El blog de Gabriel Jiménez
Gabriel Jiménez
Me gusta juntar letras (otros coleccionan cromos...), soy Piscis con ascendente Tauro (¡tremenda combinación!), aficionado del Atlético de Madrid (un auténtico 'pupas') y odio madrugar (algún defecto debía tener).
21/05/12

¿Tiene sentido que haya un Salón de Madrid?

Este jueves se inaugura el Salón Internacional del Automóvil de Madrid 2012, aunque más que denominarlo 'salón' habría que llamarlo 'sala de estar'. Y es que solo va a haber 7 marcas, ¡solo 7!: BMW, Infiniti, Isuzu, Mercedes, Mini, Smart y Volvo. Una pena, la verdad. La organización del Salón de Madrid anduvo muy espabilada y ha intentado camuflar este rotundo fracaso de convocatoria con el siguiente lema cocinado en el departamento de Marketing: "Marcas premium a tu alcance". Supongo que se referirán a la entrada, que cuesta 5 euros...

 

La pregunta que surge es cómo se ha llegado a esta situación de que en un salón internacional solo haya 7 marcas presentes. Algo se anticipó hace dos años cuando el Salón de Madrid fue reconvertido en Salón del Vehículo Ecológico. Si soy sincero a mí pareció una buena forma de reinventarse. Porque seamos sensatos: salones, lo que se dice salones, solo son relevantes tres: el Salón de Ginebra, el Salón de Frankfurt y el Salón de París –y encima estos dos últimos se alternan–. A estos tres hay que añadir el Salón de Detroit –muy enfocado al mercado norteamericano–, el emergente Salón de Shanghai y el Salón de Tokio, que cada vez cobra más importancia. Y ninguno más. El Salón de Barcelona, que también tiene carácter internacional, no deja de ser una muestra un escalón bastante más abajo, nos guste o no. Y el Salón de Madrid, por su parte, nació como muestra nacional, y como aquí en la capital del Reino no podemos ser menos que Barcelona –ay, cuánto daño hacen los infundados complejos– fue reconvertido en internacional en época de vacas gordas, pero ahora la crisis nos ha puesto a todos en nuestro sitio.

 

Durante la celebración del Salón de Frankfurt el año pasado, el director general para España de una marca francesa me comentaba lo difícil que es justificar la inversión que supone estar en un salón como el de Madrid, teniendo en cuenta lo que cuesta el metro cuadrado del stand y el hecho de que el Salón como tal no ofrece nada nuevo ni innovador de cara al expositor. Ciertamente, un argumento de peso. Por eso mismo insisto en que me pareció una buena idea la estrategia de reconvertirse en Salón Ecológico, pátina que ha perdido este año, porque el respeto al medio ambiente no es una prioridad en época de crisis.

 

Ahora más que nunca hay que ser innovadores, romper con lo conocido, porque lo existente ya está inventado. Considero que en Ifema, institución organizadora del Salón de Madrid, hay gente con suficiente materia gris para darle un giro a la muestra madrileña para convertirla en relevante y así recupere su esplendor. Porque lo que a mi juicio es muy triste es organizar un salón internacional con solo 7 marcas. El famoso aforismo 'Renovarse o morir' nunca antes fue más apropiado.

 

Sígueme en Twitter @gabis_autobild