Comparativa

Un cara a cara muy verde: Toyota Prius contra Hyundai Ioniq

Versiones comparadas:

Noelia López

19/11/2016 - 08:00

El Toyota Prius y el Hyundai Ioniq se enfrentan para ver cuál de los dos es el híbrido más eficiente. El color de su carrocería es rojo, pero su alma es ecológica por eso decimos que este es un cara a cara muy verde. Ambos son ahorradores y muy divertidos; el Prius es el híbrido por excelencia y el Ioniq un recién llegado dispuesto a destronar al 'viejo rey'. ¿Lo conseguirá?

El Toyota Prius es el híbrido por excelencia y el Hyundai Ioniq un recién llegado dispuesto a destronar al 'viejo rey'. En este cara a cara queremos descubrir cuál es el híbrido más eficiente del momento.

¡Cuánto tiempo ha pasado! Toyota lanzó su primer Prius en 1997. Desde entonces, es la referencia de los vehículos híbridos. Durante una eternidad, el resto de los fabricantes apenas apostó por esta tecnología. 

Ahora, tras 19 años y con más de 3,5 millones de Prius vendidos, cambia el panorama. La mayoría de las marcas tienen ya híbridos en sus gamas, pero muchas no dan la impresión de tomárselo tan en serio como Toyota. Ahora, por primera vez, al Prius le sale un rival digno. Hyundai presenta con su Ioniq un coche totalmente nuevo que se ve claramente orientado al concepto Prius.

Y surge la pregunta: ¿Cuál es mejor, el original o el recién llegado con ganas de triunfar? 

Toyota acaba de renovar su Prius y da la impresión de que lo han vitaminado en todos los aspectos. Atrás queda el anodino diseño de su carrocería. Ahora es llamativo y no deja a nadie indiferente.

Con una elevada línea de cintura, faros muy pequeños, aristas marcados, silueta afilada... El nuevo Toyota Prius ofrece realmente una estética muy futurista. Se nota que los diseñadores se lo han pasado muy bien trabajando en este modelo. Solo los pilotos traseros nos parecen una apuesta tan arriesgada como creativa. Puede gustar o no, pero no pasa desapercibido. Ya hay demasiados coches aburridos en el mercado, ¿no crees?

Pero al asombro no acaba en la carrocería. El original puesto de conducción del Toyota Prius dominado por una consola central con una pantalla de 4,2 pulgadas es de todo, menos aburrido. Además, tiene elementos arriesgados, como una pieza blanca de plástico que contrasta con el tono negro general. No conocemos muy bien a quién se le ocurrió esto ni qué se le pasaba por la cabeza: ¿Una nevera imaginaria? No lo sabremos nunca.

Hyundai renuncia por completo a estos experimentos. A diferencia de Toyota, en el Hyundai Ioniq los coreanos optan por una carrocería y un puesto de conducción más tradicionales y con formas menos llamativas. Desde fuera, es un coche que se ve ágil y moderno. La silueta lateral tiende a ofrecer el diseño de un coupé con un techo muy inclinado. Ambos coches tienen un coeficiente aerodinámico (Cx) excelente de 0,24.

Como decíamos, en su interior el Ioniq tampoco hace muchas concesiones al riesgo. Todo se ve sobrio y ordenado, con líneas limpias. 

En cuanto al espacio en las plazas delanteras, ambos están a la par: son relativamente amplios para tratarse de modelos compactos. En la segunda fila, el Toyota sí se pone por delante: ofrece claramente más espacio para las piernas y los adultos de gran talla van más cómodos. En el Hyundai, los que midan más de 1,80 deberán inclinar un poco la cabeza. También en maletero el Prius lleva la delantera, ya que cubica entre 501 y 1.633 litros. Mientras que el Ioniq ofrece de 443 a 1.505 litros. 

