Comparativa

Cara a cara: Citroën C-Elysée contra Seat Toledo

Versiones comparadas:

Rebeca Álvarez

20/02/2016 - 08:00

Justo cuando lo novedoso se convierte en costumbre, los sedán de toda la vida se postulan como una solución diferente y práctica. En este cara a cara entre el Citroën C-Elysée y el Seat Toledo escapamos de lo tradicional.

Como tú mismo te habrás dado cuenta lo normal hoy en día son los SUV y los cada vez más habituales nuevos modelos crossover. Pero con este cara a cara entre el Citroën C-Elysée y el Seat Toledo puede que cambies de opinión. Y es que no todo aquel que busca cambiar de coche tiene en mente este tipo de vehículos. No, los sedán son modelos prácticos, discretos y muy ruteros, que satisfacen las necesidades de muchos conductores a un muy buen precio.

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Para demostrar si este tipo de vehículos están pasados de moda o siguen contando con argumentos suficientes para agradar, voy a enfrentar al Seat Toledo, que recientemente se ha renovado tanto en lo estético, como en lo mecánico, contra uno de los modelos con mejor aceptación de esta categoría, el Citroën C-Elysée .

Los motores elegidos para la ocasión son turbodiésel en torno a 100 CV que, por mucha crisis de las emisiones que se haya generado, siguen siendo los más demandados (y lógicos) para el desempeño habitual de este tipo de coches, cuyo objetivo es más viajar por carretera que luchar día a día entre semáforos.

Este tipo de coches suelen ser tomados en cuenta por su ajustado precio y amplio maletero, aunque una de las pegas que muchos clientes les ponen es la falta de calidad. Precisamente por eso recientemente Seat ha actualizado el Toledo. Por fuera son pocas las novedades: intermitentes en los retrovisores, nuevos modelos de llantas, pilotos LED y faros Full LED (opcionales). Es cuando paso al interior cuando descubro novedades sustanciales. Para empezar, ahora tiene algo tan sencillo como elevalunas automáticos de un solo toque. Sí, hoy en día es algo habitual, pero antes no los tenía y, sobre todo, su rival en este cara a cara carece de ellos. También monta un nuevo volante (el mismo del León) y presenta novedades tecnológicas y multimedia. Con todo esto, la calidad percibida y la impresión de modernidad se refuerza.

Diferencias en el interior

La evolución del Seat se aprecia especialmente cuando paso al Citroën. Es un coche mucho más sencillo en su concepción. No diría que se le pueda catalogar de low cost, porque a mi juicio tiene un aspecto exterior muy logrado y una apariencia que no desentona con lo que se acostumbra a ver en otros modelos de la marca francesa, pero sí es cierto que está en un escalón inferior.

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Es un coche igualmente amplio en lo referido a habitabilidad, aunque ofrece algunos centímetros menos de espacio para la cabeza y las piernas en las plazas traseras. Y con el maletero ocurre algo similar, ya que cuenta con 505 litros, por los 550 del Toledo. El problema en este caso es que el Citroën es un sedán puro de cuatro puertas y el modelo español dispone de un práctico portón, así que resulta mucho más práctico y cómodo a la hora de meter el equipaje o al cargar bultos de grandes dimensiones. Y permite que añade un detalle que no se entiende: el maletero del C-Elysée no tiene pulsador de apertura y solo se abre desde el mando o al presionar un botón en la consola central.

Otro detalle mejorable es que los reposacabezas posteriores del francés son fijos y pequeños. Eso está bien para no limitar la visibilidad, pero quedan muy bajos y no aportan el mejor apoyo. Además, la plaza central ni siquiera lo monta...

Ya en marcha, las diferencias entre uno y otro siguen siendo evidentes. Pese a que con la puesta al día Seat no ha realizado ninguna modificación en el chasis, lo cierto es que el Toledo tiene una respuesta por encima de la media de este segmento y su comportamiento es bastante equilibrado, ya que se muestra estable cuando ruedas a gran velocidad en carretera y transmite rigidez y un guiado preciso en zonas de curvas. Por su parte, el Citroën es un coche que se oriente decididamente al confort. Eso no es malo, porque es más indicado para aquellos conductores que prefieren rodar como sobre una alfombra mágica sin notar ni un solo bache en sus riñones, por muchos que eso suponga más inercias y balanceos en las curvas. Algo que he podido comprobar sobradamente por las carreteras de la sierra madrileña.

¿Motores similares?

El Toledo monta el nuevo TDI de 115 CV (antes tenía 105 CV), que cumple con la normativa Euro 6, mientras que el Citroën también a actualizado su mecánica y monta la mecánica BlueHDi de 100 CV. La primera diferencia palpable es un nivel sonoro más elevado en el C-Elysée, que no resulta tan refinado como su oponente, pero lo importante es su respuesta, prestaciones y, sobre todo, su consumo.

En marcha no se aprecian grandes diferencias de empuje entre uno y otro. Y cuando coges un cronómetro te das cuenta de que esa impresión se ve refrendada. Sí, el Toledo es el primero en alcanzar los 100 km/h, pero en la prueba de aceleración de 0 a 400 metros la diferencia se reduce. En cambio, en lo referido al gasto medio, el C-Elysée es el que se coloca por delante, aunque con una ventaja de solo 0,2 l/100 km. Similares en su concepto, diferentes en su enfoque. ¿Con cuál te quedas tú?

Mi opinión

Los SUV molan y están de moda. Pero las modas no van contigo. Eres de esos que opina que no hay nada como un coche con su buen maletero, que gaste poco y que sea cómodo para viajar. Sin duda, eres el candidato perfecto para estos dos sedán. Te recomiendo el Citroën si buscas pleno confort, aunque el Seat le supera en dinamismo y calidad.

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