El blog de Rodrigo Fersainz
Rodrigo Fersainz
Arreglo, rompo, vuelvo a arreglar y corro con los coches y la motos que caen en mis manos desde que tengo uso de razón. Hoy, como redactor jefe de Información, Prácticos y Reportajes, Motorsport y Motos en AUTO BILD, asisto a las grandes citas del motor… mientras busco recambios para restaurar un 'nuevo vehículo viejo'.
28/05/12

500 Millas de Indianápolis 2012: Dios bendiga la velocidad

"Dios bendiga estos coches, a sus pilotos, a los espectadores. Dios bendiga la velocidad y a América". ¡Olé! Solo en un estado como Indiana de gentes pacíficas y voto ultrarrepublicano podría celebrarse una carrera precedida por los himnos del circuito y de EEUU, cantados en directo... y por un reverendo decidido a bencecir a todos los que estábamos allí presentes, en las míticas, famosas y archiconocidas 500 Millas de Indianápolis 2012.

 

Esta prueba la recuerda hasta mi suegro, a pesar de su enemistad confesa hacia el automóvil como agente contaminante y hacia el 'modus operandi' en política internacional de un país cuyos taxis llevan motores V8 de gasolina y despilfarran petróleo a raudales. Pero hoy, mi pasatiempo turístico pasaba por reconciliarme con ciertos estereotipos que iban asociados a las carreras, a las tradiciones 'yankis' y a una manera de entender el automovilismo muy diferente a la europea. Así pues, además de volverme a casa con un chute de adrenalina de lo más 'racing', me llevo en la maleta todo esto (incluyo álbum de fotos):    

 

1.- Los soldados del Ejército estadounidense no solo se dedican a hacer misiones en Afganistán o Irak, sino que levantan banderas de su país ante cientos de miles de personas, las cuales les muestran su respeto y gratitud desde que los coches se colocan en la parrilla de salida. No en vano, las 500 Millas de Indianápolis han coincidido con el Día de Homenaje a los Caídos. Eso sí, en cuanto todo el mundo ha comenzado a cantar el himno -que me había pillado sentado en la grada lleno de cables, cámaras, móviles y un portátil- me he puesto de pie y me quitado la gorra, pues esta gente todavía tiene en la memoria la 'sentada' que hizo ZP al paso de su bandera el día de nuestro desfile, como protesta contra la guerra de Irak (quita, quita, que no quiero líos).  

 

Soldados de EEUU, en las 500 Millas de Indianápolis 2012

 

 

2.- Los miembros del cuerpo de Bomberos. Son considerados héroes nacionales, no como en España, que solo parecen ser admirados por su físico -en eso, por cierto, les ganan los españoles, porque aquí les encanta el picoteo y las porquerías-. En cambio, en la Indy 500 no solo posan, desfilan y son objeto de agradecimiento púbico, sino que salen raudos y veloces a pista, tan pronto como hay un accidente.

 

Bomberos, en las 500 Millas de Indianápolis 2012

 

 

3.- La gente de la América profunda es igual de 'nice' (o más) que la de las ciudades, y encima tienen 'pick-up' más gordos y van con menos prisa por la vida. 

 

 

Nuevos amigos en una casa de un pueblo de Indiana

 

4.- Y, por supuesto, que quede claro: las carreras de coches en un óvalo NO son aburridas. Yo también pensaba eso hasta que he estado las 500 Millas de Indianápolis 2012.

 

Óvalo de las 500 Millas de Indianápolis

 

Es cierto que haciendo zaping y a deshora, a o mejor no es lo más apetecible para alguien no iniciado, pero en directo te das cuenta de cómo los adelantamientos, los accidentes y los derrapajes son continuos, en una especialidad con ese encanto de lo 'amateur' y accesible que la Fórmula 1 perdió hace demasiados años. Y de divertirse, los americanos (yo prefiero, 'estadounidenses') saben de lo lindo, porque tienen animadores de fiesta hasta para emenizar las colas de los grandes espectáculos...

 

Beso al brickyard de las 500 Millas de Indianápolis 2012

 

... así que si esto es lo mejor que saben hacer y bendicen la velocidad en circuito, yo también beso por donde pisen. Los coches de carreras, digo.