El blog de Vicente Cano
Vicente Cano
Cuando salgo por las noches o me subo a un coche dentro de un circuito no permito que nadie se dirija a mí con otro nombre que no sea Huracano. Sin florituras ni medias tintas, desde aquí pienso poner a caldo todo aquello que no me guste. En verano, bebo casi exclusivamente Fanta de Naranja.
26/06/12

La victoria de Alonso, desde el Paddock Club de Pirelli

Coincidiendo con el lanzamiento en Valencia del neumático Cinturato P7 Blue –el primero en obtener la doble AA según la nueva normativa europea- Pirelli invitó a AUTOBILD.ES al GP de Europa de F1. Era la primera vez que quien escribe estas líneas asistía en persona una carrera de la máxima categoría del automovilismo y, creo por mucho que hubiera esperado a una mejor ocasión, habría tardado mucho en llegar.

 

Desde un lugar que parecía mucho más privilegiado cuando veías a los sufridos seguidores de Fernando Alonso torrándose en las gradas bajo un sol de justicia. El rojo Ferrari mezclado con el azul Asturias dominaba claramente todas las gradas, detrás de las cuales gente asomada a balcones y terrazas o encaramados a las azoteas trataban de adivinar el curso de la prueba en la distancia. Justo encima del box de Lotus y McLaren, muy cerca del de Ferrari, pudimos ver a Fernando varias veces, cabizbajo.

 

‘Antipático’, pensé y Twitteé cuando hizo su tercera pasada bajo los gritos del público, su público, sin levantar la cabeza del suelo. Pero claro, la faena del asturiano estaba por comenzar y mientras él hacía una de las carreras de su vida con el asfalto del Circuito Urbano de Valencia por encima de los 45ºC, yo iba a verlo con una copa de champagne en la mano, aire acondicionado y una legión de camareros dispuestos a facilitarte la existencia y a traerte sin parar una auténtica colección de ‘delicatessen’.

 

 

Fue una pena porque, en cuanto se dio la salida, me olvidé completamente de la comida y terminé marchándome de allí con el estómago semivacío. Solamente el enorme reservado que había junto al nuestro, repleto de ‘gogós’ modelos o lo que fueran bailando y luciendo vestidos me distraía ligeramente de lo que acontecía en la pista. Mientras Jaime Alguersuari conversaba con dos periodistas alemanes detrás de mí, Alonso las pasaba canutas las primeras vueltas para adelantar a Hulkenberg. Y luego a Maldonado, a Di Resta, a Schumacher.... También los más de 50.000 aficionados que se achicharraban en las gradas bajo un sol de justicia, pero que no dejaban de jalear al campeón español.

 

Una vez lo consiguió, pareció que encontró la manera de pasar a cada coche que se encontraba en su camino casi sin despeinarse, pero sin esperar ni siquiera unas curvas para estudiar un poco el sitio. Parecía que el asturiano era consciente de que ese era su día y que nadie se podía interponer en su camino hacia la carrera más épica de su trayectoria reciente. Sin duda, nos regaló a todos una de las mejores colecciones de adelantamientos que se recuerdan en una sola carrera en seco.

 

Según escalaba posiciones, mi voz se iba apagando grito tras grito, gallo tras gallo. Pero lo mejor de todo fue el final, cuando pasada la línea de meta, Alonso paró su coche frente a la grada del Santander. En aquél momento pareció un gesto totalmente espontáneo, de esos en los que se nota que suelta toda la tensión que llevaba acumulada. El asturiano demostró que cuando quiere, además de un campeón, es un señor y que yo me equivoqué al juzgarlo. Gracias por demostrármelo de esta manera y, por tus palabras en la rueda de prensa.

 

"Sobre todo, me emocioné por la gente de las gradas. España no está pasando por su mejor momento, con la crisis y todos los problemas que tiene la gente. Gente que si quiere venir a un Gran Premio debe hacer un esfuerzo extraordinario. Hay gente que hace viajes largos para venir aquí. Algunos tienen que dormir en sus propios coches o caravanas o donde puedan, porque quieren disfrutar de la carrera como sea. Y no es que ayer me sintiera triste, pero ayer a esa gente no le ofrecimos lo que esperaban. Por eso creo que hoy les devolvimos sólo un poco de lo que ellos nos dan, teniendo en cuenta todos los problemas que tienen y las preocupaciones que deben afrontar. La gente española está atravesando momentos difíciles", afirmó un Fernando Alonso todavía emocionado.

 

Me da igual que alguno haya dicho que se tratara de un ejercicio de populismo porque, sinceramente, su indiferencia a los medios y a veces hacia todo el mundo me hacen estar seguro de que Alonso no está interesado en vender o promocionar su figura ante nadie. Me ha costado unos cuantos años Fernando, pero desde esta semana tienes un nuevo aficionado incondicional.