El blog de Juan Antonio Corrales
Juan Antonio Corrales
Prefiero un derrape a una trazada limpia, un 4x4 lleno de barro a un superdeportivo de imagen impoluta y llantas relucientes. Y, por supuesto, una etapa del Dakar a una aburridísima carrera de Fórmula Uno.
21/02/11

iPhone: un mundo de aplicaciones para tu coche. Y algunas son... ¡gratis!

 

Tengo que reconocer que odiaba los iPhone. Que si mi amigo tiene un iPhone, que si mi primo hermano tiene un iPhone, que si Alfredo, mi compañero de 4x4 acaba de comprarse uno porque le han hecho una oferta. Pero un día, todo cambió. Alfredo se trajo su flamante móvil a la redacción y empezó a cacharrear con él.

 

Al principio yo no quería mirar, me negaba a sentirme atraído por el mismo gadget que el resto de los mortales adora, pero al final, mi compañero despertó mi curiosidad (algo que no es nada difícil, por otra parte) con un sutil comentario: ‘Acércate un momento chavalote. Mira que aplicación GRATIS más maja me he bajao’. En algún lugar de mi cerebelo se activó el mecanismo que reacciona ante todo lo que se relacione con la palabra gratis y, literalmente, me abalancé sobre el infernal ingenio de Steve Jobs.

 

Mi compañero se había bajado una aplicación llamada Toyota Trail Tracker, que te permite orientarte por pistas offroad, crear tus propios itinerarios… y vuelvo a recalcarlo: totalmente GRATIS.

 

 

Con este programa tu iPhone se convertirá en un auténtico GPS

 

Pero la cosa no acabó ahí. Alfredo pulsó de nuevo el botón de descarga (al cual le calculo escasos meses de vida por el ritmo de pulsaciones que soporta) y, al instante, me sorprendió con otra app: el Land Meter. En un abrir y cerrar de ojos el iPhone se convirtió en un inclinómetro que te indica exactamente lo cerca (o no) que estás de hacer la croqueta. Ésta, en cambio, si tenía coste (10 dólares). Aunque si supieras lo que vale un inclinómetro profesional, probablemente esta cantidad te daría risa.

 


Un inclinómetro 'descargable' desde internet

 

Llegados a este punto, el Sr. Rueda ya me había inyectado en vena el veneno de las aplicaciones para iPhone. Ahora era yo el que tenía que buscarlas. Quería sentir por mí mismo ese escalofrío que te recorre el cuerpo cuando encuentras un App a coste cero. ‘Alfredo, ya tengo otro… ¡y este también es GRATIS!’ Lo que me faltaba, un juego de todoterrenos llamado 4x4 Jam Lite. Por si no tenía bastante con probar los 4x4 de la revista, ahora tocaba testar los de un videojuego…

 

 

La diversión también está garantizada con las apps

 

El caso es que ya no odio el iPhone. Me es imposible. ¿Cómo puedo quejarme de un aparato que me permite tener miles de aplicaciones (algunas de ellas incluso gratis) relacionadas con el mundo automóvil casi al instante?

 

Pero ahora tengo otro problema mayor. Resulta que estos programas no sólo están disponibles para el iPhone: los móviles con el sistema operativo Android también pueden tenerlas. Dos sistemas operativos, el doble de aplicaciones disponibles, un día con sólo 24 horas para descargarlas todas…

 

¿Y ahora que hago? ¿Me compro un iPhone? ¿Me cambió de compañía a ver si consigo un Samsung Galaxy II ‘por la patilla’? ¿Adquiero los dos y los uso según me plazca? ¡Dios, yo quiero tener todas esas aplicaciones! ¡Todas mías! ¡Mis tesoros!