Comparativa

Comparativa utilitarios con turbo: Ford Fiesta 'vs' VW Polo

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Raúl Salinas

16/08/2015 - 08:00

Los utilitarios con motores sobrealimentados se han puesto de moda en los últimos años. Su rendimiento, gracias a esa dosis extra de par, junto con unos consumos más que aceptables, se han convertido en una alternativa al diésel. Hoy enfrentamos al Ford Fiesta con el nuevo Volkswagen Polo, dos pequeños que nos convencen una vez más que no hace falta acudir al diésel para ahorrar.

En esta comparativa de utilitarios con turbo, como el Ford Fiesta Ecoboost y el Volkswagen Polo TSI, vamos a demostrar que la palabra turbo ya no es sinónimo de prestaciones y sí de eficiencia. En los años ochenta cualquier cosa que llevara escrita la palabra 'Turbo' era sinónimo de alto rendimiento y deportividad. Seguro que te acuerdas de coches como el Renault 5 GT Turbo o el Fiat Uno Turbo. Dos utilitarios que ponían el segmento patas arriba gracias a las prestaciones de sus pequeños motores de 1,4 litros con unos 120 CV. Eran motores con un rendimiento muy brusco, ya que hasta que el turbocompresor no empezaba a empujar con fuerza, el funcionamiento era muy descafeinado. Poco a poco, el turbo cayó en desuso, dejó paso a las culatas multiválvulas y quedó casi relegado al Porsche 911 Turbo y el batallón de mecánicas diésel con las siglas TDI, DTi o JTD que llegaron en los noventa.

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Hoy tengo que volver a analizar dos utilitarios con motores turbo, pero que ya no quieren ser las versiones de alto rendimiento de sus respectivas gamas. En estos modelos, la sobrealimentación se utiliza para disminuir la cilindrada y obtener una generosa dosis de par motor a bajas revoluciones que ayude a conseguir un consumo medio ajustado. 

Porque, sin conseguir cifras récord, tanto el Ford Fiesta 1.0 EcoBoost (5,5 l/100 km) como el Volkswagen Polo 1.2 TSI (5,7 l/100 km) son importantes alternativas a las mecánicas diésel. Por ejemplo, en el Ford tendrás que hacer unos 105.000 kilómetros para compensar el desembolso extra (unos 1.100 euros) y en el caso del VW te tocará recorrer 109.000 km para compensar los 1.640 euros más que cuesta el 1.4 TDI de 90 CV. Ni que decir tiene que si sueles hacer menos de 10.000 km anuales, te recomiendo que adquieras un utilitario alimentado por gasolina.

Aunque los dos coches que analizo en esta ocasión recurren al turbocompresor, es cierto que lo hacen de forma algo diferente. Llama mucho la atención la mecánica Ecoboost del Ford. Se trata de un bloque de tres cilindros, que puede llegar a ofrecer hasta 125 CV dentro de la gama Fiesta (es la unidad que hemos utilizado para la sesión de fotos). No obstante, nosotros hemos analizado y medido la versión de 100 CV que ofrece una relación precio/prestaciones muy interesante. Este motor tiene solo 999 centímetros cúbicos y tiene un carácter temperamental. ¡Le encanta subir de vueltas! Además, a pesar de tener menos cilindrada que su rival, se desmarca con mejor par máximo: 170 Nm frente a 160.

Los ingenieros de Volkswagen han recurrido a una solución más tradicional en el Polo. El motor 1.2 TSI es un cuatro cilindros con un funcionamiento más progresivo y suave que le ha ayudado a ofrecer unas prestaciones ligeramente superiores a las de su rival, sobre todo a la hora de acelerar.

Te gustará conducir el Fiesta

Si te gusta sentir lo que sucede en el asfalto y cuando circulas por una carretera de montaña nunca te fijas en paisaje, debo decirte que tu vehículo es el Ford Fiesta. Este coche es, junto con el Seat Ibiza, el único utilitario que ofrece una puesta a punto tan ágil. ¿Su secreto? Una dirección con un tacto perfecto que te ayuda a meter la parte delantera de la carrocería en cada giro. Además, el tarado de la suspensión ayuda a realizarlo con suma facilidad y sin que los ocupantes vean mermado su nivel de confort. Por otro lado, me ha llamado la atención lo bien insonorizado que está este motor tricilíndrico, ya que, como bien sabes, siempre suelen vibrar y tener una rumorosidad más elevada que las mecánicas con cuatro pistones. ¡Muy buen trabajo!

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El Volkswagen Polo es mucho más discreto en este apartado. No es capaz de ofrecer ni la precisión ni el dinamismo de su rival, lo que tampoco quiere decir que tenga un mal comportamiento. Sencillamente, es un coche mucho más soso y aburrido de conducir. Pero también ofrece más espacio interior y mayor habitabilidad en las plazas traseras. Son solo unos cuatro centímetros más de hueco para las piernas y uno extra para la cabeza, pero estoy seguro de que los pasajeros lo agradecerán si decides hacer un viaje. Eso sí, los centímetros que Volkswagen le da al habitáculo se los quita al maletero. El coche alemán tiene una capacidad de 280 litros frente a los 290 del americano. Ni abatiendo los respaldos de los asientos traseros alcanza a su rival: 952 contra 974.

Donde sí se nota que el Volkswagen Polo es superior al Ford Fiesta es en los acabados del interior. Volkswagen siempre ha estado un punto por encima de su competencia y, de nuevo, se cumple esta norma. Este utilitario utiliza unos plásticos de mayor calidad, con mejor tacto y las juntas de unión de las piezas del salpicadero están mejor ajustadas. Pero esto no quiere decir que sea mejor en todo. Por ejemplo, prefiero los asientos del Ford ya que resultan más confortables. 

El Fiesta debe mejorar, sobre todo en la puesta en escena de su sistema multimedia. Se controla a través de una cantidad ingente de pequeños botones situados en la consola central: son complicados de manejar y no resultan nada intuitivos. ¿Para cuándo el SYNC 2 del Ford Focus? Le vendría fenomenal.

En nuestro comparador de seguros hemos calculado lo que costaría asegurar un Volkswagen Polo 1.2 TSI. Para calcular el precio, tomamos como referencia un hombre de 40 años, con 10 de antigüedad de carné y sin siniestros, que vive en Madrid, utiliza el coche a diario, aparca en un garaje colectivo y recorre hasta 20.000 kilómetros al año. Con estos datos, el seguro a todo riesgo más recomendable por su calidad-precio lo ofrece Mapfre, por 404 euros.

Este coste podría ser menor si optas  por una póliza a todo riesgo con franquicia. En este caso, la más barata sería la de Direct Seguros. Cuesta 236 euros con franquicia de 160 euros.

El Polo se lleva la victoria a casa

El Volkswagen Polo ha ido sumando puntos y, al final, consigue el triunfo gracias a su cuidada calidad de fabricación (por cierto, se hace en Navarra) y a su interesante relación equipamiento/precio. El Polo lleva, por ejemplo, aire acondicionado. Opción que tendrás que pagar en el Ford Fiesta.

Conclusión

Sí, reconozco que el Polo es un coche muy completo. Es más, hasta me hice un viaje de más de 1.000 kilómetros y elegí el VW. Pero cuando me pongo a los mandos del Ford empiezo a sentir de otro modo la conducción: todo es más directo, tengo más sensaciones y, sin duda, me gusta mucho más que lo que me encuentro el coche alemán. El Fiesta ha perdido esta comparativa, pero yo tengo claro que me lo llevaría a mi garaje. Si tu todavía no lo tienes nada claro, visita nuestro recomendador de compra.

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