabe cómo llamar la atención: amarillo chillón, llantas con un diseño similar al de su hermano, y un nuevo espoiler frontal que le da un plus de poderío. También las prestaciones enfilan al Smart, levemente, en la dirección de un coche deportivo. Gracias a sus 170 Nm de par, este cabrio necesita menos de 10 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. El sonido no es espectacular, pero con la capota abierta transmite un poco de pasión. El Smart, en su última evolución, se ha vuelto más coche, y en este Brabus tiene 10 centímetros más de anchura ayudan a que en curvas no se desmadre y gire exactamente por donde quiere el conductor. 

Brabus

Las suspensiones endurecidas por Brabus mejorar en comportamiento, y de este modo vuelve al pequeño Smart más ágil y a la vez más aplomado. 

Es realmente sorprendente lo que Brabus ha hecho con este pequeño. 109 CV para un coche de este tamaño dan para mucho. Solo le pongo la pega de que este cambio de doble embrague debería tardar menos en subirlo de vueltas. Y es que cuanto la aguja está en la zona alta, se siente mucho el empuje y es una sensación auténticamente Brabus. 

Otra cosa que reconocemos del preparador es la abundancia de cuero y materiales nobles y los acabados refinados, algo que no encuentras en otros modelos de este segmento. 

Con todo, la diversión de que ofrece el Smart es corta: y no nos referimos a sus 2,70 metros de longitud, sino a que tiene la velocidad limitada a 160 km/h. Eso es algo que no gustará a los alemanes, acostumbrados a sus autovías sin límite de velocidad. Una velocidad que su rival, el Rocket, logra prácticamente desde nada más salir del ralentí. 

Smart

¿No tienen, por tanto, nada en común? Claro que sí: en ambos casos, partiendo de bases muy distintas, Brabus ha creado deportivos soberbios. Con materiales refinados en el interior, potencia y mucha eficacia en carretera. 

Dos Brabus y al mismo tiempo dos mundos muy diferentes. Por un lado el Clase S con 900 CV y un precio que supera lo 400.000 euros. Un coche que apasionará a los más millonarios, porque es realmente refinado y al mismo tiempo divertido de conducir. 

Por suerte, no hace falta tener tanto dinero para conducir un Brabus. Y es que, tras esta primera prueba, hemos constatado que este Smart es un auténtico Brabus. Mucha potencia para su segmento, un interior refinado y, dentro de sus posibilidades, ofrece mucha diversión al volante. 

Por desgracia, en algunos casos es una diversión muy cara. El Rocket, con sus 434.000 euros de precio, solo está al alcance de muy pocos. Y los apenas 20.000 euros del Smart Brabus son solo en parte verdad: si añades esta pintura, su techo cabrio y otras opciones, suben el precio de nuestra unidad de pruebas hasta la frontera de los 35.000 euros. Pero a cambio, eso sí, recibes, con todas las garantías, un Brabus con todas las letras.  

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