Comparativa

BMW X1 contra VW Tiguan, en busca del SUV más deportivo

Versiones comparadas:

Noelia López

11/03/2017 - 06:36

Enfrentamos al BMW X1 y el Volkswagen Tiguan con un claro objetivo: coronar al SUV más deportivo del momento. Con más de 230 CV de potencia, estos dos todocaminos vienen dispuestos a que disfrutes al volante.

Ponemos cara a cara al BMW X1 y el Volkswagen Tiguan para nombrar al SUV más deportivo.

¿Quién dijo que los diésel no despiertan pasiones? La unidad del Tiguan (con motor 2.0 TDI) que hemos analizado tenía un equipamiento tan generoso, que no faltan infinidad de ayudas como el control de carril, cambio automático, tracción integral o el paquete multimedia con navegador. Lo malo es que su precio sobrepasa con holgura los 47.000 euros.

El X1 xDrive 25d también cuenta con tracción a las cuatro ruedas y cambio automático, aunque en este caso no equipa el sistema multimedia más avanzado ni la colección de asistentes a la conducción de su rival. En los modelos de Múnich todo depende de cuánto quieras tirar de la costosa lista de opciones. A favor, de nuestra unidad de pruebas del X1 juega que cuesta unos 3.000 euros menos que su oponente.

Al volante del BMW X1 

Su rodar es confortable y aunque su motor y los anchos neumáticos se hacen notar en el interior, en general, es un coche muy silencioso.

Los asientos agarran excepcionalmente y, gracias a sus múltiples regulaciones, siempre encuentras la postura perfecta al volante. Por medio de un botón (es una opción que cuesta 592 euros) los amortiguadores ofrecen un tarado muy suave.

¿El defecto? En este modo de conducción, con el coche cargado, el chasis encuentra rápidamente su límite.

Cuando vayas con el X1 hasta arriba de peso, lo mejor es ponerlo en el programa Sport, en el que se vuelve más firme y aplomado. El motor empuja de forma lineal, el cambio de ocho velocidades inserta las marchas con rapidez y casi sin que te enteres.

En resumen, viajar en el X1 es un auténtico placer.

Eso sí, la dirección eléctrica no nos ha convencido del todo. Tiene un tacto algo más artificial de lo que esperábamos en un BMW. En cambios fuertes de apoyo resulta algo nerviosa. Además, sus grandes neumáticos (de 18" en esta unidad de pruebas) no se llevan bien con las juntas de dilatación de la carretera.

En este punto, no hay nada que reprocharle al Volkswagen. La dirección es rápida, directa y comunicativa. En general este SUV transmite agilidad y precisión y, sobre todo, mucha confianza al conductor. Al igual que el BMW, tiene una suspensión muy confortable. La diferencia con el de Múnich es que las enormes ruedas de esta unidad , que equipa unos neumáticos de 20 pulgadas, se notan más en las juntas transversales de la carretera y su comportamiento ante esta situación es mucho más brusco.

En general, la sensación que transmite el Tiguan es que tiene un tarado de amortiguación más firme que el X1.

Un motor diésel muy deportivo 

El motor responde con más brío y empuje que el de su rival. Lo malo es que en el kick-down, a causa del cambio automático de doble embrague DSG de siete velocidades, se toma más tiempo del deseado.

Eso sí, una vez que el VW está lanzado, sube de vueltas sin cesar y si circulas por una autopista alemana (sin límite de velocidad) llegarás muy pronto a rodar por encima de los 200 km/h. Para ser exactos, este SUV es capaz de acelerar de 0 a 200 km/h en 36,1 segundos.

Al igual que su rival, es un gran viajero y tiene una virtud a su favor: ofrece un interior más desahogado, aunque el BMW también destaca positivamente en este apartado. Sobre todo si lo comparamos con la primera generación. 

Finalmente, el Volkswagen gana después de sumar todos los puntos que ha recibido nuestra imparcial tabla de valoración. Lo que no quita  para reconocer que ambos son productos excelentes, que te permiten viajar cómodamente y disfrutar también de una carretera de curvas. Además, el X1 le da un repaso a su rival en consumo, ya que en esta prueba ha gastado una media de 6,3 l/100 km, frente a los 7,2 l que ha necesitado el Tiguan. Por contra, el VW acelera de 0 a 100 km/h en 6,4 s, es decir, cinco décimas antes que el BMW. 

Para finalizar, hay que reconocer que el Tiguan es más espacioso.

Aunque en el apartado de espacio no puede decirse que ninguno de los dos esté desnatado.

También nos han llamado la atención los precios. ¡El BMW es más barato que el VW! 44.600 frente a 47.760 euros. Pero hay que tener en cuenta que el Tiguan viene de serie con un equipamiento más completo y que cuando se igualan las dotaciones, el X1 dispara su precio de forma espectacular.

La opinión del redactor

El BMW X1 es un coche redondo, satisfactorio y, por supuesto, costoso. El Volkswagen Tiguan también es bueno, más espacioso, con mejor equipamiento y también es un SUV muy alegre. Por eso gana la comparativa.

¿Compartes su opinión? Si no lo tienes muy claro, puedes echarle un vistazo a nuestro recomendador.

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Noelia López

Redactora de AutoBild.es

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