El sistema híbrido del Hyundai es el mismo que el del Kia Niro y se compone de un motor gasolina de 1,6 litros y 105 CV, complementado por otro eléctrico de 32 kW (44 CV) que se alimenta de una batería de ión-litio escondida bajo la banqueta trasera, cuya capacidad es de 1,56 kWh. La transmisión corre a cargo de un cambio de doble embrague y seis velocidades. La potencia conjunta resultante es de 141 CV. 

Mejoras en la mecánica de Toyota

En el Toyota trabajan un 1,8 litros gasolina de 98 CV y un motor eléctrico de 53 kW (72 CV). Una batería de níquel (también bajo el asiento trasero) con una capacidad de 1,31 kWh y una transmisión automática que funciona mediante un engranaje planetario con múltiples velocidades (no es un variador continuo). En total, la potencia es de 122 CV.

Este conjunto se ha mejorado y afinado en el nuevo Prius. Funciona de forma impecable y sin hacerse notar. Primero, la buena noticia: nunca antes un Prius circuló tan confortable, con tanto relax y empuje. Ahora el sistema híbrido reacciona con mayor rapidez y el Prius se siente más alegre.

Ahora llega la mala noticia: a pesar de todas estas mejoras, el efecto goma se sigue notando. Al pisar el acelerador, primero suben las revoluciones y, con cierto retraso, la velocidad. A velocidades medias (unos 80 km/h), el motor de gasolina pasa bastante desapercibido, pero en cuanto vas rápido por autovía se nota demasiado en el interior. Hay que decir que lo hemos probado por autopistas alemanas sin límite de velocidad y por debajo de 150 km/h es bastante silencioso. De modo que en España esto no debería ser un problema. 

Como el Toyota, el Hyundai arranca en modo eléctrico, su funcionamiento es suave y silencioso, aunque el motor de gasolina entra en acción con relativa rapidez. Hacer largos recorridos solo con el propulsor eléctrico es prácticamente imposible, debido a su pequeña batería. La verdadera diferencia con el Prius la marca con su cambio de doble embrague de seis velocidades. Tiene un funcionamiento más redondo con los motores de combustión y eléctrico y, sencillamente, reacciona con más rapidez y eficacia que la transmisión de engranaje planetario del Toyota. 

Por eso, el Hyundai da la sensación de circular más relajado. Además, como demuestran las prestaciones, es más rápido. También es más dinámico y aquí también ayuda el firme tarado de su chasis. Hyundai ha dado en el clavo, porque tiene reacciones más deportivas. Especialmente en su modo Sport. Para ser un coche híbrido, sorprende por su temperamento. También su dirección eléctrica es más comunicativa y no tiene el tacto algo artificial del Prius. La otra cara de la moneda es que resulta más seco por terrenos bacheados, especialmente al pasar por juntas de dilatación. 

En este terreno, el Toyota lo hace mejor. Sencillamente, filtra con suavidad estas irregularidades. Se nota, eso sí, más pesado que el Hyundai, aunque sobre el papel no lo sea. A diferencia del Ioniq, su modo Power no hace que te suba la adrenalina. Ni aun así es capaz de abandonar de su carácter relajado.

A favor del Prius habla su refinado sistema híbrido, que logra un consumo medio real bastante contenido: 4,7 l/100 km. El Ioniq, por su parte, también es muy eficiente, pero su cifra de gasto sube hasta los 5,2 litros, es decir, medio litro más. 

El Hyundai tiene un precio inicial muy ajustado. El acabado más básico (Klass) te costará 23.900 euros, aunque la unidad de pruebas que hemos analizado (Style) sube hasta los 29.900. El Prius solo tiene un precio: 32.750 euros y, lógicamente, está muy bien equipado de serie. Por otro lado, debes estar pendiente de las subvenciones y ventajas fiscales por tener un modelo híbrido. Tampoco puedes olvidar los descuentos que te harán en el concesionario.

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Noelia López

Redactora de AutoBild.es

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